2º Tipo
"resignación":
este segundo tipo lo constituyen
las personas que nunca han pasado
de la sexualidad a la actitud
erótica, y no esperan poder
experimentar el amor. Creen que
el amor es una ilusión,
por ejemplo, el caso del "Don
Juan".
3º Tipo "inactivo":
evita completamente al sexo contrario.
El instinto sexual se expresa
sólo en forma de masturbación.
Dentro de este grupo estarían,
asimismo, los jóvenes que
se encuentran reprimidos sexualmente,
aunque ésta sólo
es la expresión de un trastorno
psicológico más
general. Esta frustración
sexual en una persona joven es
"un indicio de que el instinto
sexual no está todavía
(o no suficientemente subordinado)
a la tendencia erótica,
y por lo tanto, no está
integrado en el sistema total
de sus esfuerzos".
e) La llamada
"frustración sexual
del joven" no se resuelve
con la actitud sexual, sino con
la madurez del amor. Frankl dice
que "la terapia apropiada
al caso no puede ser más
sencilla: basta con introducir
al joven en cuestión en
un grupo de chicos y chicas de
su edad. El muchacho tarde o temprano
se enamorará, i.e. encontrará
su pareja en el sentido erótico,
no en el sexual. De esta manera
alcanzará la fase erótica
del desarrollo. La cruda sexualidad
y la frustración desaparecerán.
Mientras tanto la persona irá
madurando, de modo que cuando
se desarrolle una relación
sexual seria, su sexualidad tomará
la forma apropiada, como expresión
de amor:
* Ahora, bajo
el dominio de la tendencia erótica,
el joven puede establecer una
relación erótica
dentro de un contexto en que las
relaciones sexuales son posibles...
* Su sentido
de la responsabilidad habrá
madurado mientras tanto hasta
el punto de saber actuar, en consecuencia,
cuando él y su compañera
decidan si deben o no, comenzar
una relación seria y en
qué momento comenzar.
* La postura
del terapeuta respecto a las relaciones
sexuales entre jóvenes
debe ser la de dar su veto siempre
y cuando no sean expresión
de un verdadero amor. En ningún
caso, sin embargo, debe recomendarlas,
ya que es un problema moral y
es responsabilidad de la persona
tomar tal decisión. La
tarea del terapeuta es enseñarle
a ser responsable.
EL
SUPERSIGNIFICADO:
Podemos comprender mejor el significado
del universo si lo imaginamos
como un "SUPERSIGNIFICADO",
esto quiere decir que el significado
total va más allá
de lo comprensible. Dice Frankl
(op.cit) "La creencia de
un supersignificado ya sea como
concepto metafísico o como
sentido religioso de providencia
tiene una importancia singular
para la psicoterapia y la psicohigiene...
“con esta fe no hay nada
que carezca de sentido”.
LA TRIADA
TRAGICA
Cuando
Frankl habla de la “tragedia”
del ser humano, se refiere a tres
situaciones que le tocan inevitablemente
vivir, a las que llama también
el triple desafío: el sufrimiento,
la culpa y la muerte. Estos son
la encarnación de los valores
de actitud, de la misma manera
que el trabajo y el amor encarnan
los valores de creación
y vivencia, respectivamente.
Estos valores
son importantes porque se trata
de las propias actitudes frente
a lo inevitable. Son lo que le
da sentido a la vida en “situaciones
límite” ante las
que el hombre se confronta verdaderamente
con él mismo, ya que son
la dignificación del esfuerzo
al margen de los resultados. Son
expresión de la capacidad
de la dimensión espiritual.
Por ser éticamente superiores,
movilizan lo más valioso
del ser humano en su crecimiento
a través del dolor y sufrimiento
que llevan consigo.
SUFRIMIENTO
Frankl
(1988) dice que cada hombre tiene
un destino único, que,
al igual que la muerte, es una
parte de su vida. El llama destino
a lo que esencialmente "limita
la libertad del hombre",
ya que ni está dentro del
área de poder del hombre
ni de su responsabilidad.
* El destino tiene un sentido,
y desprestigiarlo significa olvidar
ese sentido. Sin las restricciones
impuestas por el destino, la libertad
no tendría significado.
La libertad no existiría
sin el destino. La libertad sólo
pude ser libertad en contraposición
con el destino. La logoterapia
ve en el destino la prueba definitiva
de que existe la libertad humana.
* La libertad
supone ciertas restricciones,
y está condicionada por
ellas. Si quisiéramos definir
al hombre tendríamos que
decir de él que es un ente
que se ha liberado a sí
mismo de las condiciones que actúan
sobre él determinándole
(condiciones de tipo biológico-psicológico-social).
En otras palabras, es un ser que
transciende a todos estos condicionamientos,
ya sean dominándolos y
modificándolos, o bien
sometiéndose deliberadamente
a ellos. No se puede permitir
a los pacientes que culpen a su
educación infantil o a
las influencias del ambiente por
lo que ellos son o por haber determinado
su destino.
Continúa...