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Enfermar humano y resiliencia

INTRODUCCIÓN

Es importante el cambio de mirada en relación a la comprensión del enfermar humano que se produce a partir de la antropología frankliana y su aplicación práctica: la logoterapia.
La medicina y la psicología en su modelo tradicional intentaban explicar la enfermedad desde la relación causa-efecto. En principio se hablaba de causa única – efecto único o uní causalidad. Ejemplo: El vacilo de Koch producía la tuberculosis, un trauma infantil ocasionaba determinada neurosis, a una causa, un efecto.

Figura 1

CAUSA ………….EFECTO

Ante la insuficiencia para afrontar la problemática de la salud y la enfermedad con el modelo uní causal surgió la idea de la multicausalidad. Varias causas pueden producir un efecto y un efecto puede provenir de varias causas.
Figura 2

La contaminación, el hábito de fumar y las radiaciones pueden producir enfisema, cáncer y bronquitis. A su vez, el cáncer se puede producir por el hábito de fumar, por las radiaciones y la contaminación.

Series complementarias
En un aporte de alcances insospechados por su riqueza conceptual, Sigmund Freud sintetizó en sus "Lecciones de introducción al psicoanálisis" (1916/17) la ar¬ticulación de diversos factores causales de la neurosis en su modelo de las series complementarias .
A propósito de la etiología de las neurosis Freud re¬chazó las explicaciones exclusivamente basadas en la frustración, capaces de generar un vivenciar acciden¬tal traumático del adulto (factor inmediato y externo), o en la fijación de la líbido en etapas precoces del de¬sarrollo (factor remoto e interno), señalando que la neurosis resultaba de una combinación, en proporcio¬nes variables e inversamente proporcionales de am¬bos factores y agregando que la fijación, a su vez, re¬sultaba de otra serie formada por lo constitucional (genético) y las vivencias infantiles. El concepto de series complementarias, que comentamos muy resumidamente, le permitió así colo¬car la comprensión de las neurosis en una serie com¬binatoria particular para cada sujeto.

Esta teorización de Freud puede servir como base pa¬ra ser aplicada a otros dominios de la patología, en los que intervienen igualmente una serie de factores arti¬culados en sus efectos en forma inversamente pro¬porcionados unos de los otros.
Frente a esta nueva concepción surge la idea de factores de riesgo y se analizan las probabilidades de ocurrencia de una enfermedad.

 

En este punto es útil recordar lo que decía Daniel Deful “La ansiedad que nos causa la prevención de un mal, es mil veces más insoportable que el mismo mal”l
A partir de los factores de riesgo surge el concepto de “campo de salud” en el que se incorpora la idea de medio ambiente, estilo de vida, biología, el psiquismo y sistema organizativo de atención de la salud, como lugares que pueden causar la enfermedad o generar la salud.

 

Es oportuno señalar que hasta aquí el concepto de salud y enfermedad es un concepto estático, cerrado y absoluto, me atrevería a decir que excluye al hombre. En todo lo expuesto hasta ahora aparece consciente o inconscientemente la idea de que la salud se obtiene por la eliminación del agente causal o la supresión de los factores de riesgo.
Se vincula la salud con la inmunidad y su objetivo es ser inmune*

La inmunidad tiene un fundamento biológico, se desarrolla a partir de la biología, cuando un organismo reconoce como ajeno, extraño e invasor a un objeto (se lo denomina antígeno), generando en dicho organismo anticuerpos para destruir a ese objeto que altera su equilibrio.

Este tipo de reacción, cuando es adecuada, consigue su objetivo de defender al organismo de la agresión externa.
Pero en oportunidades hay una reacción desmedida como sucede en la alergia, el organismo en su lucha contra los agentes externos produce alteraciones mayores, inclusive, de las que podrían producir el cuerpo extraño.

Algo parecido le ocurre a las ciencias de la salud cuando absolutiza su saber y al ignorar sus límites, intentan suprimirlos en busca de un absoluto inalcanzable, excluyendo todos los obstáculos con la ilusión de llegar a un equilibrio perfecto (homeostasis).
Es frente a esta visión que oportunamente Viktor Frankl dice: “El científico debe mantener la ficción como si se estuviera ocupando de una realidad unidimensional. Pero debe tener en cuenta los puntos donde pueden surgir errores y los que debe sortear al dirigir su investigación” (La vol. de sentido pág. 142) y agrega ”La sabiduría, en efecto, se puede definir como un saber acompañado de la conciencia de los límites de ese saber” (El hombre doliente pág. 42.)

Una cosa es tener datos y otra muy diferente es conocer.
Conocer es saber qué hacer con la información, es separar y unir; distinguir e implicar; relacionar y articular, no solo analizar y distinguir. Es organizar buscando el sentido.
.Los datos que no se vinculan no sirven para un conocimiento operativo.
El momento del análisis y de la distinción es necesario, pero insuficiente, quien no ve las inter-retroacciones y las intercomunicaciones no ve lo esencial, no comprende lo que une ciertas fenomenológias.
La información si es bien transmitida y comprendida, conlleva inteligibilidad, primera condición necesaria para la comprensión, pero insuficiente en la dimensión humana

Formas de comprensión:

1. Comprender intelectualmente significa aprehender en conjunto, (el texto y su contexto, las partes y el todo, lo múltiple y lo individual). La comprensión intelectual u objetiva pasa por la inteligibilidad. Explicar, es considerar lo que hay que conocer como objeto y aplicarle todos los medios objetivos de conocimiento. La explicación es obviamente necesaria para la comprensión intelectual u objetiva.

2.  La comprensión humana ínter subjetiva.
La comprensión humana sobrepasa la explicación. Comporta un conocimiento de sujeto a sujeto. Si veo a un niño llorando, lo voy a comprender sin medir el grado de salinidad de sus lágrimas y lo intimo conmigo y me identifico con él.
Las personas se perciben no sólo objetivamente, sino, un ego alter que se vuelve alter ego. Comprender incluye necesariamente un proceso de empatía, de identificación y de proyección, siempre ínter-personal, la comprensión necesita apertura -sentir con el otro-, simpatía, y generosidad

El ser humano es un ser que siendo tiene que llegar a ser

El paciente no es simplemente un “cuerpo” y ni siquiera un simple “ser viviente”.
Es una persona, es decir, un ser dotado de espiritualidad, inteligencia, concepto de sí mismo y del mundo, con un proyecto de vida y con una responsabilidad frente a su propio destino y de su entorno “ecodulía” .
El enfermar del hombre, no es la avería de una máquina, de ahí la necesidad de ocuparse de las distintas dimensiones del enfermar humano.
Pues una cosa es pretender entender una enfermedad y otra muy distinta es tratar a un paciente. Para este último fin, el paciente debe poder desacoplarse dimensionalmente de su enfermedad. Se comprende a la persona como una unidad en la multiplicidad que se puede relacionar con los principios del físico Niels Bohr: de preponderancia, por el cual en determinada situación, puede predominar un estrato por sobre otro, y el de complementariedad, por el cual a pesar de que predomine uno de ellos, los demás siguen cumpliendo su función, porque constituyen en sí mismo una unidad.

Pero si se considera desde un principio la enfermedad como algo que atraviesa y configura uniformemente, que infiltra de forma difusa, a todo el hombre, entonces nunca se podrá captar a la persona espiritual que está detrás y por encima de toda enfermedad (incluso psíquica)- en tal caso sólo tengo ante mí la enfermedad, pero nada de lo que pueda servirme para modificarla.
Esa distancia-diferencia- de lo espiritual frente a lo psicofísico, que fundamenta el antagonismo noopsíquico es extremadamente fecunda , porque permite que el paciente tome posición frente a la enfermedad psicofísica, una posición muy significativa terapéuticamente.

Es a partir de la inclusión de la dimensión espiritual, uno de los aportes más importantes de Viktor Frankl a la comprensión del modo humano de enfermar y de la noción que “El espíritu no enferma” .....” pues cuando como seres humanos, como personas, no cabe hablar ya de enfermedad: Ahí están de más las categorías nosológicas; en el ámbito del espíritu personal rigen las categorías noológicas; pero éstas no se refieren al plano de lo “sano-enfermo”, sino de lo “verdadero-falso”. (Viktor Frankl “El hombre doliente” Pág. 132)
La persona, comprendida como “lo heredado, lo heredado más lo adquirido y lo decidido”, incluye el ser del hombre, sus diversos grados y modos en la unidad e integridad personal, pues lo heredado hace alusión a aquello que en términos escolásticos llamamos naturaleza en referencia directa a la substancia; lo adquirido -unido a la naturaleza- incluye el in fieri del hombre, esto es, su autorrealización a lo largo de la existencia; finalmente, lo decidido, marca la obra de la libertad humana que cuando es rectamente ejercida termina plenificando la naturaleza orientándola al sentido.

Podría decirse que soy yo + mis circunstancias y YO.
Ese YO es el que decide desde yo y mis circunstancias.
La persona vive una realidad histórica (sentido de la historia como proceso), se encuentra en un presente entramado, en un pasado que lo influye pero no lo determina y un por-venir que aguarda para su realización, es auto presencia en relación con su pasado, con su presente, con su por-construir (por-venir), con su prójimo y con el mundo.
Su vida es vivir la imperfección del mundo desde su imperfección, ambas son perfectibles y esa es la tarea.

La vida consiste, desde el nivel básico al espiritual, en incorporación y cambio:
• Apropiación y eliminación
• Crecimiento y persistencia
• Alostasis y homeostasis
• Posibilidad e imposibilidad
• Lo necesario y lo contingente
• Lo Inaccesible y lo Accesible
• Lo Posible Negativo Destructivo y Lo Posible Positivo Constructivo

Para cambiar no basta con tener buenas herramientas, también hace falta conocer el valor y sentirlo como valioso.
La persona es lo heredado, lo heredado y aprendido, lo decidido y lo realizado.
En la dimensión biológica, en el área física hay una parte de lo heredado que nos viene dado, no hay decisiones, ni aprendizaje, hay también algo biológico que no puede ser modificado y algo que si por medio de la neuroplasticidad y neuroaprendizaje. Lo heredado y aprendido pertenece al área sociocultural y al área psicológica, mientras que lo decidido es lo facultativo y pertenece al área existencial. Tal cual se explica en el cuadro adjunto: (CUADRO 1 Al final

El ser humano a partir de sus condicionamientos y haciendo uso de su libertad residual podríamos concebirlo como un ser que habiendo sido y siendo, desea llegar a ser.
Libertad quiere decir sacarse de encima el hábito trivial de la repetición de la crisis, el vicio de aferrarse a modelos ideológicos reduccionistas, que eluden la complejidad de pensamiento que necesitamos para el desarrollo y poder encarar una tarea de proyecto del mundo, de creación de formas, la energía de querer vivir en la imperfección a la que la vida humana nos condena, buscando lo mejor posible.

El crecimiento se realiza desde la toma de conciencia de la imperfección del ser, este reconocimiento del límite, es el punto de partida para comprender al ser en su indigencia como un gerundio, un “ser-siendo” y este ser parcialmente perfectible puede y quiere mejorarse pero no puede ser perfecto, no es totalmente perfeccionable (posibilidad de ser perfecto).

Lo perfectible incluye el error y el aprendizaje, incluye lo humano.
Lo perfeccionable deja de ser humano excluye el límite, excluye la realidad humana que es múltiple y limitada, la idealidad es lo que no está sujeto a límites.
Victor Frankl expresa “De un modo análogo, nuestra imperfección, incluso nuestra parcialidad, es lo que constituye la singularidad de nuestra persona, toda nuestra individualidad. Como en un mosaico cada partícula es irremplazable sólo porque y en la medida en que ninguna otra tiene su forma o su color, del mismo modo el individuo dentro de la comunidad es un miembro absolutamente valioso de este conjunto superior precisamente en virtud de su dotación imperfecta y parcial. )” (Logoterapia y análisis existencial Pág. 2 ) señala luego con humor y sabiduria “Lo que profilácticamente importa es una recomendación que tenga como término una superación de la voluntad por lo absoluto, una renuncia a la exigencia de un conocimiento absolutamente sabio y de una decisión absolutamente justa. La recomendación fue hecha con mucha anterioridad a nosotros: “No quieras ser demasiado justo ni demasiado sabio! Para qué quieres volverte loco?” (Ecl, 7,16). No es que el hombre en cuestión se vuelva, digamos, loco, demente enfermo mental; pero quién tomaría a mal que la Biblia no estableciera ya el diagnóstico diferencial entre neurosis y psicosis?.” (Teoría y terapia de las neurosis Pág. 157)

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La realidad humana es compleja.
1. No hay hombre sin mundo ni mundo sin Hombre.
2. El ser humano es vulnerable y posee Resiliencia
3. La vulnerabilidad es la impotencia, la resiliencia es lo potencial.
4. La vulnerabilidad predomina en lo fáctico, la resiliencia en lo existencial.
5. La vulnerabilidad predomina en lo en lo psico físico, la residencia en lo espiritual.
6. La familia es vulnerable y posee Resiliencia.
7. La comunidad es vulnerable y posee Resiliencia.
8. La vulnerabilidad y la resiliencia son dos caras de la misma moneda.
9. La vulnerabilidad es Negativa (PSA) La vulnerabilidad es Positiva (PSR)
10. ¿Por qué enferma el hombre? ¿Por qué puede mantenerse sano?

EL Dr. Zukerfeld, autor de la Escala EVS-25 sobre vulnerabilidad somática, describe la (PSA) posición subjetiva aquileica.
Aquiles, hijo del mortal Peleo, rey de los Mirmidones y de la diosa Tetis (quien intento hacerle inmortal en el río Estigia, pero olvido mojar el talón por el que le sujetaba, dejando vulnerable ese punto de su hijo). Cuando Aquiles es convocado a la guerra de Troya, moriría pese a estar protegido también por una armadura que le diera su madre y que cubría todo...menos su famoso talón. Aquiles es un vulnerable que se siente invulnerable (como muchos). En la actualidad nos cubrimos con las armaduras de eficientismo y la inmediatez. Frente a la adversidad, dominados por un yo ideal no existe posibilidad de transformación alguna. Estas armaduras también intentan cubrirlo todo, menos brindar el amparo humano necesario o un modelo de cambio y esperanza frente a la adversidad.
La (PSR) posición subjetiva resiliente la define como la condición que implica una vulnerabilidad transformada por acción y efecto de vínculos que activan, competencia y aptitudes . Se trata entonces de construir tejidos de solidaridad y creación frente a la adversidad guiados por un ideal que le da realismo a la esperanza de cambio
La idea de complejidad conlleva un límite y un desafío. El límite está dado porque la complejidad como tal es inabarcable para el hombre y por lo tanto todo intento de abarcarla en forma completa es una ilusión, la ilusión omnipotente de poder decirlo todo sobre algo, que termina en una obsesión.
Fue casualmente Viktor Frankl quien hace muchos años cuando todavía no se hablaba de resiliencia formulaba la siguiente cuestión: a la pregunta de por qué enferma el hombre en determinadas circunstancias habría que complementarla por qué no enferma el hombre en las mismas circunstancias.
Una búsqueda sistemática de los factores por los cuales el ser humano puede salir fortalecido de situaciones adversas (factores resilientes) nos lleva al concepto dinámico: saludable, lo que se encamina a la salud.

RESILIENCIA
El término resiliencia se refiere inicialmente en ingeniería a la capacidad de un material para alcanzar su forma inicial después de soportar una presión que lo deforme.
Al hablar de resiliencia humana, se afirma que es la capacidad de una persona o de un sistema social de vivir en forma saludable y desarrollarse humanamente, a pesar de las difíciles condiciones de vida y más aún, de salir fortalecidos y ser renovado por ellas.
La similitud del concepto de resiliencia en los materiales y en la humana es que ambas se refieren a la “capacidad”, la diferencia es que en el material se pone el énfasis en recuperar “su forma inicial” y al hablar de la humana a “salir fortalecidos y ser renovado por ellas” “ser siendo para llegar a ser” tal cual lo expresa genialmente el poeta austriaco Jura Soyfer:
“Único modo de liberar
Al hombre que duerme en nosotros:
Preguntarnos a cada instante si hombre somos
Y a cada instante contestarnos: No.
El boceto somos mal pergeñado
Del hombre, aún por dibujar.
Un pobre telón para la gran escena.
¿Hombre nos llamáis? Aún no: Aguardad”.
La temporalidad, la posibilidad y la respuesta personal, el gerundio se expresan en este poema de genial inspiración.
“La percepción del sentido difiere del concepto clásico de percepción de la forma (Gestalt), en la medida en que esta última se reduce a un hacerse repentinamente consciente de una “figura” sobre un “campo”, mientras que la percepción del sentido, tal como yo la veo, podría definirse como un hacerse repentinamente consciente de una posibilidad sobre el telón de fondo de la realidad” Viktor Frankl Logoterapia y análisis existencial (pág. 285)

Resiliencia Humana: El camino hacia el sentido
Se fundamenta en la capacidad de afrontar el sufrimiento, reconstruirse y no perder la capacidad de amar, de luchar, de resistir, buscar, no es una destreza que hay que dominar, sino una realidad que hay que descubrir, que hay que desplegar.
Es más que resistir, es aprender a vivir, es buscar el sentido.

Hay personas que han padecido una situación extrema y eso las lleva a saborear cada momento bueno que se le presenta.
La resiliencia no sucede sólo en el interior de la persona, tampoco sólo en su entorno, es una interacción del ser con el mundo.

Las investigaciones en resiliencia han cambiado la forma en que se percibe la vida del ser humano: de un modelo de riesgo basado en las necesidades• y su relación directa con la enfermedad se ha pasado a un modelo de promoción y crecimiento basado en los valores en las potencialidades, y los recursos que el ser humano tiene en sí mismo y a su alcance.
La manera de interpretar la enfermedad como un proceso estático ocasionado por un agente causal externo en un terreno vulnerable, produce una exclusión antropológica con las consecuencias nefastas de deshumanización, este reduccionismo se transforma en un exclusionismo.
La enfermedad no es solamente un problema bioquímico, una alteración de la biología o un trauma psíquico de un sujeto, sino una experiencia que conmueve al ser humano en su totalidad de ser en el mundo.

Si el concepto de resiliencia se asimila, se biologiza y se mimetiza con el de inmunidad, termina por no aportar nada nuevo.
Tendría en su base epistemológica y en su intencionalidad combatir, eliminar, o alejar algo o alguien que produce una enfermedad (visión cosmologica ). Se reduciría a una estrategia o técnica para establecer límites entre uno mismo y ambientes adversos, manteniéndose alejado de las situaciones conflictivas y cuyo resultado se expresa en conductas, como no involucrarse en conflictos.Y aún cuando la resiliencia sea vista como un instrumento de prevención, no llega más que a los umbrales del nuevo paradigma. Sigue siendo algo destinado a luchar contra algo o alguien , y no a estimular el crecimiento partiendo de las potencialidades, se esteriliza por su falta de cuestionamiento al modelo hegemónico. En la adultez, esta conducta se expresa en la actitud temerosa e individualista, que castra el efecto benéfico de una comunidad saludable, que puede superar nuevos conflictos.
La resiliencia puede convertirse en más de lo mismo o ser un concepto que actualice, clarifique y aporte al cambio de paradigma iniciado por Viktor Frankl con su logoterapia.

Si el hombre es un “ser en el mundo”, “el mundo” incluye un mundo del sentido y de los valores. El sentido y los valores son las “razones que “mueven” al ser humano a adoptar un determinado comportamiento. Pero justamente este mundo del sentido y de los valores como posibles “móviles” humanos queda excluido, alejado del campo visual, cuando interpretamos al ser humano en la línea de un sistema cerrado. Lo que queda son las causas y los efectos. Los efectos están representados por las reacciones a los estímulos o por reflejos condicionados, mientras que las causas están representadas por los procesos, instintos o “mecanismos congénitos” condicionantes (que condicionan los reflejos condicionados). Pero los instintos son algo que me impulsa, mientras que el sentido y los valores tiran de mí, me atraen.
Si nos apuntamos a nivel antropológico al modelo de un sistema cerrado, seremos ciegos a nivel de motivación para eso que atrae al hombre desde fuera; y no olvidemos que lo que se le empuja desde dentro son las fuerzas y los impulsos instintivos. El sentido y los valores son el logos que la psique busca al trascenderse a sí misma. Si la psicología ha de merecer este nombre, debe conocer las dos mitades del mismo: el logos lo mismo que la psique. (El hombre doliente Pág. 195) Causa o razón
. Desde la logoterapia puede entenderse el concepto de resiliencia como la capacidad del ser humano de no estar sometido exclusivamente a las circunstancias, podría decirse: es hijo de su pasado, pero no esclavo de su pasado, es padre de su porvenir.
Viktor Frankl dice “La voluntad de sentido como la capacidad real de descubrir Gestalten cargadas de sentido, no solamente en lo real sino también en lo posible.

En la búsqueda de sentido el hombre es guiado por su conciencia. En una palabra: la conciencia es un órgano del sentido. Se podría definir como la capacidad de percibir totalidades llenas de sentido en situaciones concretas de vida” .( La voluntad de sentido pág. 30 y 31)
Existen factores resilientes en las dimensiones bio-psico-socio-espiritual.
Es de destacar que la resiliencia no es absoluta y requiere necesidades básicas en las distintas dimensiones, “el hombre como tal está siempre del otro lado de las necesidades, si bien también de este lado de las posibilidades”. (Viktor Frankl Logoterapia y análisis existencial pág 93) y se puede agregar más allá de sus condicionamientos y de este lado de sus posibilidades.
Podríamos enumerar algunos, entre muchos factores de resiliencia:
La búsqueda de sentido a partir de la dimensión espiritual del ser humano, las respuestas satisfactorias de las necesidades biológicas, psicológicas, existenciales, afectivas, familiares, sociales y participativas.
A diferencia de la inmunidad que tiene como objeto el rechazo o la eliminación de lo diferente puede verse en todos los factores resilientes como el objetivo es el reconocimiento, la inclusión, la aceptación del otro sin perder el respeto, la aceptación y el cuidado de uno mismo.
Desde este concepto podríamos definir la salud y enfermedad como un proceso existencial y la resiliencia como un potencial saludable que se manifiesta en las distintas dimensiones humanas a través de la posibilidad de responder a las necesidades biológicas, psicológicas, existenciales, la posibilidad de escribir la propia historia vital en la familia, el trabajo y la comunidad, la posibilidad de escuchar y escucharse, la posibilidad de expresar lo no dicho en el diálogo y la relación, la posibilidad de sentirse querido y querer privilegiando el encuentro con otro, la posibilidad de transformar y transformarse, la posibilidad de comprometerse, de participar y sentirse participando, la posibilidad de establecer vínculos afectivos y solidarios y la búsqueda de sentido en plan de vida incluido en un proyecto familiar y social. La resiliencia no puede ni debe ser vista sólo como un medio adaptativo, con un criterio de homeostasis y de supervivencia individual o grupal, es una respuesta frente a situaciones externas, es la capacidad de mantenerse integrado a pesar de la adversidad y buscar un desarrollo con sentido de acuerdo con su conciencia y con las metas de la propia cultura y como actores sociales frente a otras.

FUENTES INTERACTIVAS DE LA RESILIENCIA
Evolución ética: de mandato recibido a decisión personal
En las distintas etapas del desarrollo humano el hombre necesita normas que provienen de su entorno, estas obligaciones no las comprende totalmente pero le reportan beneficios, son factores de resiliencia (por ejemplo valores, tradiciones, conductas, hábitos como lavarse los dientes no meter los dedos en el enchufe) . Pero en el transcurso de su vida la percepción del valor, desde la conciencia, da origen a la decisión personal libre y la obligación pasa a ser poder y deber.
El futuro no se gesta sólo en “la historia de vida” está en el presente, en lo que todavía puedo hacer en la “historia debida” , es un crédito abierto que puedo utilizar.
Cualitativamente ningún instante es igual a otro instante, sobre cada uno de ellos gravitan todos los instantes pasados y cada uno de ellos está grávido de posibilidades futuras y abierto a una libertad relativamente ilimitada.
Por la duración: todos tenemos la experiencia de la elasticidad del tiempo, a veces los segundos parecen horas y las horas parecen segundos, según sea nuestra disposición psicológica. “La confluencia del tiempo personal (biográfico) con el tiempo comunitario (histórico) es única, es el “Kairós”, es “el momento decisivo”, “la hora de la verdad”, “el tiempo propicio”, “connota un punto del tiempo en el que la decisión del hombre y su realización deben ser llevados a cabo”, “exige decisión y acción... hasta el punto en que negarse significaría renunciar a la existencia” (Muga, 2002, pp. 98-103). Ese tiempo viene grávido de posibilidades y promesas que se realizan o se malogran dependiendo de nuestra decisión y actitud”. Tal como lo expresa el profesor Carlos Diaz (comunicación personal, diciembre, 2002).

No es que haya personas más fuertes que otras, sino personas que han podido entretejer este diálogo con el otro. Nuestra mirada sobre la desgracia cambia, si a pesar del sufrimiento buscamos el sentido.
El enfoque de resiliencia puede aportar significativamente al cultivo de una esperanza realista, porque sin negar los problemas, centra la atención en las fuerzas y potencial humano que se pueden acrecentar. La esperanza real no es una vía de escape, sino que
descubre un potencial valioso existente pero escondido a una mirada superficial y pesimista del valor humano. Este potencial está también en los espacios de crecimiento de los seres humanos: familia, amigos, sociedades, países. Capitalizar las fuerzas de la persona, y los auxilios de la resiliencia comunitaria, partiendo de la centralidad, unicidad y libertad de la persona, en el proceso de desarrollo de conductas resilientes como lo son enfrentar, aceptar, responder, buscar sentido.
Hay factores y acciones resilentes, pero la resiliencia sólo se hace presente en la acción. Tanto los factores como las acciones son dinámicos, interactúan entre sí y están relacionados con los períodos de la vida y sus circunstancias.

Fuentes interactivas de la resiliencia:

En la medida en que las necesidades humanas comprometen, motivan y movilizan a las personas, son también potencialidad y responsabilidad, más aún, pueden llegar a ser recursos .Concebir las necesidades tan sólo como carencias implica restringir su espectro a lo puramente fisiológico, que es precisamente el ámbito en que una necesidad asume con mayor fuerza y claridad la sensación de que ¨falta algo¨. La necesidad humana de sentido es capacidad de búsqueda de sentido, la de participar es capacidad de participación, tal como la necesidad de afecto es posibilidad de afecto.
El desarrollo humano se refiere a las personas y no a los objetos. La calidad de vida dependerá de las posibilidades que tengan las personas de actualizar sus potencialidades e intentar satisfacer adecuadamente sus “necesidades humanas fundamentales ”. Surge entonces la pregunta ¿Cuáles son esas “necesidades – capacidades-sentido” esenciales . Dos criterios posibles de clasificación serían: según categorías existenciales: Ser, Tener, Hacer y Estar y según categorías axiológicas: Subsistencia, Protección, Afecto, Entretenimiento, Participación, Ocio, Creación, Identidad y Libertad. Ambas categorías de “necesidades-capacidades-sentido” pueden combinarse e interactuar en forma resilente y convertirse en fuentes interactivas de resiliencia. (ver cuadro)
Es precisamente esa doble concepción “necesidades – capacidades” “necesidad de sentido- capacidad de búsqueda de sentido”lo que permite comprender la resiliencia como actualización de potencialidades de sentido en situación de crisis.

Conclusión

La novedad que trae el concepto de resiliencia al, campo de la salud admite bastante más que una simple contraposición al anterior modelo centrado en los factores de riesgo. Resiliencia es un modo de nombrar lo personal y comunitario, la creatividad, la potencia de lo espiritual en la conducta humana personal o grupal, en su impredecible potencial cuando da como resultado conductas saludables frente a situaciones adversas.
Kauders dijo que no debíamos ver claramente que la psicoterapia, en esta época, no podría limitarse a procurarle mayor o menor alivio a nuestros neuróticos, sino que más allá de eso, tendría que enfrentarse a la miseria espiritual masiva que hoy y aquí nos rodea. (Viktor Frankl La vol. de sentido pág. 124)
El hombre, como ser-en-el-mundo, jamás aparecerá acabado, realizado, clausurado definitivamente en su actualización. Siempre constituirá un proyecto que exige realización, una puerta abierta hacia un por-venir imposible de predecir, por cuanto irá siendo permanentemente definido y redefinido por cada actor (por-construir), de acuerdo a cada situación. Lo pretérito – afortunadamente - está establecido y, por tanto asegurado, mientras que lo futuro – afortunadamente- está abierto y por lo tanto depende de la responsabilidad del hombre.
“Ser en el mundo” transcurre en el espacio entre él estimulo y la respuesta, entre las cosas que nos ocurren y la forma como reaccionamos ante ellas, en ese espacio se hallan el poder para elegir la respuesta. En la respuesta se manifiesta el crecimiento y la libertad del ser humano, la vida es el alegre trabajo de hacerse hombre y ser persona.
La libertad ética no es derecho que provenga de mí y se oponga a todo control, es más bien una petición dirigida hacia mí y que proviene del otro. ¡Permíteme existir frente a ti como tu semejante!
La dignidad es la demanda de libertad al nivel de la segunda persona. No es válido tratarme a mí persona como un fin en sí mismo, si yo no cumpliera esta exigencia con respecto a la otra persona. En este sentido soy mi propio vecino porque soy el vecino de mis vecinos. Por consiguiente, la libertad ya no es extensión de mi intento de eludir el control o evitar la coacción. Es una extensión de mi reconocimiento de derecho del otro a existir.

Por incursionar en problemáticas ligadas a la libertad, la esperanza, la utopía, o la creatividad, la resiliencia se aleja del campo biomédico y de sus expectativas de medición y predictibilidad lo cual genera un concepto fácil de entender desde el sentido común, pero difícil de definir e imposible de ser calculado exactamente. El concepto de resiliencia nace con la aparición de resultados inesperados de acuerdo a las predicciones basadas en riesgos y conserva el factor misterio como un factor esencial en su definición. Es más que la suma de las partes (factores promotores de la salud) en tanto que encierra una incógnita que será la que finalmente decidirá acerca del resultado y la lista de factores de resiliencia nunca logra apresar la chispa espiritual personal de la que dependerá el resultado final.
Esta imposibilidad no implica renunciar a investigar y favorecer los factores de resiliencia ya que éstos siempre funcionarán como factores propiciatorios.

Hay cuatro caminos para no resignarse a un escepticismo frente a la incertidumbre:
1. Ecología de la acción: Lo que hacemos vuelve a nosotros de algún modo a través de interacciones y retracciones.
2. Estrategia: A diferencia del programa se modifican las acciones en función de las informaciones recibidas.
3. Apuesta: integrar la incertidumbre en la fe –que es la voluntad de ser- y la esperanza. Esta aceptación de que el destino humano se cumple en la esperanza (optimismo trágico Viktor Frankl) como opuesta en la desesperación angustiada y dolorosa va mucho más allá de las meras sensaciones placenteras, cuyo recuerdo puede ayudarnos para salir de lo que en verdad es un padecimiento vano y negativo.
Se trata de una alegría afín a la que se puede llegar al descubrir el sentido en una situación particular de la existencia, como la de un científico cuando descubre algo que beneficia a la comunidad, o un santo en su misticismo, que no implica desentenderse del destino y del padecimiento del resto de los mortales, sino por el contrario, aportar al padecimiento desesperanzado la noción y el valor de la esperanza.

4. Confianza: La confianza es la cuarta dimensión de la mirada: nada ensancha tanto el campo perceptivo como una mirada confiada. Sólo las personas capaces de liberarse de la tiranía perceptiva del campo de lo objetivo, y de explorarlo desde la propia dinámica interior, cumplen los requisitos precisos para una labor creativa .

La resiliencia nos ayuda a distanciarnos:
 del desánimo, en cuanto realismo sin esperanza
 del cinismo, incapaz de ver el rostro positivo de la realidad
 de ilusiones poco realistas
 de la tiranía del determinismo
Los dioses nos crean muchas sorpresas: lo esperado no se cumple,
Y a lo inesperado, un Dios le abre el camino.
Euripides, final de Medea
Si no esperas lo inesperado, no lo encontrarás.
HERÁCLITO

Dr. GERÓNIMO ACEVEDO. Médico Egresado de la Universidad de Buenos Aires.
Miembro Fundador y Vicepresidente de la Sociedad Argentina de Logoterapia ‘Viktor E. Frankl’, Buenos Aires.(1982)
Miembro Fundador de la Sociedad Argentina de Mendoza (1982) y Porto Alegre, (1982)
Miembro Fundador de la Asociación Iberoamericana de Logoterapia (2003)
Autor de los libros: “El Modo Humano de Enfermar”. Ediciones Fundación Argentina de Logoterapia ‘Viktor E. Frankl’, Buenos Aires.(1985)
“La Búsqueda de Sentido y su efecto terapéutico”. Ediciones Fundación Argentina de Logoterapia ‘Viktor E. Frankl’, Buenos Aires.(1998)
Colabora en la Revista Mexicana de Logoterapia.

 

 

 

 

LO
BIOLÓGICO
LO SOCIOLÓGICO  LO PSICOLÓGICO
LO ESPIRITUAL

Nos viene dado.
No hay decisión, ni aprendizaje

PUEDE O NO SER
MODIFICADO
Es lo que recibimos como patrimonio cultural a través de la educación y la influencia del entorno.
En parte tiene un origen genético y en parte es fruto de la relación con el entorno. Es aquello en lo que sólo nosotros hemos intervenido para la elección, aunque haya influencias externas.

LO HEREDADO LO HEREDADO Y APRENDIDO
LO DECIDIDO

tendencias, similitudes, rasgos corporales
NEURO PLASTICIDAD NEURO
APRENDIZAJE
Hábitos de relación habilidades sociales...
Carácter, personalidad, comportamiento psicológico...
Las decisiones, las opciones de vida...

AREA FISICA AREA SOCIO-CULTURAL AREA PSICOLOGICA AREA EXISTENCIAL