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Susana Miriam Surbek

Vacío existencial en la adolescencia

INTRODUCCIÓN

Como Sísifo condenado a subir eternamente su piedra, así estamos los hombres, condenados a la libertad de construirnos a nosotros mismos a cada instante.
Jean Paul Sartre
Me parece apropiado comenzar citando a García, C. (2007: 313)
Diversas investigaciones empíricas, permiten afirmar que la adicción a las drogas está ligada a una situación de falta de sentido de vida. Es decir, que las consecuencias de la opción adictiva son siempre de vacío existencial, y viceversa, que las consecuencias del vacío existencial son la opción adictiva, como forma de refugio ante la frustración existencial. Ahora bien, en la denominada era del vacío, en donde la búsqueda de placer y el ocio de las sociedades opulentas se combinan en un contexto en donde los valores subjetivos y la necesidad de satisfacción inmediata es lo que prima, el sentido de la vida se confunde con el significado hermenéutico que se le atribuye al placer, entrando la droga como una tecnología de consumo asociada a este escenario de diversión.
El párrafo anterior refleja muy bien lo que yo creí era mi principal motivación al decidir cuál sería el tema de mi trabajo. Sin embargo, ahora que lo estoy terminando me doy cuenta de algo más.
Hace algo más de cuatro años yo vivía en mi casa, con mis dos hijas adolescentes y mi marido. Tenía una vida con todo lo necesario para sentirme feliz. Una linda familia, buen pasar económico, salud para todos y sin embargo algo había en mi que no estaba bien. Algo roto, un vacío, algo difícil de explicar.
Como soy una persona ávida de conocimientos, me gusta leer e informarme, casi sin darme cuenta llegue a la conclusión de que dada la edad de mis hijas, 13 y 14 años, tenía que prepararme para enfrentar el nido vacío que llegaría en unos años. Así es que me propuse volver a trabajar o estudiar algo, más allá de la licenciatura en Análisis de Sistemas que obtuve antes de casarme y que ya no estaba ejerciendo desde hacía más o menos 10 años.
Compre una bonita carpeta y comencé a hacer notas en ella respecto de cosas que me gustaría hacer, trabajar, ¿en qué?, estudiar, ¿en qué? Recortaba anuncios de los periódicos, los que ofrecían cursos sobre temas muy variados. Quizá no fueron tantos los anuncios que pegue y las notas que hice, como el tiempo que dedique a la reflexión sobre este asunto. Y no es que haya detenido mi vida para reflexionar, no, en absoluto. Era algo así como un arroyo subterráneo, que no dejaba de fluir, pero rara vez se veían sus indicios en la superficie. Hasta que empecé a detenerme en un anuncio que promovía un curso de Desarrollo Personal y Sentido de Vida, lo dictaba el Centro Nacional de Extensiones de La Universidad Anáhuac. El título me resultaba muy atractivo, la Universidad le daba un respaldo de seriedad, pero como yo había hecho varios años de terapia tenía dudas. ¿Que podría aprender en un diplomado sobre desarrollo personal? ¿Qué me podrían decir en seis meses que yo no hubiera aprendido en mis varios años de terapia? Y el río subterráneo seguía fluyendo…. Hasta que un día me dije, esto me atrae mucho, voy a probar. Para darme más “permiso”, me dije: “Tomo un mes de clase y veo, no voy a perder mucho y me saco la duda de si esto vale la pena.” Así empezó el camino que luego de varias etapas me llevó al diplomado de logoterapia y más tarde a la especialidad, que estoy terminando con este trabajo.
Ahora que estoy finalizando mi tesina, empiezo a pensar que no fue casual el haber elegido un tema relacionado con vacío existencial. Yo pensaba que había elegido el tema motivada por las situaciones que se presentan en el entorno de mis hijas, que hoy tienen 17 y 18 años, un entorno donde muchos jóvenes se exponen mas allá de lo deseable consumiendo sustancias nocivas para la salud, ya sea tabaco, alcohol o drogas. Ahora, reitero, que estoy terminando mi trabajo, un trabajo que me ha permitido recordar mi propia adolescencia e identificar situaciones de vacío, en las que me sentía sola y desorientada, sin encontrar mucho sentido a las vivencias que me tocaban, me doy cuenta que las motivaciones son muchas más y su arraigo va mas allá de lo que yo creía.
El vacío me ha tocado muchas veces, cada vez de manera diferente en las distintas etapas de mi vida y esta vez, en cambio, yo elegí tocarlo.
El proceso, del cual este trabajo es una parte, ha servido para, entre muchas otras cosas, reafirmar la idea de que la vida es un largo camino. Por eso la cita de Jean Paul Sarte al comienzo, cargamos la piedra y nos vamos construyendo.
La vida es un trabajo constante y cuando en ocasiones caemos en situación de vacío existencial, la tarea es salir de allí. Dice Frankl, V. (2004: 128-129) acerca del vacío existencial:
El vacío existencial es un fenómeno muy extendido en el siglo XX. Es comprensible y quizá se explique por el doble arancel que el hombre pagó para convertirse en un verdadero ser civilizado, humanamente civilizado. Al comienzo de la Historia, el hombre perdió algunos de los instintos básicos que rigen la vida del animal y le confieren seguridad; una seguridad que, como el paraíso, le está hoy vedada para siempre: se ve forzado a elegir. Además, en las últimas épocas del progreso actual, el hombre ha sufrido otra pérdida nuclear: las tradiciones. Las tradiciones cumplían la misión de contrapeso de su conducta, y ahora se diluyen en la sociedad moderna a pasos agigantados. Carece pues, de instintos que le impulsen a determinadas conductas, y ya no conserva las tradiciones que le indicaban los comportamientos socialmente aceptados; en ocasiones ignora hasta lo que le gustaría hacer. En su lugar, desea hacer lo que otras personas hacen (conformismo), o hace lo que otras personas quieren que haga (totalitarismo).

En los primeros pasos que di para hacer este trabajo reinaba la confusión, fue difícil decidir el tema, hacerme preguntas, buscar antecedentes, definir objetivos, investigar cuales serían mis fundamentos teóricos. Poner todo esto por escrito, de una manera coherente y finalmente elegir la herramienta de investigación. Tomé el cuestionario como herramienta para la tarea de recolección de datos y debo confesar que al comenzar a codificar sus resultados sentí que se abría ante mis ojos un panorama inimaginable. Me di cuenta de que hubiera sido muy interesante hacer otro cuestionario diferente e incluso entrevistar a alguno de los jóvenes que respondieron lo que les pedí, pero el trabajo tenía que tener sus límites, ya que hacerlo en un semestre requería de un esfuerzo muy grande para concluir a tiempo. Además es muy probable que, aun con más tiempo y dedicación, tampoco quedara completamente satisfecha con los resultados, ya que siempre se puede ir mas adelante, hacer algo mejor. Aprendí que la mejor forma de avanzar, es terminando el trabajo que me he propuesto ahora, para luego, poder comenzar otro u otros que se basen en la experiencia del anterior. Es un proceso constructivo, donde se pone un ladrillo sobre otro.
Es a partir de las respuestas de los jóvenes interrogados que todo empezó a consolidarse, a tomar forma. En ese momento comencé a entender a que conducía todo esto. Creo que no lo he dicho con anterioridad, yo nunca había hecho un trabajo de investigación, y eso me tenía preocupada.
Pienso que los hallazgos fueron interesantes, me hicieron ver que hay otros temas que sería interesante investigar, y que existen otras preguntas relativas al tema abordado que también sería bueno formular.
Quiero decir que, además, esta tarea satisfizo una necesidad personal. La de volver sobre los temas que fui viendo desde el diplomado y a lo largo de la especialidad, releer las obras que mis maestros fueron sugiriendo durante esa época y agregar a estas otras más. En resumen volver a ver los conceptos y fundamentos de la logoterapia y colateralmente formar una biblioteca personal para seguir releyendo y consultar cuando sea oportuno.
Si en septiembre alguien me hubiera mostrado como quedaría esta tesina, yo no le hubiera creído. Estoy convencida de que no hubiera sido posible alcanzar este objetivo sin la ayuda de mi maestra Mónica Díaz Pontones, quien puso todo de sí misma para enseñarnos como hacer una investigación de este tipo y nos apoyo de manera incondicional. También considero importante la dinámica de nuestro grupo integrado por Érika Jiménez, Érika Ramos, Mariana Hernández, Marlene Velazco y yo, Susana Surbek, quienes hemos trabajado apoyándonos y en un clima de compañerismo muy positivo.
He estado pensando mucho en el significado de este trabajo y su finalización. Creo que ha sido una etapa muy enriquecedora que dejará una huella imborrable en mi vida. Como cuando termino de leer un buen libro y luego me digo: “y ahora ¿qué? ¿Dónde voy a encontrar algo que me satisfaga tanto como esta tarea que ya acabó?”. Por eso, como Sísifo con su piedra, otra vez estaré al pie de la montaña. La próxima tarea es la piedra y el desafío que representa, la montaña que tendré que subir al desarrollarla. Tengo la libertad de elegir, subo en la búsqueda de un sentido que me ira construyendo o me quedo, sabiendo que al quedarme, posiblemente, si no encuentro otra tarea, seré una vez más víctima del vacío existencial.

ANTECEDENTES

La primera copa, para la salud;
la segunda, para el amor y el placer;
la tercera, para el sueño.
Tras la tercera copa, los invitados inteligentes se van a casa...
la cuarta copa ya no es nuestra, pertenece a la agresión y a la violencia;
la quinta, al espectáculo escandaloso;
y la sexta, a la orgía embriagada.

Eubulo Poeta griego (360 A.C.)

Como madre de dos jóvenes adolescentes, y en cuanto a las vivencias derivadas de mi maternidad, me ha tocado experimentar diversas situaciones que se presentaron como novedosas en mi vida. En realidad todo el camino de crecimiento junto a mis hijas y mi marido ha sido una novedad para la que nunca me sentí totalmente preparada. En todo camino hay obstáculos y a veces, cuando sabemos con antelación que se presentarán, nos producen miedo, preocupación o inquietud. Todo depende de la magnitud de lo que esperamos. Cuando tenemos hijos adolescentes muchas veces esperamos algo que nos produce inquietud y la realidad nos trae algo de un tamaño completamente diferente.
Entre mis mayores preocupaciones siempre se ha encontrado la de prevenir que mis hijas sufrieran algún tipo de daño irreparable, ya sabemos que prevenir todo tipo de daño es irreal, es imposible. De los accidentes se aprende, de los errores se aprende y en ocasiones quedan secuelas. Es como cuando nuestro bebé aprende a caminar, un día lo vemos gateando y al día siguiente se toma de la silla o la pata de una mesa para pararse. Seguramente en poco tiempo se soltará y vendrá, tambaleándose, pero caminando al fin, hacia nuestros brazos. Después de ese maravilloso momento todo cambiará, nuestro hijo comenzó a andar un camino sin fin. Seguramente en más de una oportunidad se caerá y se lastimara la rodilla, puede que también los codos y quien sabe hasta se puede hacer un chichón, no sabemos. Lo interesante es que, a pesar de que sabemos que se pueden lastimar los estimulamos a caminar. ¿Por qué? Posiblemente porque estamos preparados para aceptar que ese es un riesgo que debemos correr para lograr que nuestro hijo desarrolle las habilidades necesarias para caminar apropiadamente en este mundo. Creo que a nadie, en su sano juicio, se le ocurriría impedir que su hijo camine por miedo a que se lastime. Seguramente al principio habrá quien le ponga pantalones para que la caída, en caso de producirse, sea menos lamentable; habrá quien esté listo para atajarlo cuando vea que la caída es inminente y seguramente todos estaremos listos para consolarlo si se pusiera a llorar. Pero ¿qué pasa cuando efectivamente se cae? Se levanta y sigue caminando. Esa es su fuerza interior, su instinto, su curiosidad, su deseo de alcanzar aquello que le llama la atención, y muchas cosas más.
En la infancia, la mayoría de los aprendizajes de nuestros hijos se llevan a cabo de la misma manera, al menos en aspectos generales, puede ser que ellos nos pidan que les enseñemos a andar en una bicicleta, o que seamos nosotros quien lo propongamos, pero el aprendizaje conlleva el riesgo propio de la actividad, él que como padres aceptamos debido al beneficio que traerá a nuestro hijo. Además, ahí estamos para acompañarlo en su aprendizaje, para supervisar, apoyar, proteger y consolar en caso de una caída.
A partir de la pubertad y más intensamente en la adolescencia, tanto hijos como padres, nos encontramos con situaciones completamente nuevas. Nuestra intervención en las situaciones de aprendizaje de nuestro hijo ya no está garantizada, es más, lo más probable es que nuestro hijo adolescente no nos quiera tener cerca, ni le interese que participemos.
La adolescencia es una época llena de sorpresas, y para muchas de ellas no estamos preparados, ni avisados. Yo recuerdo el día en que fui a despertar a una de mis hijas para ir a la escuela, y la vi durmiendo, enredada entre las sábanas y observe sus piernas, largas y con muslos bien formados, bien de mujer. En ese momento me pregunte ¿cuándo pasó esto que no me di cuenta? Mis hijas también estaban desconcertadas al ver que los pantalones no pasaban por esas caderas recién formadas, “Mamá, engordé”, me decían…. Y yo las miraba y las veía tan delgadas como siempre, pero con un cuerpo que innegablemente estaba dejando su forma de niña y estaba tomando su forma de mujer. Se los expliqué, pero creo que no me creyeron mucho. Fue como si no entendieran y tuvieron que vivir muchas experiencias hasta darse cuenta de que ese era su cuerpo ahora. Muchas de esas experiencias las vivieron lejos de mí, estaban en la escuela, con sus amigos o en el club. Me imagino que algunas de estas experiencias habrán sido agradables, pero otras no, seguro las lastimaron. Ya sabemos que no falta la compañera o compañero que se burle de la ausencia o aparición (pareciera que diese lo mismo, como si el objetivo fuese marcar un rasgo distintivo y hacer sufrir al otro) de una característica, vello, pecho, caderas o anteojos, todo da igual. Y yo me pregunto, ¿cuál es el rol de los padres en esta etapa? Como protegemos, como estamos ahí para enjugar las lagrimas después de una caída, y ahora ¿cómo le hacemos? Esta es la pregunta que me impulsó a hacer esta investigación. No sólo para ayudarme en la educación y acompañamiento de mis hijas en su proceso de crecimiento sino para investigar, informarme, aprender y hacer un documento que pudiera ser de ayuda a otros padres, profesionales, personas en general que están en contacto con jóvenes adolescentes, para que tengan más herramientas con las cuales allanar el, a veces, difícil camino de la adolescencia.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención es la situación que se da en nuestra sociedad en relación a alcohol y su consumo por parte de los jóvenes. Lo primero que observe es la incongruencia entre el mensaje de las autoridades que dice que no se debe vender alcohol a menores y lo que ocurre en los centros de diversión a donde concurren los adolescentes. Según un artículo de E-Once Noticias de fecha noviembre 1, 2007, reproducido por la Fundación de Investigaciones Sociales A.C. (Sin Fecha 2) en su sitio de internet:
La presencia y venta de alcohol a menores de edad en centros nocturnos es ilegal, pero común.
“Vamos a los antros y ni siquiera te piden identificación nada más con que te veas grande, así siempre. ¿Y la venta de alcohol? Ya que estás adentro siempre te venden", expresó Ana España, estudiante.
Los resultados son fatales. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública capitalina los accidentes de jóvenes que conducen en estado de ebriedad, son la primera causa de muerte en jóvenes de entre 14 y 29 años de edad.
“Tuvimos un accidente de regreso en el cual el coche se volteó, caímos a un barranco, mi cabeza recibió todo el golpe, quedé un mes en coma, mes del cual no me acuerdo nada, de absolutamente nada”, comentó Nacho López, testimonio.
“Estábamos en estado de ebriedad, llegaron estos cuates y se metieron conmigo, yo intente hacer algo, no pude, salí corriendo hacia adentro de la fiesta de graduación y ya tuve consecuencias fatales, tuve 27 fracturas en la cara casi perdiendo un ojo y casi pierdo la vida”, señaló José María Quintana, de Convivencia sin Violencia.

Cuando tienes hijos adolescentes y estas noticias llegan a ti, te preocupas. Muchas preguntas llegaron a mi mente. ¿Son hechos aislados? ¿Que se hubiera podido hacer para prevenir la situación? ¿Les podría pasar a mis hijas? Son tres de las que considero más significativas. En el camino de búsqueda de respuestas encontré cosas muy relevantes, por ejemplo, el trabajo que hace la Fundación Convivencia sin Violencia. Esta organización es la materialización del interés de un grupo de padres y madres comprometidos en trabajar en el área de adicciones, violencia, bullying, como más destacadas, ayudando a los progenitores a estar mejor preparados para prevenir, vivir y asistir a sus hijos en las situaciones relativas a estos temas que se puedan presentar. Esta fundación publicó, en su sitio de internet, una reseña de los avances que representan, desde el punto legal, la nueva ley de antros del D.F.
Con el fin de reducir los horarios de venta de alcohol y de operación de los centros nocturnos, el pleno de la Asamblea Legislativa aprobó las reformas a la Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles del Distrito Federal, las cuales disponen sanciones más severas, la reducción en el horario para la venta de bebidas embriagantes, la obligación de vender alcohol sólo en envases cerrados, la desaparición de las barras libres y los after hours, entre otras medidas. Fundación Convivencia sin Violencia (2009,mayo).

Realmente es muy alentador ver avances, desde el punto de la legislación, en un tema tan importante para la salud física y emocional de nuestros hijos. Aun así, yo me sigo haciendo preguntas. El Instituto de salud del Estado de México – ISEM Boletín 112 (2009) puesto en internet menciona:
De igual modo mencionaron que está asentado en dicha encuesta nacional que 1 de cada 10 adolescentes de 12 a 17 años fuma y que el 20% de estudiantes de secundaria son fumadores activos; por si esto fuera poco los adolescentes fumadores tienen 13 veces más riesgo de iniciar el consumo de otras drogas y 1 de cada 6 ya empezó a usarlas.
Respecto al uso de alcohol, enfatizaron que 1 de cada 3 adolescentes que beben lo hace de manera abusiva y en 2006, el 45% de los robos cometidos por menores estuvo asociado al consumo de alcohol. Para el año 2007, los datos del SISVEA del estado de México, ya registraron el ingreso a centros de tratamiento no gubernamentales, de jovencitas entre los 10 y 14 años, lo que indica claramente que la edad de inicio en el consumo es cada vez menor….También, comentó “en coordinación con el Instituto Nacional de Psiquiatría, recién concluimos el levantamiento de la Primera Encuesta sobre el Consumo de Tabaco, Alcohol y Drogas en Estudiantes, mediante más de 11 mil 500 cuestionarios aplicados en 328 secundarias y bachilleratos de 75 municipios”. Detalló “conjuntamente con la Escuela de Salud Pública de la Universidad John Hopkins, la Universidad de Texas y el Instituto Nacional de Salud Pública, realizamos un par de investigaciones: una acerca del Mercadeo y la Publicidad Sobre Productos de Tabaco en las cercanías de las escuelas de Toluca, y otra referida a los Daños a la Salud en Trabajadores de Bares y Restaurantes de Toluca y Metepec”.

A partir del anterior artículo se puede ver que la situación, en cuanto al consumo, por parte de adolescentes, de sustancias tales como tabaco, alcohol y otras drogas, en el estado de México, es alarmante. Además el artículo vincula el consumo de alcohol con el 45% de los robos cometidos por menores de edad.
Para tener un panorama más general, dentro de México, acudí al estudio realizado por La Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud al Adolescente (UIESSA/IMSS) : Estadística de adolescentes – México. En dicho estudio existe una tabla elaborada con base en la información del INEGI 1993 – 1998, cuyo título es “Adicciones en la población joven México 1993-1998”, de dicho documento se desprende que la situación, en cuanto a adicciones, de la población adolescente en el estado de México es similar a la del resto del país. Se observa, por ejemplo, que el número reportado de adictos aumentó más de cuatro veces entre los años 1993-1998, siendo las drogas más consumidas cannabis, cocaína y alcohol.
Según la Encuesta Nacional de Adicciones 2002,
Poco más de tres millones y medio de adolescentes entre 12 y 17 años consumió una copa completa de bebidas con alcohol en el año previo al estudio, los cuales representan al 25.7% de la población en este grupo. El consumo en la población urbana alcanzó el 35% (1’726,518) de la población masculina y el 25% (1’252,712) de la femenina, a razón de 1.4 varones por cada mujer.
En el área rural el índice de consumo fue menor, esto es 18% (357,775) de los varones y 9.9%
(185,422) de las mujeres, con una razón de una mujer por cada 1.8 hombres.
En general, la cantidad de consumo por ocasión era de 1 a 2 copas en las mujeres urbanas y en los hombres rurales, en segundo, lugar apareció el consumo de 3 a 4 copas para todos los sujetos, sólo en los varones urbanos se presentó con la misma frecuencia el consumo de 5 a 7 copas.
El patrón de consumo poco frecuente (menos de una vez al mes) caracterizó al grupo de los adolescentes, sin embargo, es importante destacar que 10.5% de los hombres adolescentes urbanos y 4.7% de los rurales reportaron consumir con patrones que incluyen altas cantidades de alcohol (5 o más copas por ocasión de consumo). Esta conducta se observó en 3.4% de las mujeres adolescentes urbanas y en 0.9 % de las rurales.
Las consecuencias del abuso reportadas con mayor frecuencia por este grupo de población son los problemas con la policía suscitados mientras consumían bebidas alcohólicas, sin considerar problemas derivados de conducir automóviles, mismos que fueron más frecuentes entre los varones (9.7% de los urbanos y 2.9% de los rurales). Este problema sólo fue reportado por 1.2% de las adolescentes urbanas y no se observó entre las rurales. (Consejo Nacional de Adicciones, 2008)

Nuevamente las estadísticas vinculan el consumo de sustancias adictivas, por parte de los adolescentes con el hecho de adoptar conductas que implican ponerse en riesgo e incluso ir contra la ley.
La Organización Mundial de la Salud generó un reporte (OMS, 2001) donde muestra el preocupante incremento del consumo de bebidas alcohólicas por parte los adolescentes en el mundo; para México muestra los datos tomados en 1999 por Medina Mora. Toda esta información confirma lo que he señalado con anterioridad, cada vez se detectan más adolescentes que incurren en conductas de riesgo, por ejemplo abuso de bebidas alcohólicas. Además, la OMS señala: “Los enfoques educativos para la prevención de problemas de alcohol entre los jóvenes muestran poco efecto, mientras que las intervenciones como tratamiento breve han demostrado ser prometedores. Las investigaciones han demostrado la efectividad de la intervención a nivel de la Comunidad.” Esta última observación es importante a la hora de pensar en que es lo que podemos hacer para ayudar a los jóvenes involucrados en esta situación y a sus familias.
Desde el punto de vista de la psiquiatría, la cual ha estudiado, el problema de las conductas de riesgo en la adolescencia tenemos que:
Es posible afirmar que no hay adolescencia sin riesgo y algunos autores incluso afirman que los comportamientos de riesgo suelen provocar placer. Aunque hay que reconocer que en la sociedad la exposición a un riesgo es considerada positiva, nos parece imprescindible especificar que ciertos individuos adoptan un “estilo de vida” en el que el riesgo parece constituir un componente esencial, lo que nos lleva a contrastar la conducta de riesgo como búsqueda de límites y la que se inscribe en una búsqueda de excesos. (Marcelli, D. y Branconnier, A., 2005: 598)

Según los mismos autores, la búsqueda de experiencias y/o límites es característica de la adolescencia. Cuando se le pregunta a un adolescente sobre el motivo que lo ha llevado a adoptar cierta conducta la respuesta suele ser “por realizar la experiencia”. Considerado desde este punto de vista, las conductas de riesgo y los ritos iniciáticos tienen bastante que ver entre sí, al mismo tiempo la búsqueda de límites es un componente esencial de la “crisis de la adolescencia” en el aspecto social. La conducta de riesgo en el adolescente le permite ponerse aprueba, “aprender”, conocerse, “aprender códigos sociales” y nuevamente se hace evidente la aproximación a los ritos iniciáticos. La diferencia fundamental entre ambos es que en el caso de los ritos iniciáticos el riesgo nunca se corre por el riesgo en sí mismo, lo que ocurre es que forma parte de una conducta cuyo significado social va mas allá del riesgo. Una vez consumado el rito iniciático, el riesgo ya no se repite, la muerte nunca se plantea como una posibilidad al final de la exposición al riesgo, por el contrario, el rito iniciático marca “la entrada en la vida adulta”. El riesgo como búsqueda de exceso se caracteriza por el escalamiento y la repetición de los actos arriesgados.
Es una lucha contra la sensación de vacío y de aburrimiento, es la búsqueda de sensaciones y la proyección de angustia y malestar hacia el exterior. Entre el 5% y 10% de los jóvenes adolescentes viven esta situación. (Marcelli, D. y Branconnier, A., 2005: 598)

La escala de evaluación de búsqueda de sensaciones de Zuckerman es un instrumento usado en la evaluación de: búsqueda de emociones (deseo de participar en tareas que requieran rapidez y peligro), búsqueda de excitación, ( búsqueda de nuevas experiencias a través de sensaciones y estilos de vida poco convencionales), desinhibición, ( deseo de liberarse a través de la desinhibición social, la bebida y las fiestas)y susceptibilidad hacia el aburrimiento (disgusto con la repetición de experiencias, la rutina del trabajo, inquietud cuando las cosas son monótonas).
Según Marcelli, D. y Branconnier, A., (2005: 599-600) a partir de las encuestas epidemiológicas se ha determinado que hay factores predisponentes como la pobreza y la desorganización social (falta de trabajo de los padres), la patología mental de los padres (depresión y tentativa de suicidio sobre todo) la ausencia permanente o desaparición del padre, la discordia familiar crónica y la violencia reiterada. También la depresión es un factor relevante.
En los años ´90 se ha estudiado las costumbres cotidianas de los jóvenes, sus relaciones familiares, los acontecimientos de su vida, los intereses, las actividades en el tiempo libre, las quejas somáticas, el estado afectivo, la percepción del cuerpo, la patología somática, los accidentes, los alteraciones de la conducta (violencia, peleas, robo, fuga), consumo de tóxicos y la calidad de la escolarización. La valoración de los resultados ha permitido dividir a los jóvenes adolescentes en tres grupos en función del número de problemas que presentan:
Un grupo sin problemas aparentes (25%), un grupo con problemas múltiples (10%) de los que resulta por oposición un tercer grupo intermedio (65%)
Más allá de la especificidad de las conductas de malestar o desviación hay que evaluar detalladamente la acumulación de distintas conductas y la repetición de una cierta conducta. Esta ultima característica, tiene un potencial de fijación que amenaza el desarrollo y el proceso síquico del adolescente.
La concentración de estas conductas en el mismo grupo de adolescentes ha sido uno de los hallazgos más consistentes de la literatura, ver como ejemplo a Jessor, R., (1998) quien a lo largo de su obra nos lleva a comprender que las conductas de riesgo en adolescentes están relacionadas entre sí y su tratamiento aislado es inadecuado. Las conductas mencionadas tienden a no distribuirse en forma aleatoria entre todos los adolescentes de una población dada, sino a concentrarse en un subconjunto de estos, que habitualmente presentan características de riesgo. Son, en general, los mismos adolescentes los que consumen drogas, los que tienen actividad sexual precoz, los que presentan conductas sociales desviadas, y los que tienen bajo rendimiento escolar. (Jessor, 1998: 518).
Las consecuencias de las conductas anteriores en términos de problemas de salud han sido estudiadas sistemáticamente por la medicina de la adolescencia y por diversas especialidades clínicas. Mencionemos aquí sólo rápidamente y a modo de ejemplo:
Las alteraciones neuropsiquiátricas producto del consumo prolongado o masivo de sustancias químicas.
Las complicaciones obstétricas de los embarazos tempranos,
La mayor frecuencia de enfermedades de transmisión sexual, entre ellos el SIDA,
Las menores oportunidades laborales de los niños que rinden poco o que desertan tempranamente del sistema escolar, y
Las consecuencias familiares y sociales de las conductas delincuentes.
Estas consecuencias tienen un costo alto para las personas, así para como los Estados y sus sistemas judiciales y sanitarios, que deben estar constantemente financiando el tratamiento de muchos adolescentes que las presentan. Es por ello que una labor preventiva centrada en las conductas de riesgo o sus factores antecedentes es, en el mediano y largo plazo, una mejor inversión que el estar focalizando las intervenciones en la terapia o rehabilitación de drogadictos. En la ciudad de México vemos reflejados en las noticias los esfuerzos de las autoridades por accionar en favor de los jóvenes que presentan esta problemática Bolaños, C. (2009, 6 de octubre), Archundia, M., (2009, 8 de agosto). Asimismo, muchos de los programas para intervenir en estos problemas se han desarrollado históricamente en forma independiente o desagregada. Es claro hoy día que es preferible concentrar los esfuerzos en los comunes denominadores que preceden las conductas, ya que una y otra vez las investigaciones muestran que son los mismos los factores que llevan a la drogadicción que a la delincuencia.
El informe de la OMS, en sus conclusiones, se refiere a Brasil, Chile y México como países en los cuales, a pesar de la falta de información para establecer tendencias ciertas, el consumo de bebidas alcohólicas entre adolescentes está en franco aumento, especialmente entre la población femenina. Además, expresa, en concordancia con el enfoque siquiátrico expuesto en párrafos anteriores, que los acercamientos educativos han mostrado poca efectividad en reducir o prevenir que los jóvenes beban y sufran las consecuencias. El informe propone evaluar en más detalle la efectividad de breves intervenciones dirigidas a gente joven en centros de fácil acceso para estos.
Refiriéndome a lo publicado por El consejo Nacional contra las Adicciones en: Resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones 2008 (18 de septiembre, 2009), donde se cita lo expuesto por el Secretario de Salud José Ángel Córdova Villalobos:
Precisó que entre los datos más sobresalientes que arroja este trabajo, está el que los adolescentes entre 12 y 17 años de edad tienen más riesgo de adquirir alguna adicción. Explicó que la marihuana se mantiene como la droga de preferencia, mientras que el consumo de cocaína se duplicó y las anfetaminas, crack y heroína muestran una tendencia importante de crecimiento.
Puntualizó que la exposición a las drogas se considera como el factor de riesgo más importante para desarrollar una adicción y mientras más temprana es ésta, mayores posibilidades existen de iniciar el consumo.
Agregó, que de esta manera los adolescentes entre 12 y 17 años tienen 68 veces más posibilidades de fumar marihuana cuando están expuestos a la oportunidad, además de que se incrementa el riesgo de ser dependientes.
La encuesta revela que es 4.4 veces más probable que una persona use drogas si su padre las consume; 4.6 veces cuando el hermano es quien lo hace, y 10.4 veces si quien las usa es el mejor amigo.
Señaló que entre 2002 y 2008, el uso de drogas en la población en general de 12 a 65 años registró un crecimiento menor, al pasar de 5.03 a 6% para cualquier sustancia, y del 4.6 a 5.5% en el caso de las ilegales; no obstante, hubo diferencias importantes por grupo poblacional y tipo de sustancia.
El número de personas que probaron alguna vez una droga subió de 3.5 millones en 2002, a 4.5 millones en 2008, es decir, 28.9% más de lo que hubo en 2002.
El Secretario de Salud destacó que la marihuana es la droga ilegal de mayor consumo entre la población mexicana, al pasar de 3.8% en 2002 a 4.4% en 2008. En segundo lugar se ubica la cocaína, que desplazó a los inhalables al crecer de 1.3 a 2.5% en ese mismo periodo.
Recalcó que las drogas de inicio son el tabaco y el alcohol, ya que 14.7% de quienes comenzaron a fumar y 16% de los que se iniciaron en el consumo de bebidas alcohólicas antes de los 18 años, pasó a usar marihuana u otra sustancia ilegal.
Ante esta problemática, Córdova Villalobos hizo ver las necesidades que tiene el país en materia de atención, pues sin incluir tabaco y alcohol, existen 464 mil 386 personas que requieren atención especializada, cuatro millones 58 mil 272 necesitan intervenciones breves y el 80% de la población requiere de algún tipo de prevención universal para drogas.
En este sentido, enfatizó que el Gobierno Federal realiza diversas acciones encaminadas a la prevención, tratamiento y recuperación de las personas adictas y un ejemplo es la construcción de 310 Centros de Atención Primaria en Adicciones (CAPA) “Nueva Vida”, en todo el país, de los cuales ya funcionan 100, otra cantidad igual entrará en operación en los próximos dos meses y el resto antes de que termine el año.
Comentó que el Consejo Nacional contra las Adicciones lleva a cabo un programa de atención orientado fundamentalmente a la detección oportuna, prevención y tratamiento para los grupos con mayor riesgo y exposición.
Finalmente, Córdova Villalobos destacó la necesidad de combatir el estigma que rodea a los adictos, ya que esta es una enfermedad como cualquier otra que puede ser tratada y lograr la rehabilitación.

En diversos sectores de la sociedad, a nivel mundial, se están generando acciones tendientes a prevenir y solucionar los problemas derivados de esta situación. Por ejemplo, la Dirección de Drogo dependencia del País Vasco ha elaborado un documento muy interesante llamado “El conflicto parental y el consumo de drogas en los hijos y las hijas” Asociación para el estudio del Funcionamiento Familiar (2004), donde se establece que:
Las conductas humanas son, como la misma naturaleza, algo que está en continuo cambio y sujeto a múltiples influjos. El uso de drogas sería, por lo tanto, el resultado de toda una constelación de elementos, algunos de los cuales son incluso imprevisibles, y que gravitan sobre un sujeto o grupo de individuos en un momento de su historia personal o social" (2004: 5).

y un poco más adelante podemos leer:
Las influencias que se derivan de la familia en las conductas de abuso de drogas, muestran demasiada evidencia como para no tenerlas en cuenta en los estudios sobre factores predisponentes. De hecho, la familia es el primer entorno social en el que se desarrolla la vida del sujeto, así como el primer órgano de modelado, aprendizaje y socialización.
No obstante, en muchas ocasiones, no sabemos si es la propia dinámica familiar quien propicia la toxicomanía o, si debido a ésta, existe esa dinámica familiar disfuncional.”
“Lo que es un hecho claro es la relación entre familia y farmacodependencia, no sólo como factor desencadenante, sino también como factor de mantenimiento de la situación. De igual modo, la influencia de la familia puede actuar de modo contrario, haciendo decrecer el riesgo de uso de drogas en los jóvenes. (2004: 5).

El mismo documento, más adelante (2004: 6) señala:
Se propone el siguiente listado de correlatos familiares del abuso de drogas en los adolescentes:
• Historia familiar de problemas de conducta, incluyendo: modelo de los padres o hermanos de valores antisociales y de consumo de drogas, actitudes favorables hacia el uso de drogas, personalidad antisocial, psicopatología o conducta criminal de los padres.
• Prácticas pobres de socialización, incluyendo fallos para promover un desarrollo moral positivo, negligencia para enseñar habilidades sociales y académicas y para transmitir valores prosociales y actitudes desfavorables al uso de dogas en los jóvenes.
• Supervisión ineficaz de las actividades, compañías, etc. de los/as hijos/as.
• Disciplina ineficaz: laxa, inconsistente o excesivamente severa. Sobre-control o bajo control de los/as hijos/as. Expectativas y demandas excesivas o no realistas y castigo físico severo.
• Relaciones pobres entre padres e hijos/as: ausencia de lazos familiares, negatividad y rechazo de los padres hacia el/la hijo/a o viceversa, escasez de tareas compartidas y de tiempo juntos, interacciones mal adaptativas entre padres e hijos/as.
• Conflicto familiar excesivo, con abusos verbales, físicos o sexuales.
• Desorganización familiar y estrés, con frecuencia provocados por la ausencia de habilidades de manejo familiar eficaces.
• Problemas de salud mental, como depresión, que pueden causar puntos de vista negativos sobre las conductas de los/as hijos/as, hostilidad hacia estos o disciplina demasiado severa.
• Aislamiento familiar y ausencia de una red de apoyo familiar eficaz.
• Diferencias familiares en el grado de culturización o pérdida de control de los padres sobre el adolescente debido a un menor grado de culturización.

Existe un trabajo publicado en el Journal of Family Nursing ( Martyn, K., Loveland-Cherry, C., Villarruel, A., Gallegos, E., Zhou Y., Ronis, D. and Eakin, B., 2009: 152) que dice que:
A pesar del consumo generalizado de alcohol entre los adolescentes, la investigación sobre los factores individuales y contextuales entre los adolescentes mexicanos es limitada. Este estudio describe la relación entre los factores de riesgo/protección hacia los adolescentes, la comunicación padre-adolescente, y sus efectos sobre el consumo de alcohol en adolescentes de 14 a 17 años que viven en México (N = 829; 458 niñas, 371 niños). En este estudio, los adolescentes informaron que el 55 % alguna vez consumió alcohol, el 24 % consumió alcohol en los últimos 30 días y el 10 % reportó beber 5 o más copas en una sola ocasión (binge drinking). Los adolescentes con buena intimidad familiar tenían menos probabilidades de informar consumo de alcohol. Los análisis de regresión revelan que la comunicación padre-adolescente es un factor moderador sobre el consumo y/o abuso de alcohol, esto es así por el efecto de la intimidad familiar. Se concluye que la prevención del uso de alcohol con adolescentes mexicanos debería centrarse en la intimidad familiar y la comunicación de padre-adolescente.
El consumo de alcohol es un problema común para los adolescentes en México. Un estudio reciente encontró que el 67 % de los adolescentes estudiantes de secundaria en Monterrey, México, informó habían utilizado alcohol en algún momento de su vida, y el 33 % había utilizado alcohol en el mes pasado (Rodríguez y Luis, 2004). Una encuesta nacional de 2001, arrojo como resultados que de 3,522,427 de adolescentes mexicanos el 25,7 % informó consumo de alcohol en el año anterior (Secretaría de Salud, 2002). Para los adolescentes urbanos en México, esto representa el 35 % de los niños y el 25 % de las niñas. Los niños informaron de un promedio de cinco a siete copas por ocasión y las mujeres una o dos. El abuso de consumo de bebidas alcohólicas (cinco o más bebidas consumidas por ocasión) fue mayor entre los varones que niñas (10,5 % frente a 3,4 %) (Secretaría de Salud 2002). También se informó que el 31 % de los estudiantes universitarios encuestados en un estudio en la ciudad de México (Mora-Ríos & Natera, 2001) consumen alcohol a razón de más de cinco copas por ocasión (binge drinking). Estos resultados apoyan la necesidad de preocuparse con respecto a la prevalencia del consumo de alcohol en jóvenes mexicanos y es una llamada de atención para los programas centrados en la prevención del consumo de alcohol en adolescentes.
Este estudio probará el modelo que se muestra en la fig.1. El propósito del estudio es:
a) identificar el riesgo individual y familiar y los factores de protección para el consumo por parte de adolescentes de bebidas alcohólicas y
b) determinan si la comunicación padre-adolescente actúa como moderador en la relación entre estos factores de riesgo y protección y los comportamientos relativos al consumo de alcohol.

El siguiente modelo conceptual corresponde al trabajo que estoy citando.

Fig. 1 Conductas de consumo en Adolescentes
Modelo conceptual para reducir el consumo de alcohol

Factores de riesgo y protección  Factores mediadores  Conducta al consumir alcohol

 

 

Los hallazgos de los estudios de los adolescentes latinos en los Estados Unidos apoyan la importancia de la intimidad, lazos y supervisión familiar, las actitudes parentales y la comunicación padre-adolescente, así como edad, sexo, actitud de beber y la satisfacción con el apoyo social. Sin embargo, se desconoce si estos hallazgos sobre protección y los factores de riesgo pueden generalizarse a la juventud mexicana. La familia sigue siendo un entorno social y cultural central para los adolescentes en México y es un vehículo potencialmente importante para las estrategias de intervención para reducir el consumo de alcohol en adolescentes.
Pareciera, de acuerdo al trabajo anteriormente mencionado, que el camino de fortalecer la comunicación entre padres e hijos, logrando una comunicación confortable y satisfactoria para los jóvenes, con padres que escuchan y dan respuestas honestas, fomentando la habilidad de los jóvenes para discutir sentimientos y emociones con sus padres podría ser un camino viable para mejorar la situación de los jóvenes frente a la posibilidad de adoptar conductas riesgosas. Además el trabajo propone explorar los efectos de deseos, valores, creencias entre los jóvenes adolescentes mexicanos.

Un supuesto personal es que cuando no se da esta comunicación de excelencia entre padres e hijos, lo que existe es un factor predisponente para que el joven adolescente entre en una situación de vacío existencial, lo cual abonaría el terreno para buscar la excitación que supone una conducta de riesgo, en general y en particular una adicción.
Víctor Frankl afirma en una de sus obras (1986: 298) que la falta de sentido subyace a “la triada trágica depresión – adicción – agresión” y que la logoterapia es un procedimiento específico diseñado para asistir y ayudar al paciente a encontrar el sentido. Leyendo (Frankl, 2003 a: 9-11) vemos que se refiere al vacío existencial, como una consecuencia de la frustración existencial, y menciona numerosos ejemplos de esta condición que se da tanto entre jóvenes como adultos. Introduce el concepto de neurosis noógena, que es el conflicto de conciencia, la colisión de valores , que a veces se expresa bajo una sintomatología neurótica. En la misma obra Frankl, (2003 a: 134) menciona:
El complejo de vacuidad es también el fundamento del auge generalizado de fenómenos tales como la agresividad, la criminalidad, el consumo de drogas y los suicidios, concretamente entre la juventud universitaria.
El concepto de vacío existencial tiene una estrecha relación con el problema de esta tesina. Es por esta razón que la logoterapia es el referente central que guía y sustenta esta investigación.
Dentro del ámbito de la logoterapia existen otros autores, como Elizabeth Lukas, Ma. De los Ángeles Noblejas y Efrén Martínez que han hecho destacadas colaboraciones en el área específica de las adicciones y el vacio existencial; de ellos retomaré algunos conceptos que se presentan en el marco teórico y que se desarrollan en el cuerpo de este trabajo.

JUSTIFICACIÓN
Cuando comencé a investigar para hacer este trabajo no estaba segura de que el tema que original-mente me interesaba sería apropiado para hacer esta tesina, a fin de cuentas el motivo original era mi inquietud como madre de dos jóvenes adolescentes. Quería entender que pasa en nuestra sociedad que los jóvenes se exponen al punto que pueden comprometer su bienestar, su salud, su vida y la de los otros.
Ahora me doy cuenta de que el hecho de que los jóvenes presentan cada vez mayor inclinación a consumir bebidas alcohólicas, sobre todo ingiriendo una gran cantidad en una sola ocasión, es un problema que afecta a las sociedades de todo el mundo y en todas partes se están haciendo esfuerzos para ayudar a esta parte de la población. Por otro lado esta conducta, el beber en exceso, es una de tantas conductas de riesgo en las que incurren los adolescentes, y todavía hay mucho por hacer ya que el problema no está resuelto. Creo que el conocimiento acerca del tema desde diferentes ángulos y la difusión del mismo entre los integrantes de las familias, es una herramienta fundamental para la prevención y así evitar que nuestros jóvenes sigan sumándose a esta preocupante tendencia.
Es importante darse cuenta de que si bien es normal que los jóvenes se arriesguen para, a partir de tomar riesgos poder crecer, hay que identificar que el riesgo como búsqueda de exceso esta caracterizado por el escalamiento y la repetición de este tipo de actos y lo que podría estar ocurriendo es una lucha contra la sensación de vacío y de aburrimiento, sería la búsqueda de sensaciones y la proyección de angustia y malestar hacia el exterior.
Es en este punto donde, como logoterapeuta, me propongo detectar la relación que existe entre el vacío existencial que pudieran sufrir los adolescentes, la forma en que se sienten en la relación con sus padres y la escalada en conductas de riesgo, especialmente el consumo de alcohol en la manera descripta. Me propongo descubrir al menos algunos aspectos de ese vacío existencial y hacerlos evidentes.
Como dice Jessor, en su obra “New perspectives in adolescent risk behaviors “, el que los jóvenes adolescentes tomen conductas de riesgo ya no se puede atribuir a una sola causa, sino por el contrario se trata de explicar este comportamiento por medio de un conjunto de fundamentos muy bien articulados, los cuales engloban a distintos niveles la persona, el contexto y la interacción de estos elementos (Jessor, 1998: 518). También se desprende de la información recopilada que la sociedad y especialmente la familia, como núcleo primero de la sociedad, son factores de gran incidencia en la formación de los jóvenes y afectan la predisposición de estos al hecho de tomar conductas de riesgo.
En diversos sectores de la sociedad se están generando acciones tendientes a prevenir y a solucionar los problemas derivados de esta situación. Vemos acciones a nivel gubernamental e institucional. Hay que trabajar también en el ámbito de la familia, dándole a sus integrantes elementos para entender a que se exponen y que opciones tienen para evitar consecuencias lamentables.
En cuanto a la factibilidad de hacer el trabajo encontré que el grupo elegido para hacer la investigación dio muy buena respuesta. Los jóvenes se mostraron accesibles y dispuestos a dar parte de su tiempo para responder las más de 70 preguntas, cerradas y abiertas del cuestionario. Al solicitarles su colaboración les explique el objetivo del trabajo y les informe que el tiempo estimado para responder sería de unas 20 a 30 minutos. Les entregue el cuestionario en un sobre blanco sin marcas y les explique que al terminar colocarían el cuestionario en el sobre y de esa manera se garantizaría el anonimato. Los jóvenes, en su gran mayoría mostraron muy buena disposición y accedieron de inmediato a responder, mostrando compromiso y dedicación al hacerlo.

OBJETIVOS GENERALES

• Identificar si en un grupo de adolescentes de entre 16 y 18 años se dan situaciones de vacío existencial (mal-estar-existencial, según Efrén Martínez).
• Averiguar qué relación existe entre esas situaciones, como perciben los jóvenes la comunicación con los padres y las conductas de riesgo relacionadas con adicciones.

Objetivos específicos
• Analizar los factores familiares, culturales y “espirituales de riesgo”. ( Martínez, E., sin fecha: 35)
• Reflexionar sobre cómo afecta a los adolescentes la sociedad de consumo, la tolerancia a la frustración y el vacío existencial como vivencias, así es como también, el sentido y el significado de la existencia, los valores y la búsqueda de sentido.
• Proporcionar una bibliografía básica en el tema.

 

MARCO TEÓRICO

FACTORES DE RIESGO Y USO DE SUSTANCIAS ADICTVAS
Según Elizabeth Lukas (2002: 9) prácticamente para todas las enfermedades existen factores de riesgo que favorecen su declaración y factores protectores que la impiden. Cuando se hace un análisis de la evolución de una enfermedad, es más común descubrir los factores de riesgo, que presuntamente, han permitido que la dolencia se desarrolle. Sin embargo, no siempre se hallan los factores protectores, que posiblemente también han existido, pero han sido insuficientes o no fueron debidamente aprovechados.
La descripción de los factores de riesgo para el consumo de sustancias psicoactivas arrojan una visión dramática, pero también nos permite sacar a la luz la dimensión de esta realidad.
Hace algún tiempo el consumo de drogas era asociado solamente con factores individuales, con lo que se estigmatizaba al hombre como único responsable de esta situación. Con el paso del tiempo la familia fue considerada “culpable”, exonerando al individuo de toda responsabilidad. Hoy día sabemos que el consumo de drogas es un fenómeno pluridimensional que abarca mucho más que al individuo y su familia.
El abordaje integral del problema de consumo de sustancias debe prever la existencia de factores culturales, sociales y espirituales, que asociados con los riesgos individuales y de familia, permiten una visión menos parcial del fenómeno de las drogas.
Hay que tener en cuenta que la presencia de uno o más de estos factores no determina a la persona, pero podría ser un factor predisponente.
FACTORES FAMILIARES
La familia es el principal agente de socialización, es la primera célula en la que se desenvuelve el adolescente, de allí su importancia en el aprendizaje de conductas.
Se habla de familias funcionales y disfuncionales.
Las características de una familia funcional serian:
• Respeto a la individualidad. Todos tienen el mismo valor como personas.
• Motivación y apoyo para el desarrollo como individuo único.
• Respeto a las diferencias y satisfacción de necesidades.
• Padres consistentes y buenos modelos a seguir, negocian, son razonables.
• Comunicación directa y motivación a la honestidad.
• Desarrollo y expresión de sentimientos, necesidades, etc.
• Reconocimiento y discusión de problemas.
• Roles y reglas familiares flexibles, con responsabilidad.
• La violación a los derechos o valores de otros causa culpa sana.
• Se motiva el aprendizaje, se perdonan los errores.
• Hay equilibrio entre interacciones internas y externas.
Se observa que este tipo de familia, fundamentalmente, promueve una comunicación sana y existe un respecto implícito a la unicidad de sus integrantes, lo que no ocurre en las familias disfuncionales.
Las características de una familia disfuncional serian:
• No hay respeto. No todos tienen el mismo valor como persona.
• Se desalienta el ser único o diferente.
• Con frecuencia se requiere conformidad.
• Los padres son inconsistentes, no dan seguimiento, no son buenos modelos a seguir.
• Se desalienta la comunicación y la honestidad.
• Prevalece la negación y el engaño.
• Se niegan lo problemas, se alienta a dar una buena cara
• Los roles y reglas son rígidos e inflexibles. Hay castigos severos.
• Hay un manejo patológico de la culpa.
• Hay un juicio extremo, se desalienta el pedir favores.
• Hay total confusión entre interacciones internas y externas.
Las funcionales serian las familias ideales y las disfuncionales son las reales. Todas las familias tienen un cierto grado de disfuncionalidad. En algunos casos esta disfuncionalidad implica un riesgo para los adolescentes de esa familia, por ejemplo, en el sentido de que favorecen y facilitan el consumo de sustancias psicoactivas. Voy a enumerar algunos de los principales factores de riesgo de origen familiar citados por Martínez, E. (Sin Fecha: 23-25)
1) Ausencia de información clara y práctica sobre el fenómeno de las drogas: La ignorancia junto a las creencias irracionales acerca de la adicción impiden la adquisición de información adecuada respecto al uso indebido de sustancias. Algunas creencias son: “Esto se da solamente en las familias de clase baja” , otra muy común es “Nosotros también fuimos locos en la juventud”. El ego de unos “Padres perfectos” también puede funcionar como un factor de riesgo.
2) Consumo de alcohol o drogas en la casa: Las conductas que pueden aprenderse se refuerzan cuando existe un clima de permisividad y la familia hace parte del problema y no de la solución.
3) Baja comunicación: El trabajo y los compromisos sociales suelen ser excusa para descuidar la familia, sobre todo a los hijos. En muchas ocasiones el personal domestico se ocupa de la educación de los hijos, con buena voluntad, pero poca capacitación. La ausencia de comunicación o la comunicación con fines prácticos (Tráeme esto, haz aquello…) generan un espacio que los adolescentes podrían buscan llenar con el pertenecer a una pandilla.
4) Violencia intrafamiliar física, verbal, emocional o económica: Muchas personas consideran violencia intrafamiliar a las agresiones físicas, pero hay que tener en cuenta otro tipo que consiste en insultos, humillaciones, comparaciones, los que también se podrían entender como violencia verbal. También existe una violencia psicológica que consiste en ciertos juegos, guerras, gestos y privaciones de afecto. Por último el chantaje económico también podría considerarse un tipo de violencia.
5) Desacuerdo entre los padres acerca de las normas: Es importante que la familia tenga claras las normas. Cuando falta claridad se podría dar lugar a manipulaciones, ya sea entre los padres, las que servirían como modelo de conducta negativo a los hijos, y las que podrían tener lugar de parte de los mismos hijos. Es necesario recordar que en el caso de dependencias, la manipulación es muy común.
6) Doble moral: Durante el proceso de individuación, las figuras parentales ejercen gran influencia y lamentablemente muchos padres creen que sus hijos no se dan cuenta de sus actitudes y conductas. Los niños son muy inteligentes, más de lo que se cree.
7) Ausencia física y presencia económica: Es necesario que los padres demuestren su amor por sus hijos y que no lo hagan por medio del dinero, sino con abrazos, caricias, prestando atención a los hijos, estando allí cuando ellos lo necesitan.
8) Ausencia de figuras parentales: Es importante la presencia de los padres en la familia, darle a los hijos la posibilidad de interiorizar estas figuras.
9) Bajo nivel de educación: En ocasiones los empleados domésticos, ante la ausencia de los padres, ocupados por compromisos sociales o el trabajo, son los consejeros de los niños de la casa. También puede ocurrir que los padres carezcan de educación.
En ocasiones la familia disfuncional usa al hijo problema para mantener y evadir un conflicto marital. Los juegos de poder entre los padres, para ver quién es el más amado también tienen un efecto negativo.
Según el Dr. Luigi Cancrini, citado por Martínez, E. (Sin Fecha: 26), un contexto familiar que favorece las droga-dependencias seria como el siguiente:
a) Familias donde un “hijo ejemplar” acostumbra guardar sus problemas y tras la vivencia de un evento traumático se desarrolla la adicción.
b) Uno de los padres está fuertemente implicado de manera intrusiva o absorbente, generalmente es del sexo opuesto, mientras el otro permanece periférico. Se producen alianzas familiares en contra del otro familiar a quien se le niega dicha alianza.
c) La familia es de aquellas en las que “nunca pasa nada”, pero hay luchas de poder entre los padres.
d) Familias descomprometidas, en las que la organización familiar es desorganizada. Suelen ser familias de clases sociales en desventaja.
Otros investigadores, por ejemplo Terence Gorski citado por Martínez, E. (Sin Fecha: 27), afirman que “la familia no es la causa directa de la adicción, pero puede generar factores predisponentes, exacerbantes y mantenedores de la misma.” Si nos referimos directamente a la codependencia en la familia, esta es lo que evita, en muchos casos, la recuperación del paciente. Tal y como lo afirma Gorski, T. (1989: 36)
El mismo autor dice que uno de los elementos para una prevención efectiva es la educación en la infancia. Hay muchos modelos de educación efectivos para niños en la temprana infancia. Con el gran número de familias uniparentales y el creciente uso de centros de cuidados diurnos para niños pequeños de padres que trabajan, los modelos de programas efectivos que puedan ser usados en los centros de cuidado diurno son críticos en los planes en curso que la nación tiene en cuanto a prevención ( se refiere a Estados Unidos de América). Gorski, T. (2003, 23 de mayo)
Considero relevante citar a Lukas, E. (2007: 78), quien enuncia los vicios de comunicación en la familia:
Entre los defectos o vicios de comunicación que avivan los conflictos y cargan la atmósfera hogareña, debemos incluir los cinco que enumero a continuación:
• El discurso de apaciguamiento
• El discurso sabihondo
• El diálogo de sordos
• El discurso de evasión
• El “double bind” o doble mensaje
Para el discurso de apaciguamiento la autora da el ejemplo de un mensaje escrito por un niño a sus padres:
“Queridos pa y ma: el tiempo esta lindo, me va muy bien, no se preocupen por mí. Pero ¿qué quiere decir epidemia? Besos. Pedrito.”
Es probable que Pedrito haya escuchado de sus padres, en muchas ocasiones, expresiones como: “Todo está bien, no se preocupen…” en situaciones difíciles. Con esto, aunque muchas veces se busca tener una actitud optimista frente a la adversidad, también lo que se hace es levantar una pared a la vez que se le dice al mundo, no pasa nada, estoy bien, yo solo puedo con esto, no es gran cosa para mí. Con lo que el mismo afectado logra ocultar y minimizar lo que le está ocurriendo, colocándose en una situación que no concuerda con su realidad.
En otras ocasiones, bajo la excusa de proteger, “¡Pobrecito! ¡Qué mala suerte tuviste! Veras que todo pronto se arregla.” Se hacen comentarios que no ayudan a la persona, pues no la ubican en la realidad de lo que está ocurriendo. Quien dice algo así, probablemente no esté interesado en la desdicha ajena, y solamente quiere ignorar la desdicha del otro, posiblemente por temor a que a él pudiera pasarle lo mismo.
Por ello, es preciso que al abordarla[a una tragedia humana que se cierne sobre nosotros] no nos mintamos los unos a los otros; no nos solacemos con sueños ilusorios, sino que nos apoyemos valientemente unos a otros y recorramos hombro a hombro el via crusis que el destino nos tiene asignado. Lukas, E. (2007: 80)
En cuanto al discurso sabihondo dice Lukas, E (2007: 81)
En los casos graves que el infortunio se abate sobre una persona, solo el que ha vivido algo semejante o igual está en condiciones de opinar con acierto. Se dirá que la “triada trágica” de dolor culpa y muerte está presente en todo hogar y en toda familia y por consiguiente, todos la conocen. Pero la persona que acaba de sufrir una desgracia no vive su dolor como una “condición esencial y generalizada de toda la existencia humana”, sino en exclusividad absoluta, como si fuese la primera y última persona que experimenta tamaña desdicha.
No hay peor sabihondo que el que alega haber sabido de antemano que sucederían desgracias. Agravan las situaciones negativas con sus comentarios pues destruyen lo positivo que pudiera quedar. “No cierres los ojos ante el dolor; mejor cierra la boca.” Lukas, E. (2007: 82)
El diálogo de sordos es ejemplificado por Lukas, E. (2007: 85) con la siguiente anécdota:
La hija de un profesor de lenguas llega a la casa y se cuelga del cuello del padre:” ¡Pa, no sabes lo que me pasa!” solloza: “¡Vua tener un hijo!”. “¡Dios santo!”, exclama el hombre, horrorizado. “¡Has pasado cinco años de tu vida en el mejor internado para señoritas y no aprendiste a hablar correctamente!”
Según la autora existen dos categorías de personas que entablan un diálogo de sordos:
a) Los egoístas y narcisistas, a quienes no les interesa lo que no es de su directa incumbencia.
b) Los “hijos de nuestro tiempo”, que aunque más gentiles que los primeros no saben ponerse en el lugar del otro. No intuyen lo que pasa con la otra persona.
Esta deficiencia es característica de nuestra civilización altamente tecnificada. Para decirlo burdamente, es un defecto cultural, porque la cultura de hoy necesita en un 90% de dos canales simultáneos para fluir del productor al consumidor: el visual y el acústico. Estamos habituados (y a nuestros descendientes les parecerá tan evidente como ridículo señalarlo) a que nos informen con la imagen y el sonido, como lo hacen los medios de comunicación del siglo XXI: televisión y computadora. Esto atrofia nuestra capacidad de codificar la información que nos llega por vía de un solo canal y situarla en el contexto que le corresponde. A esto se agrega la dificultad de que, para comprender cabalmente las informaciones que recibimos a través de un solo canal, se requiere paciencia y concentración. Para leer un libro, cuya información se transmite por vía del canal visual, necesitamos ocio y tranquilidad. Para escuchar música o un guion radiofónico que nos llega únicamente a través del canal acústico necesitamos igual concentración. Es verdad que podemos dar una ojeada a la hoja impresa o dejar que la música nos acompañe mientras realizamos otras varias actividades, pero obtendremos una mínima información (de la vivencia ni que hablar). No obstante, la concentración, el ocio, la tranquilidad, la presencia espiritual se han vuelto bienes raros en estos tiempos frenéticos, tan raros que a veces parecen valiosas antigüedades.
En las condiciones dadas, no es de extrañar que alguien tenga problemas para entender al prójimo. Además no todos tienen la capacidad de interpretar las señales del lenguaje corporal, un ingrediente importantísimo en la comunicación entre seres humanos.
El discurso de evasión es ejemplificado por Lukas, E. (2007: 88), con una anécdota risueña, muy acertada:
El maestro dice: “Mi padre tiene una vaca que da cinco litros de leche por día. ¿Cuánta leche dará en diez días, Miguel?. “ Mi padre no tiene vacas”. “¿José?”. “No tengo padre”. “¿Carlitos?”. “Nuestras vacas no están dando leche en este momento.”
El discurso de evasión tiene el propósito de eludir la respuesta a una pregunta. El que lo pone en práctica simula no entender a su interlocutor. Se fingen tontos, sordos, estresados, buscan inspirar compasión o cualquier otra cosa con el objeto de no responder lo que se les pide. El evasor es un maestro en el arte de lavarse las manos y eludir toda responsabilidad. Entonces la responsabilidad resulta cargada en los que le rodean. Las personas que tienen un discurso evasivo:
Zafan de toda “demanda a responder al sentido de una situación” (Frankl), como si pudiesen negar su inserción en el acontecer del mundo. Bajo una apariencia entre amable e indiferente (“de acuerdo, querida”…) suele ocultarse una personalidad que rehúye las responsabilidades y vive conforme al lema: “Después de mi el diluvio”. Lukas, E. (2007: 90)
Finalmente tenemos el doble mensaje, double bind, que significa enlace doble a informaciones contradictorias, que provoca confusión y desorientación. Este tipo de vicio en la comunicación es ejemplificado por Lukas, E. (2007: 91) con una anécdota:
Un medico advierte: “Estimada señora, no le dé café cargado a su esposo, porque lo pone muy nervioso”. “si, doctor.” Contesta ella.”¡Pero si le doy café liviano, se pone más nervioso todavía!”
Hay personas que son difíciles de satisfacer. Quieren que los consulten, pero cuando esto ocurre dicen que se trata de tonterías, que no vale la pena hablar. Si anhelan ir al teatro y les regalan entradas, podrían decir que les duele la cabeza para no ir. Encuentran placer en aguar los planes de los demás. El “pelo en la sopa es su plato favorito”. Algunos sicoanalistas han enunciado la teoría de que la esquizofrenia puede ser producto de la crianza en un hogar donde los dobles mensajes son el pan de cada día, ya que el enfermo estaría sujeto constantemente a confrontaciones con informaciones contradictorias. Hoy se sabe que el origen de la esquizofrenia es otro. Sin embargo no deja de ser lógico que una persona se vea afectada emocionalmente al vivir en un medio como el descripto.
Desde los orígenes del pensamiento humano, las personas han anhelado vivir en un mundo sano. Debemos admitir que no lo tenemos. Pero ganaríamos mucho con tener un mundo transparente, y con nuestras palabras podemos lograr un destello de transparencia. Por ello, no me canso de afirmar que ahí donde las opciones, las palabras y los actos de una personase conjugan en un todo coherente se entreabren un ápice de puertas del paraíso en la tierra. Lukas, E. (2007: 92)
FACTORES CULTURALES
Según Martínez, E. (Sin Fecha: 34) los factores culturales asociados al uso indebido de sustancias han existido desde siempre; sin embargo el mundo moderno ha introducido cambios significativos en su uso, las sustancias que se usaban sólo para rituales sagrados, ahora se producen y venden en grandes cantidades. Un ejemplo claro de esto son el alcohol y el tabaco, que se consumían asociados a ciertos ritos y ahora su consumo diario es común.
La cultura del consumo de sustancias se plantea ante un malestar existencial; malestar que puede “aliviarse” con el consumo de drogas que atenúen dicho desasosiego. (Compras, sexo, comida, juego compulsivo, sustancias psicoactivas, entre otras.)
Este concepto de malestar existencial es la denominación que el autor eligió para la condición más general definida por V. Frankl como vacío existencial, esta denominación la usa en la situación específica de adicción.
Los factores “aculturizantes” del consumo de drogas y alcohol son, según Martínez, E. (Sin Fecha: 31-33), entre otros:
1. Publicidad y propaganda de sustancias e instituciones.
• Sin la bebida X, la alegría no existe.
• Beber X da prestigio.
• Mensajes contradictorios: Cuerpos atractivos y sanos consumiendo alcohol y tabaco.
• Manipulación: Si no tienes ZZ nadie te amara.
2.- Machismo: Los hombres son educados dentro de la tradición machista, cuyos mensajes son: Los hombres “deben” beber, los hombres “tienen muchas mujeres”, los hombres “no lloran”.
3.- Música, como vehículo de un mensaje que promueva el consumo de sustancias adictivas.
4.- Tradición: cumpleaños, bodas, bautizos, graduaciones, entierros, aniversarios, toda ocasión amerita tomar una copa.
5.- Búsqueda de justificaciones que buscan ocultar la realidad:
• Estoy triste, voy a ahogar la pena.
• Estoy alegre, voy a celebrar.
• Tengo rabia, necesito calmarme
• Tengo miedo, necesito valor.
6.- Trascendencia, en un marco de pseudo – postmodernismo que buscaría un retorno a lo sagrado, abriendo el espacio para la búsqueda de la trascendencia a través del uso de sustancias ilícitas; manifestándose de esta manera el facilismo de hacer trampa para trascender, dando la posibilidad de vincularse a otras realidades menos frustrantes que la propia.
7.- Rituales de iniciación: Se usan para simbolizar el sentido de pertenencia, en el caso del uso de sustancias la persona deja de ser para pertenecer.
8.- Moda, en esta época donde se adora lo de actualidad, pareciera que todo lo nuevo es necesario y mejor que lo tradicional. Muchas veces no se alcanza a evaluar la real necesidad y mucho menos sus consecuencias. (Ej. Precopeo, after party, nuevas drogas, entre otras. )
FACTORES ESPIRITUALES
Siguiendo con Martínez, E. (Sin Fecha: 35) muchos de los padres afectados por un hijo que consume drogas se preguntan ¿Qué hizo falta? Y en realidad es posible que nada faltara, sino que por el contrario, el exceso y facilismo hayan sido contribuyentes a la adicción de su hijo. La sociedad de consumo genera soluciones y satisfacciones rápidas, por lo que el joven cae velozmente en el aburrimiento después de experimentar grandes cantidades de estímulos y situaciones.
La ausencia de sentido y significado de la propia existencia, impulsa a la búsqueda de un mundo ficticio y una pseudoidentidad por medio del consumo de drogas. De igual forma, los profundos vacios existenciales e inconformismos, tienden a ser llenados por sustancias y comportamientos que recuerden la vitalidad.
Las toxicomanías se pueden interpretar como una respuesta a un mal-estar existencial y es el espíritu de los tiempos a través de la posmodernidad lo que ha formado a nuestros jóvenes dentro del vacío que deja la inmediatez, la búsqueda exagerada del placer y del poder. Es posible encontrar que algunos jóvenes que no se drogan practiquen deportes extremos, o estén deprimidos, tengan relaciones sexuales promiscuas o se suiciden. Hoy día muchos jóvenes están alejados de las tradiciones, los valores y andan a la búsqueda de su sentido de pertenencia, como dice Martínez, E. (Sin Fecha: 36):”Vivimos en una época de neurosis espiritual o noógena donde toda la juventud es vulnerable al consumo de drogas.”
Los adultos también son vulnerables y sufren los efectos de la publicidad y los avances tecnológicos, de igual manera que los jóvenes. Se convierten en “trabajólicos” incansables e inagotables, consumidores de cocaína o jubilados convertidos en alcohólicos. Todo esto trae aparejado como consecuencia el hecho de que se vea un aumento de los casos de las llamadas, en el ámbito de lo logoterapia, neurosis dominicales . ¿Qué está pasando? Sencillo, estamos en una época de vacío existencial, situación que requiere de una constante evasión a través de la producción y la búsqueda del placer. La ausencia de fe y la falta de creencias religiosas facilitan la pregunta ¿hacia dónde va la vida? ¿Cuál es el sentido de la misma? Las drogadependencias podrían ser la respuesta a este mal-estar existencial desarrollado a través de los factores de riesgo. Leyendo a May, R. (1982: 19) observamos que el concuerda en cuanto a que la difundida propensión de los jóvenes adolescentes a las drogas se debe en buena parte a la falta de metas positivas y constructivas. Dice:
El ser humano no puede vivir en un estado de vaciedad por mucho tiempo: si no evoluciona en dirección a algo no es capaz de permanecer estancado: las potencialidades reprimidas se convierten en morbosidad y desesperación y eventualmente en actividades destructivas.
Yo agregaría: por ejemplo las drogadependencias, situación en que los jóvenes buscan en el consumo de una sustancia lo que no encuentran en otra parte. También Frankl, V. (1994: 26-27) se ocupó del tema y con base en estudios de sus colaboradores y estudiosos de la logoterapia llegó a la conclusión de que las personas que consumen droga tienen una mayor preocupación por su falta de sentido en la vida.
Como he dicho con anterioridad, una prevención eficaz no debe concentrarse únicamente en hacer todo lo posible por evitar los factores de riesgo, sino que debe poner un límite a la perdida de factores de protección en la población. La prevención de adicciones, además de señalar los peligros debe poner un acento en la protección y situarla por encima de la amenaza. La prevención debería tratar de ocuparse de los aspectos de éxito que hay que anteponer al fracaso.
¿Cuales serian lo elementos espirituales y mentales del ser humano que impedirían que la gente se enferme de adicción?
LA LOGOTERAPIA
Citando a Lukas, E.(2002: 11-12)
Según Viktor Frankl, el ser humano sano y mentalmente estable no aspira, por naturaleza, a la felicidad, sino al sentido. Así la existencia propia se llena de significado y la vida merece la pena ser vivida. Hay una dedicación a algo que nos fascina, a un objetivo autoimpuesto, a una obra, o a las personas más queridas. Entonces, la felicidad aparece bajo la forma de un efecto secundario y los posibles periodos de infelicidad se podrán soportar con la valentía que da el conocimiento de que en lo que estamos haciendo hay un sentido. Quien sabe de algo que necesita su fuerza y que vale la pena aplicarla, también obtiene esta fuerza.

De acuerdo a Frankl, V. (1994: 17) el término logoterapia significa terapéutica mediante el logos, mediante el sentido. Es una psicoterapia centrada en el sentido. Diferenciándose de la psicoterapia tradicional, ya que esta se formula como el sentido mediante la psicoterapia. Según Frankl, V. (2000: 25-29) Un poeta vienés muy famoso, Arthur Schnitzler, contemporáneo a Sigmund Freud fue citado diciendo que en realidad sólo hay tres virtudes: “Objetividad, valentía, y sentido de la responsabilidad.”
Estas tres virtudes se pueden asociar, según Frankl, a cada una de las escuelas de psicoterapia que surgieron del suelo Vienés: La psicología Adleriana es la que resulta afín a la idea de valentía, ya que todo el proceso psicoterapéutico es un intento de lograr que el paciente se sienta con valor. El propósito de este valor es hacer que el paciente se pueda sobreponer a su sentimiento de inferioridad, lo cual es considerado por la psicología Adleriana, como un factor patógeno decisivo. De la misma manera, la virtud de la objetividad se puede asociar al psicoanálisis Freudiano. ¿Qué otra cosa pudo haber sido lo que guió a Sigmund Freud para adentrarse en psique humana y correr el riesgo de no saber qué es lo que encontraría? Lo que el realizó fue colosal. El sicoanálisis adoptó la objetividad y sucumbió a ella. Convirtió a la persona en un objeto. El psicoanálisis mira al paciente como gobernado por mecanismos y concibe al terapeuta como la persona que sabe cuáles son las técnicas a usar para reparar estos mecanismos desajustados en los pacientes. ¿Cómo es que el psicoanálisis, sigue diciendo Frankl, llegó a esta visión mecanicista? Fue una respuesta reaccionaria a la mojigatería de la época. Entonces, esta corriente psicoterapéutica, llegó a ver al hombre como un autómata que depende de su aparato síquico. Este es el punto donde entra el análisis existencial. Este se focaliza, en lugar de en un aparato síquico autómata, en la autonomía de la existencia espiritual. Así es como volviendo a la lista de virtudes de Arthur Schnitzler, se aplicaría al análisis existencial la virtud de la responsabilidad. En la época en que se introdujo este término, en 1938, la filosofía contemporánea ofrecía la palabra existencia para denotar ese modo especifico de ser que es básicamente caracterizado por ser responsable. Lo que guió al análisis existencial a reconocer la responsabilidad como la esencia de la existencia es invertir la pregunta ¿Cuál es el sentido de la vida?, pues lo que Frankl hizo es señalar que no es el hombre quién se hace esta pregunta, sino que es la vida la que se la formula. Y el hombre tiene que responderle a la vida, tiene que responder siendo responsable, la respuesta es necesariamente una acción. Cuando respondemos a la vida con una acción estamos respondiendo aquí y ahora. Lo que siempre está implícito en su respuesta es lo particular de esa persona y lo particular de la situación en que esa persona está inmersa. La responsabilidad es siempre de una persona en una cierta situación.
Para terminar de citar a Frankl diré que, el análisis existencial, en la forma de la logoterapia, es un método sicoterapéutico, porque su preocupación, en particular, es el modo de ser neurótico de los pacientes y está dirigida a llevar al hombre, el neurótico, en particular, a una consciencia de sus responsabilidades. Como en el psicoanálisis, en el análisis existencial, o logoterapia, el hombre también se hace consciente de algo, pero no se trata de algo instintivo como en el psicoanálisis, sino que se hace consciente de lo espiritual, o existencial. No se trata del ego que se hace consciente del ello, sino que el self se hace consciente de sí mismo .
Entonces, cuando el paciente, por medio de la psicoterapia, es liberado de la neurosis, según Frankl, V. (2009: 20), ocurre que todavía queda un vacío, dado por la ausencia de sentido. El paciente no ha sido considerado como un ser humano en busca de sentido. Esta búsqueda de sentido no ha sido considerada seriamente, sino tan sólo como una mera psicodinámica inconsciente subyacente. Se ha pasado por alto que si una persona ha hallado el sentido que busca, está preparada a sufrir, a ofrecer sacrificios, e incluso, si ello es preciso a dar su vida. Por el contrario, si tal sentido no existe es proclive a quitarse la vida y se hallará dispuesta a hacerlo aun cuando sus necesidades, en todos los aspectos, se encuentren satisfechas. Esto acontece en plena sociedad de la abundancia del bienestar. Actualmente existe la idea de que basta con mejorar la situación socioeconómica de las personas para que todo marche perfectamente y todos sean felices. Mas lo cierto es que una vez apaciguada la lucha por la supervivencia, ha surgido la pregunta siguiente: ¿sobrevivir, para qué? Vemos que para estas personas la vida carece de sentido.
Si existe una ausencia de sentido, continúa Frankl, llenar ese vacío tendrá un efecto terapéutico. Paracelso afirmaba que las enfermedades tenían origen en la naturaleza y su curación provenía del espíritu. Dicho en términos logoterapéuticos una neurosis no es necesariamente noógena, resultante de una sensación de carencia de sentido, pero existe una dimensión de fenómenos específicamente humanos, como la búsqueda de sentido, y es necesario comprender que la no satisfacción de esa búsqueda puede causar también una neurosis.
La dimensión humana, llamada en el ámbito de la logoterapia dimensión noológica, va mas allá de la dimensión psicológica, es más elevada, significando que abarca e incluye a las dimensiones más bajas, que son la psicológica y la biológica. La unicidad y humanidad del hombre no está en contradicción con el hecho de que en las dimensiones psicológica y biológica el hombre es un animal más. Es por ello que resulta legítimo utilizar los hallazgos de otras ramas de la investigación, esto es las investigaciones de orientación psicodinámica y conductista, aumentando así su efecto terapéutico al ser utilizadas en el marco de la logoterapia. Frankl, V. (2009: 22-23)
El sentimiento de carencia de sentido a nivel de masas se llama neurosis sociógenas, son las neurosis de masas de hoy día. A nivel colectivo, los individuos, están experimentando lo que en logoterapia se llama vacío existencial.
Albert Camus, citado por Frankl, V. (1994), afirmo en cierta ocasión: ”Tan sólo existe un problema auténticamente serio, y es (…) el de juzgar si la vida vale o no la pena de ser vivida…”
La sociedad actual gratifica y satisface, virtualmente toda necesidad, excepto una: la necesidad de sentido. Incluso la propia sociedad crea necesidades, pero la necesidad de sentido sigue insatisfecha a pesar de la abundancia. La abundancia no se refleja sólo en bienes materiales, sino en el ocio. La tecnología nos ha privado de la necesidad de utilizar nuestras capacidades para la supervivencia. Hemos desarrollado un sistema de bienestar que garantiza que uno pueda sobrevivir sin realizar esfuerzo alguno por su propia cuenta. Por otra parte también se genera desempleo y aun cuando exista un sistema social que apoye a estas personas económicamente, se puede dar una neurosis de desempleo ya que algunas de estas personas se sienten inútiles y por lo tanto su vida carece de sentido. No basta con la compensación económica o la seguridad social.
La falta de sentido, el vacío existencial está en aumento y se extiende, generando lo que, como dije con anterioridad, se puede llamar una neurosis de masas. Esta neurosis no es privativa de ningún tipo de país, se da en todo el mundo, a todos los niveles sociales.
Para May, R. (1982: 19) la difundida propensión de los jóvenes adolescentes a las drogas se debe en buena parte, a la falta de metas positivas y constructivas:
El ser humano no puede vivir en un estado de vaciedad por mucho tiempo: si no se evoluciona en dirección a algo no es capaz de permanecer estancado: las potencialidades reprimidas se convierten en morbosidad y desesperación y eventualmente en actividades destructivas.
De acuerdo a lo que referí anteriormente, para Frankl (1994: 25), la sintomatología del vacío existencial comprende, depresión, agresión y adicción, la cual podría denominarse la triada de la neurosis de masas. Los tres aspectos de la triada tienen al menos en parte una relación con la sensación de carencia de sentido. Según Noblejas, A. (2000: 96) en relación a esta triada: ” En la práctica, esto significa suicidio en el sentido estricto de la palabra, suicidio crónico con drogodependencia y violencia contra otros, vandalismos, entre otras consecuencias.” Frankl (1994: 26) hace referencia a investigaciones que confirman este hecho.
Desde que expuse esta hipótesis son numerosos los autores que la han apoyado. Betty Lou Padelford ha dedicado una tesis a “La influencia del trastorno étnico, el sexo y la imagen del padre sobre la relación entre adicción y drogas y finalidad de vida” (United States International University San Diego, enero 1973). Los datos obtenidos de su estudio en 416 estudiantes “no lograron establecer diferencias significativas entre el grado de adicción a las drogas comunicado por estudiantes que tenían una imagen paterna débil y el comunicado por los estudiantes que tenían una imagen paterna fuerte”. Sin embargo se hallo una relación significativa entre adicción a las drogas y finalidad en la vida (r=-0.23;p>0.001). El índice de adicción a las drogas en estudiantes con “finalidad en la vida” baja (8.90) difería significativamente del índice medio de adicción a las drogas en estudiantes con “finalidad en la vida” alta (4.25). Padelford revisa también la literatura correspondiente a dicho campo que, al igual que su propia investigación, es favorable a mi hipótesis del vacío existencial.
Se aprecia en el párrafo anterior que los estudiantes con una finalidad de vida alta, lo cual en el ámbito logoterapéutico se identifica con el hecho de tener más sentido, muestran un menor índice de adicción a las drogas.
Siguiendo con el párrafo siguiente de la obra citada:
Nowlis ha estudiado la cuestión relativa a por que los estudiantes son atraídos por la droga, y ha encontrado que una razón expuesta con frecuencia era “el deseo de hallar un sentido en la vida”.
En este caso, vemos que Frankl cita una investigación que se estaría refiriendo el concepto de voluntad de sentido , pero en este caso hay una confusión de parte de los jóvenes estudiantes que se están sintiendo atraídos por la droga pues no han contactado con sus verdaderos sentidos, los que provienen de la búsqueda que se hace con el espíritu.
Siguiendo con las citas hechas por Frankl, V. (1994: 27)
Una revisión de 455 estudiantes en la zona de San Diego, llevada a cabo por Judd y otros para la National Commission on Marijuana and Drug Abuse hallo que los consumidores de marihuana y alucinógenos se habían preocupado más acerca de la falta de sentido de vida y habían sufrido más por esto último que los no consumidores. Otro estudio llevado a cabo por Mirin y colaboradores encontró que el abuso de drogas se hallaba correlacionado con una búsqueda de experiencias plenas de sentido y con una actividad dirigida a metas disminuidas. Linn examino a 700 graduados inferiores en la Universidad de Wisconsin, Milwaukee, en 1968, informando que los consumidores de marihuana, en comparación con los no consumidores, se preocupaban más acerca del sentido de la vida. Krippner y su equipo establecen la teoría de que el consumo de drogas puede ser una forma de psicoterapia autoadministrada para personas con problemas existenciales y citan una respuesta 100 por ciento positiva a la pregunta “¿Le pareció a Ud. que las cosas carecen de sentido?” Shean y Fechtman han observado que los estudiantes que habían fumado mariguana habitualmente durante un periodo de seis meses tenían una puntuación significativamente más baja (p>0.01) en el test Purpose-in-life (PIL) de Crumbaugh que los que no consumían dicha droga.
Dado que se ha comprobado científicamente que las adicciones son nocivas para la salud, el hecho de que estos estudiantes estén buscando sentido en las drogas es un hecho preocupante. Incluso su uso como psicoterapia autoadministrada para la solución de problemas existenciales podría ser considerado riesgoso. Sin embargo lo significativo de todos estos casos es la evidencia de la necesidad de búsqueda de sentido y como el hombre apela a distintos recursos.
Continuando con la cita a la misma obra de Frankl, V. (1994: 27), quien a su vez se refiere al trabajo de Annemarie von Forstmeyer, esta vez en relación a la adicción al alcohol y su tratamiento con métodos logoterapéuticos,
Se han publicado hallazgos similares a los anteriores y relativos a la adicción al alcohol. Annemarie von Forstmeyer ha demostrado, en una tesis de, que de cada 20 alcohólicos, 18 consideran su existencia como carente de sentido y desprovista de finalidad (United States International University, 1970). De acuerdo con ello, las técnicas de orientación logoterapéutica se han demostrado superiores a otras formas de psicoterapia. Cuando James Crumbaugh midió el vacío existencial a fin de comparar los resultados obtenidos con la logoterapia de grupo y los resultados logrados por una unidad de tratamiento antialcohólico y un programa terapéutico maratoniano, se llego a la conclusión de que ”tan sólo la logoterapia logro una mejoría estadísticamente significativa”.
Resulta interesante ver que, al menos de acuerdo a lo demostrado en la tesis de Annemarie von Forstmeyer, dado que de 20 personas adictas alcohol, 18 consideran su existencia carente de sentido, entonces un trabajo terapéutico basado en el sentido, ha resultado exitoso al lograr una mejoría en el conjunto de personas a quienes se le administró logoterapia de grupo.
Algo similar se ha probado en el caso de la adicción a drogas, como se desprende del siguiente párrafo, de la obra que venimos citando:
Alvin R. Frasier, en el Narcotic Addict Rehabilitation Center de Norco, California, ha demostrado que la logoterapia se presta asimismo para el tratamiento de la adicción a las drogas. Desde 1966 se ha usado la logoterapia en el tratamiento de drogadictos y, por lo que se refiere al resultado obtenido, afirma: ” En toda la historia de la institución he sido el único asesor que ha obtenido durante tres años consecutivos la más elevada cuota de éxito (significando el éxito que el adicto no haya regresado a la institución en el término de un año después de haber sido dado de alta.) Mi método de tratar al drogadicto ha logrado durante tres años un cuarenta por ciento de éxitos, en comparación de una media aproximada de 11 porciento en la institución (utilizando esta el método convencional).” Frankl, V. (1994: 27)
Finalmente Frankl se refiere a la búsqueda de sentido de una manera tal que hace pensar que aquellas personas que se vuelven adictas al alcohol o las drogas, en muchísimos casos lo que están haciendo es buscar un sentido a sus vidas. Según él, esto es algo natural en el ser humano, por ello, el autor no considera enfermas a estas personas, sino, por el contrario auténticos seres humanos.
Freud escribió, en cierta ocasión, a la princesa Bonaparte: ” desde el momento en que uno se pregunta por el sentido o el valor de la vida, se está enfermo.” Más yo pienso que, más que exhibir una enfermedad mental, aquel que se preocupa del sentido de la vida está demostrando la esencia humana. No es necesario ser un neurótico para preocuparse por la cuestión relativa al sentido que tiene la vida, mas sí que es necesario para ello ser auténticamente un ser humano. La búsqueda de sentido es una característica distintiva del ser humano. Ningún otro animal se ha preocupado jamás de si existe o no un sentido de la vida.

Es fundamental tener en claro que según Frankl, V. (2007: 88) “Los valores no se enseñan; los valores se viven. Ni el sentido se da; aquello que […] puede darle […] no es sentido, más bien un ejemplo personal de su propia dedicación y devoción...”. De esta forma vemos como Frankl relaciona la vivencia de los valores con el sentido de la vida.
Hemos visto que según Frankl el vacío existencial no es un síntoma de una neurosis, muy por el contrario puede ser su causa. Este sería el caso de una neurosis noógena causada por un problema espiritual, un conflicto moral o ético. En su obra Frankl, V. (2007: 91), cita a Crumbaugh, autor del Test de los Propósitos en Vida (PIL test) diciendo que llego a la conclusión de que:
Las neurosis noógenas existen además de las categorías diagnosticas convencionales [y no se] identifican con ninguno de los síndromes convencionales. [Representa] un nuevo síndrome clínico que no puede comprenderse adecuadamente según las clásicas descripciones. Los resultados obtenidos sostienen y son favorables respecto de los conceptos franklianos de neurosis noógena y vacío existencial.
La búsqueda constante de encontrar sentido a las cosas es lo que en logoterapia se llama la voluntad de sentido.
Para Frankl, V. (1988: 86) el hombre es libre para asumir su responsabilidad, es responsable de cumplir y realizar el sentido y los valores y es aquí donde se ve la relación entre decisión y libertad y de esto se desprende el objetivo espiritual del sentido y los valores, el logos. No se trata de una decisión, sino de una revelación, un acto cognoscitivo, un descubrimiento. Es más que responsabilidad y libertad, es verdad.
Los valores y el sentido se descubren, no de deciden. La voluntad de sentido en la que lleva al hombre a este descubrimiento, esta voluntad esta en todos los seres humanos, es innata.
Según Frankl (1988: 90): “¿Qué es el hombre? Él es el ser que siempre decide. Y él decide siempre de nuevo lo que es, lo que será el próximo momento.” La decisión es elegir, usar nuestra libertad para responder a la vida de acuerdo a lo que nos dicta nuestro espíritu. Esta es nuestra fortaleza, es lo que nunca se pierde. Esta fuerza puede estar oculta o nublada, pero siempre está allí, lista para salir.
Este es el motor de la búsqueda de sentido, es la manifestación de la voluntad de sentido, es la búsqueda constante, que cuando está en ella, el hombre es puesto en el camino descubrir los nuevos sentidos que le esperan.
En la obra Lukas, E. (2002: 13-14) podemos leer que la ayuda, desde la logoterapia de Viktor Frankl, hacia el problema que se presenta al desear prevenir adicciones se puede sintetizar de la siguiente manera:
1- Ayuda para encontrar un sentido en la vida.
2- Ayuda para tomar decisiones llenas de sentido.
3- Ayuda para mantener las decisiones llenas de sentido.
Si estuviéramos tratando con un adicto, el aplicar estas medidas de ayuda sería difícil, ya que el paciente tendría su mente nublada por las drogas y el alcohol. Sin embargo estas medidas logoterapéuticas constituyen un paquete inmunizador de primera clase si nos orientamos a trabajar en la prevención.
Citando a Lukas (2002: 26)
Para encontrar un sentido en la vida hay que indagar las posibilidades con creatividad y bajo cualquier circunstancia. Para tomar decisiones con sentido hay que renunciar heroicamente a las alternativas con menos sentido. Para mantener decisiones llenas de sentido hay que pagar “de buen grado” el precio que cuestan. Seguramente no es fácil dominar este carro de tres caballos, pero su efecto es altamente protector porque compensa los riesgos de nuestra frágil existencia.

La falta de sentido se manifiesta, en general, con el aburrimiento y la indiferencia o apatía. Según Viktor Frankl, citado por Noblejas, M. (2000: 94-95) “el aburrimiento es una falta de interés por el mundo y la indiferencia o apatía es una falta de iniciativa para cambiar algo en este.”
La misma idea es abordada nuevamente en Frankl, V. (2007: 85) donde además dice que cada vez más y más pacientes sufren de una pérdida de contenido y propósito de la vida y en el ámbito de los psicoanalistas Freudianos, se está reconociendo esta situación.
Al respecto May (1982: 19) ejemplifica citando un artículo de la revista Fortune: “ Pareciera que el conformismo está siendo elevado a algo semejante a una religión … Quizá […] lleguemos a una sociedad hormiguero, no por la voluntad de un dictador sino a causa de una irrefrenable deseo de marchar unos al mismo paso que los otros … “ .
Aquí nos encontramos con la problemática de la época en que vivimos, donde se puede dar una existencia impersonal. En este contexto podemos detectar actitudes como las descritas a continuación citando a Noblejas, M.(2000: 46-51) :
a) Actitud provisional ante la vida. Esta actitud implica vivir al día y para cada día, ya que carece de sentido tomar en nuestras propias manos el destino personal ante la perspectiva de un futuro socialmente incierto (Crisis económica, falta de trabajo, violencia, inseguridad…). Es una situación donde se vive sin un proyecto personal. La persona que vive de esta manera no organiza el futuro pues no sabe lo que sucederá mañana. Le parece ilógico e innecesario pensar en el porvenir, sólo se ocupa de vivir al día. Renuncia a toda meta u orientación situándose en un nihilismo ético, no dando a ningún valor la categoría de ser referente para su conducta. El hombre que vive al día se deja llevar por sus impulsos. Esta actitud provisional aparece cuando alguien dice: ”Para que estudiar si encontrar trabajo está muy mal de todas formas” o “no hago planes para el año entrante, ya veremos cómo estamos entonces…” En estas situaciones se renuncia a metas, pero no se renuncia a mantener una situación como esta, sin tomar responsabilidades.
Todo hombre necesita un proyecto de vida, un para que del día a día y de cada situación. Este proyecto no puede estar formulado de manera abstracta enunciado lo que queremos hacer en los distintos ámbitos de nuestra vida, por el contrario tiene que formar parte de un estilo de vida, en el cual pondremos en práctica nuestros valores revelando así nuestro proyecto de vida. Un estilo de vida provisional revela una postura nihilista que no se adhiere a los valores pero disfruta el momento. Esta actitud provisional ante la existencia no está justificada en ningún caso.
b) Actitud fatalista ante la vida. Esta actitud consiste en considerar que no es posible, en absoluto, tomar el propio destino en las manos, ya que este está determinado por factores diversos en los que no se puede influir (Haber nacido en cierta familia, pensar que soy así y no puedo cambiar, y otros.). Ante esta perspectiva, el hombre no cuenta con la libertad necesaria para cambiar su propia vida o incidir en el mundo, no es responsable por su situación personal ni la social en la que se encuentra. Sólo le queda la resignación.
c) Pensamiento colectivista. El pensar colectivista implica desear pasar desapercibido integrándose a la masa. Esto sucede debido al miedo de asumir la responsabilidad personal, renunciando, por tanto a uno mismo como persona. Para no disentir y así exponerse al rechazo, se renuncia a construir un mundo propio y a expresarse de manera personal. Este pensamiento lleva a la aceptación de todo tipo de modas, al consumismo y demás fenómenos de masas. La persona acepta la nivelación de los valores, perdiendo la persona, su especificidad y la aportación única y original que podría hacer a la sociedad. Hay que distinguir la masa, una suma de seres despersonalizados, de la comunidad que necesita de los distintos individuos y su aporte. La masa existe, la comunidad se construye.
d) Fanatismo. Implica renunciar a las propias ideas y a la propia conciencia al asumir, sin enjuiciar, por la seguridad que aportan, las ideas de un líder, un grupo, un partido político, un cantante, u otros. El fanático olvida la personalidad de los otros, su libertad de decidir, su dignidad como persona. Lo único que le importa es su opinión. Sin embargo, el tampoco tiene opinión propia, es presa de la opinión pública. Es un circulo vicioso. En el que el fin justifica los medios.
Estas actitudes “provisionalidad, fatalismo, colectivismo y fanatismo” alejan a la persona de poder escuchar y desarrollar su propia conciencia. Para una persona es más saludable estar en una situación de crisis por falta de sentido (crisis noógena) que presentar las actitudes antes descritas. En el primer caso la persona sentirá malestar de su conciencia o vacío existencial, lo cual se puede tomar como una señal de alarma y a partir de allí es posible la movilización para buscar alternativas a la situación. En el segundo caso, la vida transcurre dentro de una existencia impersonal que no se platea cambiar.
¿Cuál sería el camino para encontrar una salida a esta situación de vacío? La autotrascendencia podría ser una vía. Frankl (2003 a: 132) expresa que: “El ser humano está siempre referido a algo que no es el mismo; referido a algo o a alguien, a un sentido que el cumple, o a otro ser humano que le sale al paso.” Un ejemplo sencillo de esto sería una madre o un padre que aún cuando ellos se sientan enfermos, harán todo lo que este a su alcance para atender también a su hijito enfermo, tomando distancia de su propio malestar y no dejando que este dicte el comportamiento, para así autotrascenderse y ayudar a su hijo a pesar de su propio dolor. Para integrarnos de la mejor manera a nuestra sociedad es necesario que en primer lugar tengamos una identidad sólida, estable y flexible. Esto no tiene nada que ver con una postura narcisista o egoísta. Se busca hacer el primer movimiento para centrarse en la relación, en el encuentro con el otro. Es el primer paso para la autotrascendencia. Volviendo sobre el concepto, según Frankl, V. (2000: 138), la autotrascendencia, es una característica fundamental del ser humano que implica que siempre estemos apuntando o dirigiéndonos a algo o alguien que no somos nosotros mismos. O sea, más que estar preocupados por cuestiones internas relativas a nosotros mismos, ya sea el placer o la homeostasis , el hombre está interesado en el mundo que lo rodea, en los sentidos a llevar a cabo, en las personas que están allí afuera. Lo interesante es que el hombre al hacer esto se está retroalimentando de manera positiva. Es un proceso en el que al olvidarse de sí mismo, porque se está ocupando de un ser querido, o está sirviendo a una causa que considera noble o de alguna manera importante, se está dando algo fundamental a sí mismo, está creciendo movido por su espíritu. Frankl habla de la psicología de las alturas, en contraposición a la psicología profunda de Freud y Adler, para Frankl el hombre no sólo busca la satisfacción de su necesidad de placer y poder, sino que también tiene una aspiración más alta, la búsqueda de significado. Esta psicología de las alturas no fue concebida para reemplazar la psicología profunda, sino que sería un complemento de la misma. Frankl, V. (2000: 139). La voluntad de sentido del hombre de hoy esta frustrada a escala mundial. Muchísimas personas no encuentran sentido y se sienten vacios, experimentan vacío existencial.
VALORES Y SENTIDO DE VIDA
“Si los hombres no siempre pueden conseguir que la historia tenga sentido, siempre pueden actuar de tal forma que sus propias vidas lo tengan.”
Albert Camus
Cada persona tiene un impulso que lo dirige a una acción determinada. Este impulso son sus valores.
El término valor está asociado con las ideas como aprecio, calidad, estima, interés y preferencia, entre otras. Según el diccionario de la Real academia española valor es: “Grado de utilidad o aptitud de las cosas, para satisfacer las necesidades o proporcionar bienestar o deleite.”
En el ámbito de la logoterapia los valores constituyen una referencia que ayuda a encontrar y dar sentido a la vida. Son un tipo de creencias que llevan al sujeto a actuar de una manera determinada, son creencias que orientan el comportamiento humano. El valor nos invita a preferirlo, a establecer un orden jerárquico, anteponer unos a otros en caso de conflicto. A continuación Noblejas, M. (2000: 94-95), quien se basa en los escritos de Viktor Frankl, comenta que:
Las manifestaciones primeras y más generalizadas del sentimiento de falta de sentido, son el aburrimiento y la indiferencia o apatía. Se puede definir el primero como una falta de interés por el mundo y la segunda como una falta de iniciativa para cambiar algo en este.
Recordemos que la referida autora (2000: 96) también se refiere a la triada neurótica de masas, de la siguiente manera:
La triada neurótica de masas que se compone de depresión, adicción y agresión. En la práctica, suicidio crónico con drogodependencia y violencia contra los otros, vandalismo, […].
Siguiendo mas adelante con (Noblejas, 2000: 97)
También hay investigaciones que nos permiten afirmar que, la adicción a drogas está ligada a una situación de frustración existencial, así como que la eliminación del problema de drogadicción está relacionada con un incremento significativo del sentido de la vida.
En esta dinámica, sólo la voluntad de sentido puede trascender la voluntad de placer y la voluntad de poder en el hombre. Sólo la búsqueda del sentido de la situación y la aceptación de las propias responsabilidades pueden orientar al hombre hacia decisiones personales de cambio.
Una buena pregunta es si la vida tiene o puede tener sentido y cómo realizarlo. Según (Frankl, 2004: 131):
La noción del sentido de la vida también se entiende desde el ángulo inverso: si consideramos que cualquier situación plantea y reclama del hombre un reto o una respuesta a la que sólo el esté en condiciones de responder. En última instancia, el hombre no debería cuestionarse sobre el sentido de la vida, sino comprender que la vida lo interroga a él.
Según (Frankl, 2004: 133) “El sentido de la vida cambia continuamente, pero nunca deja de existir”. El sentido de la vida cotidiana tiene que ver con lo que cada situación significa para una cierta persona. Cada situación que debemos enfrentar, nos presenta una demanda, una cuestión a la que tenemos que responder haciendo algo en relación a dicha situación. “El sentido de la vida radica en la vida misma”. (Noblejas, 2000: 104)
El sentido de la vida consiste en que el hombre realice su esencia y se refiere a la persona individual y a la situación que está viviendo, por eso nadie se lo puede dar.

 

 

 

METODOLOGíA

En cuanto a la unidad de análisis elegida se trata de estudiantes de una escuela que se caracteriza por tener una población de alumnos de distintos niveles sociales y varias nacionalidades, aun cuando la gran mayoría es de clase media y origen mexicano.
Para la muestra se seleccionaron jóvenes de entre 16 y 18 años, mujeres y hombres.
La aplicación se realizó en la Feria de Universidades del Liceo Franco Mexicano, el día 5 de diciembre de 2009.
A los seleccionados se les explicó el motivo del estudio, y que se esperaba que pudieran responder el cuestionario en un tiempo de veinte a treinta minutos, garantizándose el anonimato. De las 26 personas a quienes se les solicito responder, sólo una mujer se negó.
El cuestionario, construido por mí, fue codificado y posteriormente analizado e interpretado de manera cualitativa, aunque en ciertos casos consideré relevante cuantificar ciertos datos. Consta de preguntas cerradas y abiertas organizadas en cuatro partes.
Parte uno: Datos previos.
Parte dos: Preguntas cerradas referidas a los temas que se tocan y la frecuencia con que el adolescente percibe que habla con sus padres. Preguntas abiertas que buscan ver su percepción respecto a si se siente apoyado por sus padres y en que situaciones.
Parte tres: Preguntas cerradas basadas en el logo-test Purpose in Life. Preguntas abiertas referidas a vacío existencial y responsabilidad, en el contexto logoterapéutico.
Parte cuatro: Preguntas tomadas de la Escala de Sensaciones de Zuckerman. Preguntas abiertas referidas a vacío existencial y recursos para superarlo.
En la parte uno del cuestionario pedí los siguientes datos:
1.- Sexo: …… (F o M)
2.- Edad: ……
3.- ¿Quienes viven en tu casa? (si – no – cuantos)
Madre __________________
Padre __________________
Hermanos __________________
Abuela __________________
Abuelo __________________
Tías __________________
Tíos __________________
Primos __________________
Otros __________________
4.- ¿Tienes hermanos? (cuantos)
Hermanas mayores __________________
Hermanos mayores __________________
Hermanas menores __________________
Hermanos menores __________________
En la parte dos del cuestionario, que pretende conocer cómo percibe el adolescente la frecuencia con que trata ciertos temas de su interés con su papá y mamá, formulé preguntas cerradas y para ver cómo se siente, en cuanto al apoyo que le brindan sus padres las formulé abiertas.
Las preguntas cerradas fueron:
CON TU PAPÁ HABLAS:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CON TU PADRE HABLAS : Nunca Rara vez Algunas
veces Muchas
veces
1. 1. De tus amigos/as 1 2 3 4
2. 2. De lo que haces cuando estas fuera de casa 1 2 3 4
3. De tus gustos e intereses (deportes, música…)
1 2 3 4
4. De las normas en la familia (tareas en casa, hora de llegar……) 1 2 3 4
5. De tus planes para el futuro ( carrera a estudiar, profesión …) 1 2 3 4
6. De sexualidad en general 1 2 3 4
7. De tu conducta sexual 1 2 3 4
8. De tu novio/a o chicos/as que te gustan 1 2 3 4
9. De alcohol o tabaco 1 2 3 4
10. De droga 1 2 3 4
11. De política o religión 1 2 3 4
12. De cualquier problema que tengas, no importa cuál sea. 1 2 3 4

CON TU MAMÁ HABLAS:
3. 1. De tus amigos/as 1 2 3 4
4. 2. De lo que haces cuando estas fuera de casa 1 2 3 4
3. De tus gustos e intereses (deportes, música…)
1 2 3 4
4. De las normas en la familia (tareas en casa, hora de llegar……) 1 2 3 4
5. De tus planes para el futuro ( carrera a estudiar, profesión …) 1 2 3 4
6. De sexualidad en general 1 2 3 4
7. De tu conducta sexual 1 2 3 4
8. De tu novio/a o chicos/as que te gustan 1 2 3 4
9. De alcohol o tabaco 1 2 3 4
10. De droga 1 2 3 4
11. De política o religión 1 2 3 4
12. De cualquier problema que tengas, no importa cuál sea. 1 2 3 4

Se pidió al adolescente marcar la respuesta acertada.
Para formular estas preguntas me basé en el trabajo de Parra, A. y Delgado, A. (2002: 230) Comunicación y conflicto familiar durante la adolescencia ya que comprende aspectos que considero interesantes de evaluar en la relación con su papá o mamá .
Formulé las siguientes preguntas abiertas teniendo en mente darle opción al joven para que responda de manera que pueda expresarse sin limitaciones y permitirme acercarme en primer lugar más a sus significados y en segundo lugar relacionar sus respuestas con las respuestas de las preguntas cerradas.
Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?

En la parte tres formulé once preguntas cerradas, las cuales se basaron el test Purpose-in-Life-Test (PIL) de Crumbaugh y Maholic el cual investiga el vacío existencial y tres preguntas abiertas, que formulé con el objeto de detectar sí la persona que responde el cuestionario identifica haber estado en una situación de este tipo y en caso afirmativo ver donde pone la responsabilidad de estar en esta situación:
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?

Finalmente, en la parte cuatro, utilizo la Escala de Sensaciones de Zuckerman, traducida al español y valorada por Pérez, J., y Torrubia, R. (1986: 1-2). El objetivo de dicha escala es valorar la búsqueda de sensaciones. Este rasgo fue definido por Zuckerman como “la necesidad de sensaciones y experiencias nuevas, variadas y complejas y el deseo de arriesgarse con el fin de obtenerlas”.
Es un cuestionario, formado por 40 preguntas con respuestas dicotómicas (Si – No). Cada respuesta afirmativa puntúa 1 y cada negativa 0.
Consta de 4 Escalas:
Búsqueda de Emociones (BEM): ítems 1.5.9.13.17.21.25.29.33.37
Búsqueda Excitación (BEX): ítems 2.6.10.14.18.22.26.30.34.38
Desinhibición (DES): ítems 3.7.11.15.19.23.27.31.35.39.
Susceptibilidad al aburrimiento (SAB): ítems 4.8.12.15.20.24.28.32.36.40
Proporciona por tanto 4 puntuaciones distintas (una por escala) y además una total.
Se trata de un instrumento adecuado para la investigación del rasgo “búsqueda de sensaciones”. No existen puntos de corte propuestos por los autores y debe interpretarse que puntuaciones más elevadas representan mayor presencia del rasgo. Como hice constar en los antecedentes, la escala es un instrumento usado en la evaluación de: búsqueda de emociones (deseo de participar en tareas que requieran rapidez y peligro), búsqueda de excitación ( búsqueda de nuevas experiencias a través de sensaciones y estilos de vida poco convencionales), desinhibición ( deseo de liberarse a través de la desinhibición social, la bebida y las fiestas) y susceptibilidad hacia el aburrimiento (disgusto con la repetición de experiencias, la rutina del trabajo, inquietud cuando las cosas son monótonas).
Para dar una idea de cómo interpretar estas escalas cito el artículo de Horvath,P. y Zuckerman,M. (1996: 26-28)
¿Por qué los “grandes” buscadores de sensaciones asumen riesgos mientras los “menores” buscadores de sensaciones evitan actividades que son arriesgadas? Una razón puede ser que los altos buscadores de sensaciones valoran la recompensa del riesgo más que los bajos buscadores de sensaciones. La sensación de caída libre de un paracaidista, la sensación provocada por el consumo de heroína o de cocaína, el viento en la cara o la visión borrosa del paisaje que tiene un motociclista a gran velocidad, el aumento en la frecuencia cardíaca del jugador mientras espera los resultados de una apuesta, la excitación del sexo, todo parece suministrar formas de activación que son más valorados por los grandes buscadores de sensaciones que por los menores. Los intensos efectos de recompensa de estos tipos de actividades pueden superar los riesgos para los grandes buscadores de sensaciones. Una hipótesis alternativa, pero no necesariamente contradictoria, es que los grandes buscadores de sensaciones tienen un “sesgo optimista”, es decir que se ven en menor riesgo y con menos posibilidades de resultados negativos de su conducta arriesgada.
El hecho de asumir riesgo puede también implicar el rasgo de impulsividad. Cuando se da la oportunidad de una actividad arriesgada, los impulsivos son propensos a actuar rápidamente sin pensar o planificar demasiado. Piensan sobre sus acciones más tarde, en caso de hacerlo. La ausencia de cognición previa a la acción implica que los resultados de las conductas del pasado no desempeñan un papel importante en las decisiones conductuales.
La influencia de los compañeros es otra explicación potencial de la atracción a las actividades de riesgo para los grandes buscadores de sensaciones. Si los grandes buscadores de sensaciones se sienten atraídos por grupos de compañeros interesados en actividades de búsqueda de sensaciones, sus valoraciones de riego pueden verse modificadas y pueden recibir reforzamiento por implicarse en esas actividades. Muchas actividades de gran búsqueda de sensaciones en gente joven empiezan con un desafío de sus compañeros. Rechazar un desafío supone arriesgar perder la estima de amigos valorados; subjetivamente este riesgo puede superar el riesgo de la actividad desafiada.

Para finalizar formulé las siguientes preguntas abiertas:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

En cuanto a la respuesta al requerimiento de responder el cuestionario pude comprobar que de los 12 varones, 3 se abstuvieron de responder las preguntas abiertas de la parte dos, aunque respondieron el resto del cuestionario y en el caso de las mujeres, de 13 interrogadas, 3 no respondieron las preguntas abiertas de la misma parte, observando que una de ellas, Irene de 17 años de edad, sólo respondió 7 preguntas respecto a la relación con su papá y dejo todo el resto del cuestionario sin responder.
En el Anexo I se puede ver una copia del cuestionario, idéntica a la presentada a los jóvenes.
Una vez recolectada la información la organice en una planilla de datos de Excel, la cual condensé en otra planilla, más pequeña y manejable, que refleja los datos previos que resultaron más relevantes y los totales de puntaje obtenidos por los estudiantes en las preguntas cerradas y las respuestas a las preguntas abiertas de cada parte del cuestionario. A partir de esta codificación realice el trabajo analítico e interpretativo.
Una impresión condensada de esta planilla, realizada sólo a efectos indicativos dada su difícil lectura, se puede apreciar en el Anexo I.
Para personificar a cada sujeto les atribuí un nombre que funciona como seudónimo.

Capítulo I: El apoyo de los padres

La definición del diccionario de la real academia española para apoyo es: Lo que sirve para sostener. Protección, auxilio o favor.
A mi entender existe en el vínculo entre padres e hijos una serie de factores que hacen que estos últimos se sientan queridos, respetados, comprendidos y aceptados. Cuando esta situación se da, el adolescente vive una situación en la que percibe lo que yo llamo apoyo de los padres. Es un concepto que tiene varios ingredientes: la calidad de la comunicación y del tiempo compartido son los que considero como esenciales para lograr que los jóvenes sientan este apoyo. Chapman, G. (2003: 34), ejemplifica muy bien la importancia del tiempo compartido y su calidad:
Los padres que apenas están presentes por motivos de divorcio, compromisos de trabajo, etc., comprometen el sentido del joven hacia el vínculo con sus padres. Es una realidad, que para que el adolescente se sienta vinculado con sus padres, y por ende amado por ellos, deben compartir tiempos juntos. El joven que se sienta abandonado luchará con la pregunta:” ¿Que pasa conmigo que mis padres no se preocupan de mi?” Si los padres desean que un joven se sienta amado, deberán dedicar tiempo para estar junto a él.
En cuanto a la comunicación, según Satir, V. (2002: 64) se trata de hablar y escuchar, y agrega:
Veo la comunicación como una enorme sombrilla que cubre y afecta todo lo que sucede entre los seres humanos. Una vez que el individuo llega al planeta, la comunicación es el factor determinante de las relaciones que establecerá con los demás, y lo que suceda con cada una de ellos en el mundo”. La manera en que sobrevivimos, la forma como desarrollamos la intimidad, nuestra productividad, nuestra coherencia, la manera como nos acoplamos con nuestra divinidad, todo depende de nuestras habilidades para la comunicación.
En la relación entre padres e hijos me parece muy significativo valorar cómo perciben los jóvenes cuánto y de qué hablan con sus padres, y por eso elegí este concepto para formar parte del cuestionario, y así tener una forma de valorar la comunicación.
Por otra parte la vida es un continuo aprendizaje para los niños y adolescentes. La combinación de muchos factores llevan a su formación emocional como dice Coleman, D. (1997: 230)
Este aprendizaje emocional comienza en los primeros momentos de la vida y se prolonga a lo largo de la infancia. Todos los pequeños intercambios entre padres e hijos tienen un subtexto emocional, y en la repetición de estos mensajes a lo largo de los años, los niños forman el núcleo de las capacidades y de su concepción emocional. Una niña a la que un rompecabezas le resulta frustrante y le pide a su ajetreada madre que la ayude a armarlo recibe un mensaje si la respuesta es de evidente placer de la madre, y otro muy distinto si escucha un brusco: “No me molestes… Tengo un importante trabajo que hacer”. Cuando estos encuentros se convierten en algo típico entre padres e hijos, moldean las expectativas emocionales del niño con respecto a las relaciones, punto de vista que impregnará su manera de moverse en todos los ámbitos de la vida, para bien o para mal.
En el contexto propuesto por el autor, la niña puede sentirse apoyada por la madre, con quien comparte tiempo y se comunica cuando esta expresa placer en ayudarla, la situación contraria llevaría a que la niña no sienta ese apoyo.
1.1)  TEMAS EN LOS QUE MAYOR APOYO RECIBIERON LOS JOVENES DE PARTE DE SUS PADRES
El rol de los padres es muy importante en el proceso de maduración de un adolescente. Dice Satir, V. (2006: 29):
En una familia nutricia, es sencillo asimilar el mensaje de que la vida y los sentimientos humanos son más importantes que cualquier cosa.
Estos padres pueden considerarse como guías habilitadores y no como jefes autoritarios; opinan que su labor primaria es enseñar a los niños a ser verdaderamente humanos en todas las situaciones. Reconocen sin temor ante el hijo, sus juicios correctos o equivocados; su dolor, ira o desilusión, así como el placer. La conducta de estos padres concuerda con sus palabras.

La autora pone en evidencia los efectos beneficiosos de unos padres nutritivos con sus hijos. Habla de congruencia entre lo que se dice y las conductas, esta es una regla básica para una comunicación sana. Sin embargo sabemos que en la sociedad actual, muchas veces se pierde esta congruencia y con ello se genera confusión en los jóvenes. La misma autora dice un poco más adelante:
Los padres de una familia nutricia saben que habrá problemas, simplemente porque la vida los presenta, y estarán alertas para encontrar soluciones creativas a cada nueva dificultad que se suscita. Satir, V. (2006: 29)
El trabajo de los padres es ayudar a sus hijos a aprender que los problemas existen, forman parte del mundo real, y al reconocerlos, es posible usar creatividad para solucionarlos.
Los padres nutricios comprenden que es inevitable el cambio: los niños pasan con rapidez de una etapa a otra, los adultos nutricios nunca dejan de crecer y adaptarse, y el mundo que nos rodea jamás detiene su marcha. Satir, V. (2006: 29)

Lo que Satir nos está diciendo, entre otras cosas, es que la vida es un proceso de continuo cambio. Todos y todo cambia y nosotros debemos adaptarnos. Esto es fundamental en la relación con los hijos, donde muchas veces los padres no ven cuanto han crecido los jóvenes y cuando llega la adolescencia no les dan un trato acorde a su desarrollo evolutivo.
Yo considero importante ver cuál es la percepción que los hijos tienen de este trabajo que los padres hacen, ya sea el papá o la mamá. Por ello incluí en el cuestionario unas preguntas cerradas que están orientadas a captar como percibe el adolescente el acto de hablar, fuente importante de comunicación, aunque no la única, con su papá y su mamá, en cuanto a una variedad de temas que consideré relevantes como: actividades fuera de la casa, deportes y otras preferencias, normas de la familia, planes para el futuro, sexualidad, conducta sexual, novios o novias, alcohol, tabaco, drogas, política, religión y cualquier problema que el adolescente pudiera tener. El adolescente puede responder con base en un rango de frecuencias pre-establecido en el cuestionario: nunca, rara vez, algunas veces y muchas veces. Se asigna a las respuestas un puntaje de 1 a 4, que va en correlación con la mayor frecuencia reportada por el interrogado.
Además formulé dos preguntas abiertas, en realidad es la misma pregunta, formulada una vez en relación al papá y otra vez en relación a la mamá. Estas preguntas son:
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en que te hayas sentido apoyado en tu papá. ¿Cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en que te hayas sentido apoyado en tu mamá. ¿Cómo fue?
El objeto de estas preguntas es acercarme a los significados de los jóvenes y en segundo lugar construir a partir de ambos tipos de preguntas, las cerradas y estas abiertas, si el vinculo del adolescente y su progenitor es tal que este último se siente apoyado en una situación difícil para el joven. Por otra parte, las respuestas a las preguntas abiertas me permiten ver cuáles son las situaciones en que el adolescente siente este apoyo. Es sabido que la adolescencia se trata de una etapa de cambios, y búsqueda de identidad, donde el joven sufre pérdidas y gana responsabilidades, libertad e independencia. El proceso de maduración es complejo. Yo entiendo que la respuesta a estas preguntas, las cerradas y abiertas, es una buena valoración de cómo y cuanto cuenta el joven con sus padres, qué influencia tienen estos en su proceso e incluso es una forma rudimentaria de valorar la comunicación y la relación en general. También entiendo la modestia de esta investigación y sé que seguramente se podría haber profundizado mucho más en el tema, con un cuestionario más extenso y profundo, pero esa es una limitación de este trabajo.
Como he dicho, sabemos que la adolescencia es una etapa de la vida plagada de situaciones difíciles donde el adolescente seguramente va a necesitar apoyo. Por lo tanto si un estudiante no responde a estas preguntas abiertas de la parte dos del cuestionario puedo suponer distintas razones para que esto se haya dado así: por ejemplo no haber hablado del tema con sus padres, o podría haber otras razones como pudor, una incapacidad de los progenitores para ayudarlo, o cualquier otra cosa. La única forma de averiguarlo sería interrogando al joven, pero dada las limitaciones de tiempo, esto no fue posible. En definitiva si el adolescente no responde es difícil hacer una suposición en cuanto a la relación con los padres.
1.2)  ¿CUALES SON LOS TEMAS GENERALES QUE ABORDARON LOS JOVENES?
En la Tabla 2 se puede visualizar cuales han sido los temas que aparecieron con mayor frecuencia.
Muerte Escuela Novio Religión Práctico Carrera Emocional, relaciones Familiar
Varón c/papá 1 1 1 1  1 3 1
Varón c/ mamá 1 1 1  1  1 1
Mujer c/ papá 2 1 1  3 2 2
Mujer c/mamá 4 1 2  1 5 1
Total 8 4 5 1 1 4 11 5
Tabla.2 Temas identificados por los adolescentes en los que se sintieron apoyados por su papá o mamá

Podemos apreciar que los temas relativos a emociones y relaciones con otras personas, que se vieron expresados con frases tales como: “me sentía deprimido”, “tuve problemas en la escuela”, “tuve problemas con un profesor”, son los que más tratan los jóvenes con sus padres y sobre todo con su mamá. Las emociones pueden ser muy variadas, miedo, alegría, tristeza, ira, afecto y en general están relacionadas a un evento que proviene de la interacción del joven con el mundo que lo rodea. En la adolescencia se suele presentar en la persona un estado de confusión en cuanto a si mismo, no sabe quien es en realidad, cuál es su identidad y es por ello que manifiesta una mayor necesidad de esclarecimiento a la hora de identificar lo que les pasa. En este caso, si el joven lo considera oportuno, es importante que sepa que puede contar con sus padres para este fin.
Siguen, en segundo lugar, los problemas relativos a la muerte de un familiar, en su mayoría se trató de la muerte de los abuelos, aunque hubo el caso de un papá. Por ejemplo tenemos esta respuesta de Silvia: “Cuando no pude llorar por la muerte de mi tía abuela a quien quería mucho. Me explicó que no debo sentir pena por llorar”. Ella dio la misma respuesta para el caso de sentirse apoyada por papá y por mamá. Este tipo de apoyo conjunto en un tema se ve también en los casos de Inés y de Ana. Estos casos llamaron mi atención y los discutiré más adelante.
En cuanto al tema en sí, la muerte de un familiar, me parece oportuno recordar, que el adolescente necesitará apoyo y comprensión. Es importante tener en cuenta que los primeros días después de la muerte de una persona pueden ser intensos, la gente puede expresar emociones fuertes, tal vez llorar o consolarse mutuamente y reunirse para expresar su apoyo y sus condolencias a quienes se ven más afectados por la pérdida. Es normal que el adolescente sienta que “se está volviendo loco” y que sienta mucha ansiedad, pánico, tristeza e impotencia. Algunas personas dicen tener una sensación de “irrealidad”, como si estuviesen mirando el mundo desde un lugar lejano. Otras se sienten malhumoradas, irritables y con resentimiento.
La familia y los amigos suelen participar en rituales que pueden ser parte de su religión, su cultura, su comunidad o de sus tradiciones familiares (como servicios religiosos, velorios o funerales). Estas actividades pueden ayudar a la gente a superar los primeros días posteriores a la muerte y a honrar a la persona que murió. La gente puede pasar algún tiempo reunida conversando y compartiendo recuerdos de la persona que falleció. Esto puede extenderse por días o semanas después de la pérdida y los amigos y la familia traen alimentos, envían tarjetas o pasan a visitarte.
Muchas veces, la gente muestra sus emociones en este período; pero, en ocasiones, una persona puede estar tan sorprendida o superada por la muerte que no demuestra las emociones en forma inmediata, aun cuando la pérdida sea muy terrible. No es nada raro ver a las personas sonriendo y hablando con otras en un funeral, como si nada triste hubiese ocurrido. Pero estar junto a otras personas que atraviesan el duelo puede brindar cierto alivio y recordarnos que algunas cosas continuarán igual que antes. Más adelante, al tratar el caso de José volveré sobre el tema del duelo.
Como tercer tema más citado por los adolescentes en el cuestionario tenemos los problemas con los novios y novias. Lo clasifique separado de las relaciones en general pues, como sabemos es mucho más amplio y tiene sus particularidades. Si nos detenemos a pensar, este tema se abre en un panorama de situaciones completamente nuevas para el adolescente. Surgen preguntas, por ejemplo, ¿qué es el noviazgo?, ¿que se espera de mi en esta relación?, esta relación que yo tengo, ¿es un noviazgo?, ¿qué es el enamoramiento?, ¿cómo es estar enamorado?, ¿hay sólo una forma de estar en este tipo de relación?, ¿cuánto durará esta relación?, tener novio o novia ¿es sinónimo de tener relaciones sexuales?, y así un sin fin de preguntas que sería bueno que el adolescente tuviera oportunidad de explorar con alguna persona que tuviera experiencia, ya sea por ser mayor o por tener una formación apropiada. Es importante, si es posible, que se haga en el ámbito de la familia, ya que suele haber ciertos valores familiares que podría ser importante señalar al adolescente. Los padres, son en general las personas idóneas para formar a sus hijos en estas áreas, este es uno de los tantos temas en que la familia educa desde mucho antes de que se dé la situación concreta, sacando el tema, hablando de situaciones que se dan con familiares y amigos, ejemplificando o comentando en relación a un programa de TV o una película. Es lo que podríamos llamar: Educación continua. No se trata de tener una charla sobre sexo el día que se empiezan a hacer evidentes los cambios físicos que indican el fin de la infancia. Son muchas charlas a lo largo de un período de tiempo prolongado, en el que el tema se aborda con distintos enfoques.
Es interesante ver que las respuestas al cuestionario indican que los jóvenes de ambos sexos recibieron apoyo tanto de su papá como de su mamá.
Los problemas familiares recibieron el mismo puntaje que el tema de los novios y novias. Estos problemas pueden tener diferentes orígenes, pero me parece valioso considerar que todo adolescente vive un cambio importante en sus relaciones familiares; cuando eran niños, aceptaban las cosas sin cuestionarlas y veían a sus padres como héroes, pero cuando llegaron a la adolescencia, sus nuevas capacidades intelectuales, les hacen ver las cosas diferentes, ya cuestionan muchas cosas, ven que sus padres se equivocan y que no son tan sabios como creían. Todo esto hace que la relación con sus progenitores cambie y podrían surgir dificultades. Esto de alguna manera es normal y muchos adolescentes viven situaciones similares, es importante que tanto padres como hijos conversen, se tengan paciencia y estén dispuestos a ceder y apoyarse mutuamente. Para que la comunicación con sus progenitores tenga éxito, debe de estar acompañada de respeto mutuo, aún cuando haya discrepancias o desacuerdos. Todos deben respetar los puntos de vista del resto y negociar acuerdos. La ruptura de la comunicación entre padres e hijos se podría deber a la falta de comprensión y también es común que los padres no se dan cuenta que los hijos han crecido y siguen tratándolos como niños. Este tema, relativo a relaciones y emociones, fue atendido por ambos progenitores en gran cantidad de casos.
Finalmente, en quinto lugar, están los problemas escolares, la elección de carrera y los que se refieren a cuestiones académicas. Estos problemas tienen un peso muy importante en el adolescente y deben ser considerados con detenimiento. En cuanto a los problemas escolares y cuestiones académicas debemos considerar que la sociedad actual es un factor tanto positivo como negativo para la educación ya que motiva y a la vez presiona. Vivimos en una sociedad muy competitiva, con una clara tendencia a la valoración cuantitativa, esto es, muchas veces no se ve el esfuerzo que hay detrás de una nota que no cumple con las expectativas. Si a todo esto añadimos que se está fomentando por una parte una cultura del ocio y consumismo y por otra, una cultura del “éxito”, vemos que el conjunto podría desembocar en la falta de comunicación del joven dentro del núcleo familiar, y en ocasiones también afuera. No cumplen las expectativas sociales y se sienten excluidos o se autoexcluyen.
Es primordial comprender que los niños y jóvenes con dificultades reales de aprendizaje, que tienen bajo rendimiento, se deprimen. Algunos tienen malos hábitos de estudio o padecen de déficit de atención. En otras ocasiones los jóvenes están deprimidos por problemas que se les presentan, los cambios, separaciones, muerte, u otros. Todo esto puede influir en su rendimiento académico y es importante que los adultos atiendan al joven contemplando todas las posibilidades, para eventualmente darle algún tipo de ayuda que puede ir desde un buen consejo hasta la visita a un profesional.
En relación a la elección de su futura carrera o profesión, los estudiantes deben ser escuchados con amplitud de criterio. Se les debe dar información y ayudarles a evaluar cuáles son sus opciones más realistas.
Los problemas escolares, de elección de carrera y los que se refieren a cuestiones académicas también fueron atendidos de manera equitativa por mamá o papá.
Queda una aparición de un tema religioso, este es un tema que puede estar entre las preocupaciones del adolescente, ya que no hay que olvidarse que él se está cuestionando todo lo aprendido, incluso la religión, el apoyo y comprensión que puedan darle los adultos será de suma importancia. Una vez más el joven necesita ser escuchado con toda atención, amor y paciencia. Este tema apareció en la relación de un varón con su papá.
Otro tema que surgió por única vez fue uno de tipo práctico, en el que un joven fue ayudado por su mamá en situación de una fuga de gas. Entiendo la importancia de que los jóvenes puedan contar con los padres en estas situaciones, pero en caso de poder entrevistar al joven me gustaría preguntarle cómo fue esa ayuda, si pudo compartir sus emociones con su mamá, como se sintió antes del evento y después, en que otras situaciones cuenta con el apoyo de su mamá.
Finalmente vemos que en la relación de los jóvenes con sus padres surgen los temas básicos de la vida. Dice Fabry (2003: 115):
Las relaciones personales constituyen otra fuente de sentido a través de la unicidad.[…] La verdadera relación afectiva se basa siempre en la unicidad del otro. Frankl define el amor como la habilidad de descubrir la unicidad de otra persona, incluyendo potencialidades de las que nadie más se ha dado cuenta, la facultad de ayudar a la otra persona a actualizarlas.

Y traigo a colación esto porque creo que en las respuestas al cuestionario se evidencia el amor de los padres que buscan ayudar a los hijos a encontrar su forma de enfrentar lo que la vida les impone, ya sea la muerte de un ser querido, la ruptura con el novio o novia, la elección de una carrera, u otro tema, todo de la forma que mejor se adapte a cada uno de los jóvenes, descubriendo y respetando su unicidad.
1.3)  CUANTO PERCIBEN LOS JOVENES QUE HABLAN CON SUS PADRES DE ACUERDO AL SEXO
Papá Mamá
Hijo 29.75 27
Hija 29.77 34.46
Fig.3 Valores promedio obtenidos en el cuestionario de preguntas cerradas
referidas a como el adolescente percibe la comunicación con su papá y su mamá
Basándome en las preguntas cerradas, puedo decir que la comunicación de varones y mujeres con su padre, en promedio, es similar, ya que el promedio de los primeros arroja un valor de 29.75 y 29.77 para las hijas. En cambio la comunicación con la madre tiene valores promedio más alto en las mujeres, 34.46, que el grupo de los varones, 27. Incluso se puede apreciar que la comunicación de los varones con su papá es levemente mejor que con su mamá.
Estas características de la forma en que los jóvenes adolescentes perciben la comunicación con su papá y mamá se puede apreciar también en los siguientes gráficos presentados a continuación que representan, sobre el eje horizontal el puntaje obtenido en las preguntas cerradas de la parte dos del cuestionario, esto seria los valores acumulados por cada participante, que van de
12 = nunca hablo de ningún tema,
24 = rara vez hablo,
hasta
36 = algunas veces,
48= siempre hablo de todos los temas.
En el gráfico no se representaron valores mayores a 44 pues no hay participantes que hayan reunido ese puntaje. Esta situación es lógica ya que un puntaje de 48, el mayor posible en este cuestionario, significaría que habla siempre de todos los temas, lo cual representaría que no se guarda nada para su intimidad.
En el eje vertical represento la frecuencia con que se da dicho puntaje, esto es que sobre la vertical muestro la cantidad de personas que acumularon un cierto tipo de respuesta, o sea la frecuencia con que se da en la muestra esa respuesta.

Fig.4 Percepción de adolescente varón respecto de la frecuencia con que habla con su papá

 

 

Fig.5 Percepción de adolescente varón respecto de la frecuencia con que habla con su mamá

Al observar los gráficos vemos como, el que representa la frecuencia con que el joven habla con su mamá, fig.5, exhibe una mayor dispersión de valores, esto es, se dan casos de todo tipo, desde nunca hablo hasta hablo bastante, incluso se ve una acumulación en esa zona del gráfico. En cambio el gráfico de la fig.4, que se refiere a la frecuencia con que habla con su papá muestra una mayor concentración de valores alrededor de la zona que representa hablo bastante con mi papá y ninguno en la zona nunca hablo con mi papá.
Otro análisis que resulta interesante, y nos acerca a las mismas construcciones que las obtenidas al comienzo de este capítulo, es el que surge de la observación de los siguientes gráficos. En primer lugar veamos el de la percepción de las hijas mujeres respecto a la frecuencia con que hablan con su papá y su mamá, respectivamente. Observando la fig.6 vemos que se muestran casos en que la adolescente no habla con su papá y luego hay una cierta acumulación de valores de frecuencia en la zona que representaría hablo y hablo bastante con mi papá. En cambio la fig.7 presenta un aspecto diferente, hay una sola ocurrencia de no hablo con mi mamá y luego una acumulación de frecuencias que se concentra hacia la derecha. Se podría decir que en la relación con su mamá los adolescentes perciben una variedad más amplia de situaciones que con su papá. Esto también se puede apreciar en la consolidación de estos gráficos, fig.8 y fig.9, aquí también se percibe una mayor cantidad de respuestas correspondientes a hablo bastante con mi mamá.

Fig.6 Percepción de adolescente mujer respecto de la frecuencia con que habla con su papá

 

Fig .7 Percepción de adolescente mujer respecto de la frecuencia con que habla con su mamá

Fig. 8 Según el adolescente, indistintamente varón o mujer, frecuencia con que habla con su papá

Fig.9 Según el adolescente, indistintamente varón o mujer, frecuencia con que habla con su mamá.

De todo el grupo de datos se puede construir que la comunicación entre mujeres, hijas con sus madres, es más fluida. De aquí surge la pregunta de si la comunicación entre personas del mismo sexo obtuvo valores más altos debido a algún tipo de afinidad entre hijos varones con su papá e hijas mujeres con su mamá. Hay una investigación interesante al respecto de la relación entre madres e hijas, que describe la complejidad de dicha relación, este trabajo fue escrito por González, A. (2008). De la lectura de dicho material se desprende que la madre cumple un rol significativo en la consolidación de la personalidad de la hija y creo que valdría la pena profundizar en esto, aunque dada la vastedad de los aspectos a ser abarcados se podría considerar hacer un investigación específica para este tema.
En lo referido a las preguntas abiertas se observa que los varones, en cuanto a su papá, se abstuvieron de responder en 4 casos y en 6 casos las mujeres, lo cual se podría interpretar como que las mujeres se sienten menos apoyadas por su papá. Esta característica no se refleja de igual manera en las respuestas a las preguntas cerradas, que muestran valores similares para hombres y mujeres en la relación con su padre. Cabria preguntarse a que se debe esta diferencia. Una razón podría ser que la pregunta abierta obliga a una mayor introspección, en cambio las cerradas se podrían contestar de manera más automática, la confirmación de esta hipótesis requeriría de una entrevista con cada sujeto para hacer una evaluación más profunda.
El hecho de no vivir con el padre en la misma casa, no parece determinante, ya que de los varones que no respondieron la pregunta abierta que pide nombrar una o varias situaciones donde se sintieron apoyados por su padre en alguna oportunidad, todos menos uno manifestaron convivir con su papá. En el caso de las mujeres de las 6 que no respondieron, fueron 2 las que reportaron no vivir con su papá.

1.4)  EL CASO DE TRES MUJERES QUE SE SIENTEN IGUALMENTE APOYADAS POR SU PAPÁ Y SU MAMÁ
Este grupo de estudiantes me llamo la atención por ser todas del sexo femenino y por manifestar en las respuestas a las preguntas abiertas de la parte dos haber recibido el mismo tipo de apoyo de parte de su papá y de su mamá. Estas preguntas son:
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en que te hayas sentido apoyado en tu papá. ¿Cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en que te hayas sentido apoyado en tu mamá. ¿Cómo fue?
Vinculé estas respuestas con el puntaje obtenido en las preguntas cerradas de la parte dos que, como ya dije, evalúan como percibe el adolescente el acto de hablar, fuente importante de comunicación, aunque no la única, con su papá y su mamá en cuanto a una variedad de temas que consideré relevantes como: actividades fuera de la casa, deportes y otras preferencias, normas de la familia, planes para el futuro, sexualidad, conducta sexual, novios o novias, alcohol, tabaco, drogas, política, religión y cualquier problema que el adolescente pudiera tener. Son 12 preguntas. El adolescente responde con base en un rango de frecuencias pre-establecido en el cuestionario: nunca, rara vez, algunas veces y muchas veces. Se asigna a las respuestas un puntaje de 1 a 4, que va en correlación con la mayor frecuencia reportada por el interrogado. El mayor puntaje que se podría obtener en esta parte del cuestionario seria 48 en la parte que se refiere al papá y 48 en la parte que se refiere a la mamá. Pero quiero hacer notar que en la práctica es muy poco probable que alguien alcance ese puntaje, pues eso significaría que esta persona habla de todos los temas con sus padres y no se reserva nada para su intimidad.
También observe la relación con las preguntas cerradas de la parte tres del cuestionario que pretenden medir el grado de sentido en la vida que encuentran los entrevistados. Creo oportuno recordar que esta parte del cuestionario se basa en el test Purpose in Life, de allí la sigla PIL con la que se lo identifica. El máximo valor que podría obtenerse en esta parte del cuestionario es 77.
También evalué la respuesta a las preguntas abiertas de la parte tres, las cuales son:
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?

En este caso, lo que busco con las preguntas a) y b) es ver si el adolescente identifica haber vivido alguna situación de vacío existencial y con la pregunta c) busco ver si existe cierto grado de responsabilidad, en el sentido logoterapéutico, esto es, quiero saber, quien cree el sujeto que debe hacer algo para que él pueda salir de la situación que se le plantea.
De esta manera obtuve una visión de la vinculación que existe entre la relación con los padres, el grado de sentido en la vida encontrado por estas estudiantes, la conciencia de haber experimentado alguna vez una situación de vacío existencial y el grado de responsabilidad que hace consciente la joven frente a la situación.
Yendo específicamente a los casos, se trata de Silvia, Ana e Inés, tres adolescentes que, como ya dije con anterioridad, manifestaron un apoyo similar de su papá y su mamá. Esta información es congruente con el puntaje obtenido en las preguntas cerradas de la parte dos del cuestionario, donde todas obtienen un puntaje similar en relación a cuanto hablan con su papá y su mamá respectivamente. Ver la figura 10 donde se aprecia el puntaje obtenido por cada una de ellas sobre un máximo posible de 48 puntos. Recordemos que 12 puntos significaría nunca hablo con mi papá (o mamá según sea la parte del cuestionario), 24 puntos significaría rara vez hablo con mi papá (o mamá) y 36 significaría algunas veces hablo con mi papá (o mamá). Los valores intercalados deberán ser interpretados como matices entre los anteriores.
Ana Ines Silvia
Habla con papá 30 38 39
Habla con mamá 31 37 40
Fig.10 Puntaje obtenido en las preguntas cerradas de la parte dos

En cuanto al sentido de la vida, todas obtienen resultados que están por encima del promedio, que sería de 38 puntos, ver la figura 4:
Ana
Ines Silvia
77 55 60
Fig.11 Valores obtenidos en las preguntas sobre sentido de vida, parte tres de cuestionario

Y tanto Ana como Silvia refieren no haber experimentado situación de vacío existencial. Por lo tanto no responden a las preguntas abiertas de la parte tres. Yo interpretaría esta falta de respuesta como que en realidad no han vivido muchas situaciones de este tipo, ninguna se ha presentado recientemente, o que no han hecho una revisión en profundidad, pues es raro que un adolescente no viva este tipo de vacío alguna vez. Aun así, a los efectos de este trabajo esta respuesta es suficiente indicativo de congruencia con el grado de sentido de vida indicado por el puntaje del PIL (Fig.4).
En cambio Inés da un ejemplo de dos situaciones en las que se sintió sin sentido:
Inés: Al tener malos resultados escolares y al romper una relación de cuatro años con mi novio.
Y dice que de ella hubiera dependido salir de dichas situaciones, esto es: se hace responsable de sí misma.
Considero que esta actitud es muy significativa ya que indica que muy probablemente la joven ya dio el paso de darse cuenta cuál es el camino para resolver el dilema de sufrimiento que se le presenta ante estos dos fracasos. Frankl alentó a la mente humana a triunfar en el amor, en el servicio e incluso en el sufrimiento y definió la logoterapia como una educación destinada a fomentar la responsabilidad del individuo, precisamente en una época en la cual la tecnología amenaza con destruir al hombre a la categoría de objeto carente de responsabilidad, cuyos actos pueden ser calificados como meras reacciones. Por ello, teniendo como marco la logoterapia, es importante esta actitud de responsabilidad en Inés.
Finalmente en la parte cuatro del cuestionario, a las preguntas abiertas responden:
Ana: Me iría a tomar una clase de equitación.
Yo entiendo que podría tratarse de una forma de contactar con la naturaleza, vivenciar un valor de experiencia. Estos valores son una de las formas que sugiere Frankl para descubrir el sentido de la vida, es decir, poder disfrutar de algo, o de alguien. ¿Cuánto se disfruta de una puesta del sol? ¿O de la simpleza de una fresca brisa? Los valores de experiencia nos dan la oportunidad de poder vivir, de experimentar, de sentir, de disfrutar, de querer, de atrapar. Es la forma de experimentar el amor. En el caso de Ana, el amor a la equitación, una forma de contacto con la naturaleza.
Me parece oportuno citar a Frankl, V. (2004: 67)
A medida que la vida interior del prisionero se hacía más honda, apreciábamos la belleza del arte y de la naturaleza, quizá por primera vez o con una emoción desconocida. Bajo la viveza de esas vivencias estéticas conseguíamos incluso olvidarnos de las terribles circunstancias de nuestro entorno. Si alguien hubiese visto nuestros rostros radiantes de encanto durante el viaje que nos trasladaba de Auschwitz a un campo de Baviera, cuando contemplábamos las montañas de Salzburgo, con sus picos bañados de la luz crepuscular, asomados por los ventanucos de los vagones del tren, nunca hubiese creído que se trataba de unos hombres sin ninguna esperanza de vida y de libertad. A pesar de este hecho -o quizá precisamente por esto- nos embrujaba la belleza de la naturaleza, de la que el cautiverio nos privo durante tanto tiempo.

El párrafo anterior refleja la intensidad del esta vivencia y el efecto sanador en estas personas. A esto se refiere Frankl cuando habla de valores de experiencia. Volveré a tocar este tema, los valores de experiencia, en el capítulo IV.
En cambio Silvia, en las preguntas abiertas de la misma parte cuatro, dice que: “Meditaría sobre el problema. Ver las dos caras de la moneda. Relajarme. Respirar hondo. Pensar en una situación parecida y sus soluciones previas”.
Esta joven está evaluando el problema, a la vez que busca relajarse. Evalúa las dos caras de la moneda, a mi entender esta haciendo un maravilloso ejercicio de introspección para decidir qué es lo mejor. Está usando su libertad para elegir que hacer en esta situación y lo está haciendo de una manera responsable.
Citando a Fabry (2003: 75):
Cuando los miembros de una familia mantienen relaciones saludables, cada uno es consciente de su papel y está dispuesto a asumir todas aquellas responsabilidades que van surgiendo, según las situaciones cambiantes de la vida de la propia familia. Para asegurar esta consciencia, cada miembro debe movilizar dos capacidades humanas:
el autodistanciamiento y la autotrascendencia .

Resultaría muy esclarecedor hablar con Ana y Silvia de estos conceptos, ya que veo en ellas características que me hacen pensar en que serían fácilmente comprendidos y aplicados, sino identificados, en su vida diaria.
¿Cuál es, a mi modo de ver, el significado de las respuestas que dan estas dos jóvenes, Ana y Silvia? Refieren que son apoyadas de igual manera por su papá y mamá en situaciones que les resultan difíciles de resolver y en la hipotética situación de tener un problema de comunicación con sus padres reaccionan de una manera asertiva , tan adecuada como el apoyo que sienten de sus padres. Es un proceso de retroalimentación para ambas partes. Aún cuando se presenten dificultades estas jóvenes se están formando en el camino de poder buscar la mejor solución, y cada una lo hace a su manera.
El caso de Inés es distinto, pues ella, en la parte cuatro del cuestionario dice: “Dormiría o me pondría a leer”. Me gustaría poder entrevistarla para explorar que significa esto para ella. Podría tratarse tanto de una forma de relajarse como una evasión. Le preguntaría como se siente en ese momento, en el caso de dormirse ¿Para qué lo haría? Si le resultaría sencillo dormirse. Si dormiría mucho, si soñaría ¿Cómo cree que se sentiría al despertar? En el caso de la lectura le preguntaría si leería algo en especial ¿Para qué quisiera leer? ¿Cómo se sentiría antes de comenzar a leer? ¿Y después? Buscaría trabajar las dos situaciones para descubrir que significan para ella en relación a la situación que se planteo con la pregunta.
Para cerrar este capítulo citaré a Satir, V. (2006: 26):
La familia puede ser el sitio donde encontramos amor, comprensión y apoyo, aun cuando falle todo lo demás; el lugar donde podemos refrescarnos y recuperar energías para enfrentar con mayor eficacia el mundo exterior. Pero para millones de familias conflictivas, esto es nada más que un sueño.

Observo que los jóvenes que respondieron este cuestionario se sintieron apoyados por sus padres, mayormente, en temas relacionados con las emociones, las relaciones familiares, la muerte, los novios. ¿Qué clase de temas son estos? ¿Con qué tienen que ver?
Son los aspectos típicos de la vida y la muerte de las personas de nuestro entorno y de cómo relacionarnos. Tienen que ver con aprender a vivir, son cuestiones existenciales. Eso es lo que veo en estos jóvenes, que están madurando y enfrentando las situaciones que la vida les presenta. Algunos tienen buen acceso a sus recursos espirituales, los que podrían verse reforzados debido una buena relación con sus padres, como en el caso de Silvia y Ana. Aunque esto no es algo que podamos generalizar, por ejemplo, vemos como en el caso de Inés donde la solución que ella aplica al hipotético problema que le planteamos en la parte cuatro podría no ser muy asertiva. Esta disparidad entre las conductas de las personas que respondieron al cuestionario, a mi modo de ver, es evidencia de que las circunstancias no nos determinan, sino, muy por el contrario muestra que un factor importante al momento de decidir nuestras reacciones es nuestra actitud. Elegir esta actitud es la libertad del hombre en general y de estos jóvenes en particular. Dice Bretones, F. (2004: 31): “No existe más libertad que la libertad responsable. Todo otro tipo de libertad o es libertinaje o inmadurez,…” Este es un concepto que se puede aplicar no solo al ámbito escolar, sino que también al de la familia, que es el verdadero centro generador de la formación del individuo.
Al analizar, en este grupo de adolescentes, la relación con sus padres de acuerdo al sexo, encontré que las hijas mujeres reportan percibir una mejor relación con su mamá, incluso notablemente mejor de la de los varones con su papá. También observé que los jóvenes tienen la percepción de que las relaciones entre padres e hijos del mismo sexo son mejores que las de los que no lo son.

Capítulo II: Las familias en que el padre está ausente
Hoy día muchos adolescentes viven y han crecido, sin un padre (ya sea biológico o no). Pudiendo ser como consecuencia de un divorcio, de nacimientos de madre soltera, adopción por parte de una mujer sola o por fallecimiento del padre. También ocurre que el padre está físicamente presente, pero emocionalmente ausente. Se está dando en la sociedad un cambio en la estructura de la familia. Es interesante reflexionar acerca de la siguiente cita de Moreno, J. (2006)
En la situación actual, ante la falta de tiempo de los padres para la educación de los hijos, sobre todo del padre, se hace necesario reflexionar sobre la importancia de éste en la vida de la familia y su aportación al desarrollo de los hijos.
• El padre es el primer modelo de hombre que tienen sus hijos, de ahí la importancia de su presencia, es la primera persona que junto a la madre, forjaran las primeras experiencias de los hijos.
• El padre ocupa un lugar destacado en la configuración de pertenencia de los hijos a una familia, a una sociedad.
• El padre es una ayuda en el desarrollo social de los hijos, en su equilibrio emocional, de ahí la necesidad de que posea él un equilibrio de su personalidad, sin rasgos de dominación, y mucho menos de subyugación. Su actuación ante los hijos debe basarse en la afectividad y en la negociación antes de convertirse esta en actos dominantes o sobreprotectores.
• El padre como figura sensible, sabiendo anteponerse a la persona autoritaria y radical, abierta a las necesidades emocionales de sus hijos, sabiendo comprender y empatizar sus sentimientos. El padre como modelo pro-activo, sabiendo sacar lo positivo de cada una de las circunstancias por las que atraviesan sus hijos.
• El padre como modelador de las emociones y sentimientos de sus hijos, siendo capaz de ayudarles a verbalizar sus emociones y comprender sus fracasos.
• El padre como modelo de marido, como ejemplo de trato y comunicación con la pareja.

Los adolescentes son los que más sufren la ausencia del padre, presentan a corto plazo, inseguridad, soledad y a veces estados depresivos, tienden a manifestar esta ausencia de afecto y comunicación en forma de :
Fracaso escolar.
Conducta antisocial
Dejadez, vagancia.
Consumo de productos tóxicos.

De lo anterior se ve claramente la importancia del padre en la familia y como su ausencia física o emocional puede tener consecuencias serias en la formación de los jóvenes.
Una de las herramientas más potentes con que cuentan los padres y madres para educar a sus hijos, aún en las situaciones más difíciles, es el amor. A propósito me referiré a Fierros, P. (Sin Fecha), quien expresa de manera muy acertada que: “El amor es una elección y un acto que debemos hacer una y otra vez”, detallando además los siguientes pasos para educar en el amor.
• Autodistanciamiento (Autocontrol): nadie nos puede hacer enojar sin nuestro consentimiento. Si responsabilizamos de nuestras emociones a otra persona, finalmente dependeremos de esa persona.
• Vivir el momento presente: el concepto del tiempo en Viktor Frankl ha sido siempre un elemento importante. Aquello en lo que nos concentramos es aquello que más logramos.
• La libertad y la responsabilidad: la única persona que podemos cambiar realmente, somos nosotros mismos.
•  La importancia de la actitud: está en nosotros el procesamiento de los estímulos recibidos y está en nosotros dar la respuesta a esos estímulos.
“Tenemos que aprender a dar el primer paso en esta pedagogía del amor”.
•  La importancia del sentido y de la unidad: concentrarnos en lo que une en vez de tratar de ser especiales o diferente.
Tenemos que aprender a rescatar, en primer lugar, las fuentes de unidad en nuestra familia, en la escuela, en el trabajo… Ejemplo: las tradiciones, las costumbres, los valores suelen ser fuentes de unidad en una familia.
La unidad nos despierta la sensación de que todos somos partes de algo o de alguien y al mismo tiempo tenemos contribuciones únicas que hacer y responsabilidades que cumplir.
Hay que recordarse siempre que en la soledad no hay nadie por quien luchar.
Para descubrir la importancia de la unidad, debemos en primer lugar despojarnos de la necesidad de ser especial. (Nos sentimos especiales cuando nos comparamos con otros y nos convencemos de que ellos carecen de algo que nosotros tenemos. Continuamente nos consideraremos mejores o peores de los demás).Debemos preguntarnos continuamente: ¿Quiero ser especial o quiero conectarme con el otro?
• La importancia del amor: ver lo mejor en cada persona. La potencialidad del otro y su capacidad de autotrascender.
•  La Intención: es a través de la voluntad, en donde el conflicto y lo negativo se puede cambiar en una oportunidad para crecer. La voluntad puede darnos la fortaleza para elegir alimentos saludables, amistades saludables y pensamientos saludables. Puede facultarnos para rechazar drogas y amigos peligrosos, y evitar el sexo prematuro. Se necesita voluntad para controlar los propios impulsos cuando nos enojamos. La voluntad puede servirnos sólo si es fuerte e integra, no cuando es débil o fragmentada. Fierros, P. (Sin Fecha)

Esta propuesta de educación en el amor busca, a partir del respeto de la individualidad, dar a los integrantes de la familia, y especialmente a los hijos, el continente necesario para que se puedan desarrollar en sus aspectos humanos, a partir de sus propias necesidades, a partir de sus propios valores.

Otro aspecto importante de la educación es el abordaje del tema del conflicto: La mayoría de la gente ve el conflicto y el dolor como algo malo. Lo consideran como una molestia y un problema que debe evitarse. Es importante darse cuenta de que a través del conflicto aprendemos a establecer límites saludables entre nosotros y otras personas. Todo conflicto ofrece detrás de sí, una oportunidad de enseñar o aprender. Para educar en el amor es necesario ser coherentes, es decir, practicar lo que decimos. Debemos alentar a los niños a descubrir la importancia del trabajo en equipo. Hay que saber escuchar y expresarse, saber cuándo decir si y cuando no. Saber decir no contribuye a definir la personalidad de uno mismo. Otro aspecto importante es la capacidad de descubrir los aspectos positivos en lo que nos toca vivir. Finalmente, la empatía, el saber ponerse en el lugar del otro para poder entender cómo ve el mundo.
Volviendo al cuestionario y a las situaciones en que el padre está ausente, comencé evaluando las respuestas a las preguntas cerradas de la parte dos del cuestionario.
Resulta interesante ver el gráfico siguiente, figura 8. Sobre la horizontal se grafican los valores acumulados por cada participante, que van de
12 = nunca hablo de ningún tema,
24 = rara vez hablo,
hasta
36 = algunas veces,
48= siempre hablo de todos los temas.
En el gráfico no se representaron valores mayores a 44 pues no hay participantes que hayan reunido ese puntaje. Esta situación es lógica ya que un puntaje de 48, el mayor posible en este cuestionario, significaría que habla siempre de todos los temas, lo cual representaría que no se guarda nada para su intimidad.
Sobre la vertical se representan la cantidad de personas que acumularon un cierto tipo de respuesta, o sea la frecuencia con que se da en la muestra esa respuesta.
En la figura se aprecia como significativo que 5 personas obtuvieron un puntaje de 31, lo cual dice que su respuesta se acerca a algunas veces hablo con mi papá. Se trata de Damián, Miguel, Marcos, Mirta y Vicky. Llaman la atención dos personas, Carla y Marta que obtuvieron 12 puntos cada una, lo cual significa que nunca hablan con su papá de los temas sobre los que se les consultó. El resto se mantiene distribuido de manera más o menos homogénea alrededor del valor más frecuente. Podríamos decir que aproximadamente el 20% se acerca a algunas veces hablo con mi papá, el 30% está en el grupo de hablo rara vez con mi papá, el 10% nunca habla de esos temas con su papá y el 40% restante obtuvo un puntaje que va desde el que indica que habla algunas veces con su papá de esos temas y se acercan a siempre hablo con mi papá. Podríamos interpretar que este último 40% es el que percibe que tiene una buena comunicación verbal con su papá.

Fig.8 Según el adolescente, indistintamente varón o mujer, frecuencia con que habla con su papá

Esto muestra que la percepción de los adolescentes es que hablan con su papá de distintos temas, y en diversos grados, mostrando que la mayoría tiene algún tipo de comunicación verbal con su progenitor, a continuación buscaré particularidades.
2.1) EL CASO DE LOS ADOLESCENTES QUE NO VIVEN CON SU PAPA. PADRE FISICAMENTE AUSENTE
Hay 7 participantes en la investigación que no viven con su papá, son: José, Daniel, Darío, Carla, Marta, Lucia y Vicky. A continuación, figura 12, vemos los valores obtenidos por estos adolescentes que no viven con su papá en la parte dos del cuestionario, las preguntas cerradas relativas a cuanto hablan con su papá y mamá.
José Daniel Darío Carla Marta Lucia Vicky
Relación con papá 35 33 26 12 12 38 31

Relación con mamá 35 37 23 34 14 23 43
Fig. 12 Valores obtenidos en las preguntas cerradas de la parte dos del cuestionario

Salta a la vista que tres de los participantes (Darío, Carla y Marta) hablan nunca o rara vez con su papá y los otros cuatro hablan con él algunas veces, lo que induce a pensar en una mayor satisfacción de esta necesidad del adolescente.
Darío, Carla y Marta, no respondieron la pregunta abierta de la parte dos en relación a él, esto refleja congruencia de respuesta entre los dos tipos de cuestionario cerrado y abierto.
Recordemos las preguntas abiertas de la parte dos:
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

En el caso de los otros cuatro adolescentes, refiriéndonos solamente al apoyo brindado por el papá, encontramos las siguientes respuestas:
José fue apoyado para afrontar el fallecimiento de su abuelo y en la búsqueda de empleo. Este padre brindó apoyo emocional y con fines prácticos.
Daniel y Vicky recibieron orientación con respecto a la elección de su carrera, lo cual significa que sus papás resultaron ser un apoyo en un aspecto característico de la crisis del adolescente.
Finalmente Lucia, quien se desprende el cuestionario que vive con sus abuelos, dice que sus papás se fueron a vivir a Tampico, pero su papá está muy al pendiente de ella. En este caso el padre cumple con un rol protector, a pesar de la distancia.
De lo anterior se desprende que de una población de 25 adolescentes de ambos sexos, 7 no viven con sus papás (casi el 30%). De este grupo 3 (aprox. 12% del total) tienen una comunicación nula o muy pobre con su papá y no refieren alguna situación donde se hayan sentido respaldados por el mismo. Los otros cuatro tienen mejor comunicación y refieren que hay sido apoyados por su papá.
Me llamó la atención el alto porcentaje de adolescentes que no viven con su papá, del cuestionario se desprende que uno falleció y aparentemente el resto se trata de parejas que se separaron. Resultará evidente para el lector que una familia guiada sólo por la madre, que muy posiblemente trabaje y siga asumiendo sus responsabilidades del hogar, tiene una dinámica diferente a la de una familia con ambos padres presentes. Estos jóvenes ya no cuentan con su papá y el tiempo dedicado por la mamá se ve diezmado por sus responsabilidades laborales. Encuentro interesante citar el artículo de Bofarull, I. (2003: 112), que describe las consecuencias de la ausencia de los padres en la adolescencia, como así también pone en el panorama la educación impartida por la escuela, lo cual da una visión que, aunque resulte alarmante, es cierta en muchos casos :
Las instancias que le podrían [al adolescente] poner en el sendero de la realidad han desaparecido: los padres tienen mucho trabajo, los profesores están desprestigiados, los curriculum escolares no se ocupan de arraigar en ellos, o quizá no pueden, valores de maduración. La escuela no instruye: no educa ni forma. Luego este adolescente cuenta con un montón de horas bajo ningún, o casi ningún control, con un alto poder adquisitivo [como los de la escuela que evalué] debido a la mala conciencia de unos padres que: a) o se los quieren quitar definitivamente de encima; b) o quieren compensar de un modo chantajista su ausencia como padres… y ante la inacción de los propios padres, [los adolescentes] hacen casi todo lo que quieren: horarios y consumo sin control… A mi modo de ver lo único que se les ocurre [a los padres] es caminar en una dialogante permisividad, y lavarse las manos otorgando mayor flexibilidad y mayor ausencia de límites.
En mi opinión el cuadro descripto por Bofarull, también se ve alimentado por la confusión en que viven los progenitores, los cuales, al igual que sus hijos son víctimas de los medios de comunicación, que con sus relatos publicitarios distorsionan los valores esenciales y así los líderes de la familia, los padres, llegan a perder de vista que el objetivo de la educación de sus hijos es, entre muchas otras cosas, formarlos para tomar las responsabilidades del mundo adulto, por ejemplo, elegir una carrera o profesión, formar una familia y educar a sus propios hijos.
Muchos adolescentes maduraran, pero algunos quedarán en la marginalidad, en el camino, atrapados por las adicciones que crea la Red (Internet), el pirateo de todo tipo, la droga, la violencia, la explotación sexual… inconscientemente promovido por el mercado, fuera del alcance de las previsiones del mercado. Bofarull (2003: 111)
Para muchos las causas podrían estar en la nueva cultura popular (radicalmente mercantilizada) dirigida a ese nuevo target adolescente. Podrían estar en manos de la profusión de imágenes, sonidos, textos que recorren el mundo a gran velocidad a través de publicaciones para adolescentes, la radio, la televisión, del cine, el video, de la Red ( Internet), los móviles, las fiestas. En manos de muy concretos intereses que difunden modas, conductas, estilos vitales, muy cool, muy rentables pero nada positivos para las necesidades de la sociedad a largo plazo. Bofarull (2003: 111)
Estamos en una cultura de individualismo, donde muchos adolescentes ignoran a la persona del otro como un ser dotado de dignidad. En cambio se usan unos a otros en busca de la maximización de su propio interés. En ocasiones se tratan como objetos de consumo entre sí, incluso a nivel sexual, y todo esto está promovido por la sociedad.
Es interesante el punto de vista Bauman, Z. (2009: 89) en cuanto a la vida dentro de la familia este siglo XXI, en el que la tecnología ha ocupado un lugar de privilegio, y como esto afecta la comunicación y una de sus consecuencias, el encuentro:
Pocos años antes del surgimiento de la proximidad virtual-electrónica Michael Schluter y David Lee observaron que “la privacidad nos pesa, como un traje a presión… Todo menos invitar al encuentro, todo menos involucrarse”. Los hogares ya no son un oasis de intimidad en medio del desierto árido de la despersonalización. Los hogares ya no son un lugar de recreación compartido, de amor y amistad, sino el ámbito de disputas territoriales: ya no son el obraje de construcción de la unidad, sino un conjunto de búnkeres fortificados. “Hemos cruzado el umbral de nuestras casas individuales y hemos cerrado sus puertas, y luego cruzado el umbral de nuestras habitaciones individuales y hemos cerrado sus puertas. El hogar se transforma en un centro de recreaciones multipropósito donde los miembros del grupo familiar pueden vivir, en cierto sentido, separadamente codo a codo”.
La pregunta es: ¿qué pasa con esos jóvenes, encerrados en sus cuartos y conectados a Facebook, cuyos padres están ausentes y sus madres deben asumir el rol de papá y mamá, tomando doble responsabilidad y disponiendo del mismo tiempo para todo, incluso la educación de sus hijos? ¿Cómo enfrentan estos jóvenes la problemática que les presenta el mundo globalizado de hoy? ¿Con quién cuentan? En otra época los padres y educadores tenían mayor ascendiente sobre los jóvenes. La sociedad era menos individualista que la actual. El consumo y la publicidad eran menores y ocupaban, en consecuencia, un lugar diferente, menos relevante. También había problemas, hipocresía, represión, ausencia de diálogo entre padres e hijos, autoritarismo, discriminación de género y muchas otras situaciones que resultaban nocivas para el desarrollo de los jóvenes. Se trata de buscar un equilibrio, crecer a partir de los errores, no olvidarse de rescatar las cosa buenas. Los dos estilos culturales pueden hacer daño e innegablemente pueden ser fuente de grandes vacios existenciales en el caso de los jóvenes y adultos. Diferentes autores expresan su preocupación por el lugar del hombre en el mundo de hoy, y más específicamente en la familia:
Cada época produce hombres que representan el espíritu de la misma. La época pos-moderna está generando al “Hombre Light” donde una de sus características es que ha transformado los valores trascendentales poniendo mayor atención a los materiales, a la comodidad, al confort, estando más preocupados por el tener y dejando de lado el desarrollo de nuestro ser, confundiendo la felicidad con el bienestar.
Los protagonistas de la familia se han ido abandonando y desamparando en sus interacciones, preocupados en tener más, hacer más y otros preocupados en no perder lo poco con lo que cuentan para sobrevivir, olvidándose de enriquecer las interacciones sin poder estar consigo mismos ni con los demás. Esto los lleva a un vacío existencial por contar con tantos distractores, elementos que los aleja de lo más significativo: sus hijos. Fierros, P. (Sin Fecha)

Creo que cabe traer a colación el trabajo de Bauman, Z (2007: 163) quien cita a Russell en lo que llama la “materialización del amor”:
El consumismo actúa para mantener la contrapartida emocional del trabajo y de la familia. Expuestos a un continuo bombardeo publicitario a través del promedio diario de tres horas de televisión (la mitad de su tiempo libre), los trabajadores son persuadidos de “necesitar” más cosas. Para comprar lo que ahora necesitan, necesitan dinero. Para ganar dinero, trabajan más horas. Al estar fuera de su casa durante tantas horas, compensan su ausencia en el hogar con regalos que cuestan dinero. Materializan el amor. Y así se repite el ciclo.
Podríamos agregar que, debido a este nuevo distanciamiento espiritual y a la ausencia física de la escena hogareña, los trabajadores, tanto hombres como mujeres, se han vuelto impacientes respecto de los conflictos, grandes, pequeños o minúsculos, que toda vida bajo un mismo techo suele generar.
Estos trabajadores de los que habla Bauman, son los padres de nuestros adolescentes y estos mismos adolescentes cuando maduren. Es importante darse cuenta que la materialización del amor en la familia conlleva los peligros descriptos por el autor quien más adelante habla de la perdida de la capacidad de conversar, la comunicación interrumpida y las consecuencias nefastas de esto sobre las relaciones humanas. El círculo vicioso de comprar más para manifestar amor trae aparejado menos oportunidades para la mutua comprensión y empatía. La situación descripta es una posible trampa en la que puede caer cualquier individuo de esta sociedad. Desde un enfoque logoterapéutico, la mejor forma de preparar a las personas para evitar esta situación es fortalecer sus recursos espirituales. No hay que olvidar que cada ser humano tiene, en su espiritualidad, lo necesario para salir adelante de la mejor manera para sí mismo. Para ello debe recurrir a sus valores, sabiendo que la vida lo enfrentará a situaciones muy diversas, y que su tarea será, partiendo de elegir lo que realmente es valioso para sí y así estar listo, de una manera responsable, para realizar el proceso de encontrar los sentidos que lo llevarán a vivir una existencia plena. Este es el mensaje para los jóvenes. Claro está que el acceso a esta espiritualidad debe ser mostrada a padres e hijos. Esto se lograría poniendo a su alcance, en escuelas y centros comunitarios asistencia e información/formación basados en la disciplina logoterapéutica.
Volviendo al caso de los adolescentes que no viven con su papá, la vida de los adolescentes en familias uniparentales es un tema que valdría la pena estudiar en detalle, en otro trabajo de investigación, para ver sus repercusiones en la vida de los jóvenes y en aspectos inherentes a su formación como adultos.
2.2) EL CASO DE LOS VARONES QUE NO VIVEN CON SU PAPÁ Y EL VACÍO EXISTENCIAL
Quien siente su vida vacía de sentido, no solamente es desgraciado sino solamente apenas capaz de sobrevivir.
Albert Einstein

El vacío existencial es una experiencia recurrente que se puede presentar en distintas etapas de la vida. En la adolescencia es posible, en algunos casos, observarlo asociado a las crisis propias de la edad y que básicamente tienen que ver con ¿Quién soy? ¿Para qué estoy en el mundo? ¿Cuál es el sentido de mi vida?
Es importante darse cuenta de que estas crisis, también son una oportunidad de cambio. Como he dicho en el marco teórico, según Frankl el hombre perdió sus instintos y ahora está perdiendo sus tradiciones, esta situación hace que la persona se sienta desconcertada al querer encontrar el sentido de lo que le está tocando vivir. La forma de salir de esta situación es trabajando con los valores del individuo, ayudándole para que pueda encontrar los propios y permitiéndole establecer una horizontabilidad entre sus valores.
El logoterapeuta checo Stanislav Kratochvil, describe dos orientaciones extremas de valores: una es piramidal, la otra horizontal. En la estructura piramidal, un valor está en la cima y es dominante, mientras que otros son menos importantes. El hombre que vive sólo para su carrera, la mujer que vive sólo para su familia, tienen una orientación piramidal de sus valores. El hombre está satisfecho con su trabajo, la mujer con su familia. Pero ¿qué pasará cuando la carrera del individuo termine al jubilarse, cuando la familia de la mujer cambie, cuando los niños crezcan y abandonen el hogar, cuando un divorcio o la muerte, rompa los lazos familiares?
Cada una de estas personas ha vivido alrededor de un núcleo central único. Pero corren el riesgo de perderlo. Cuando eso sucede, la estructura de valores de su vida se colapsa, y esta parece vacía. Es difícil para alguien con esta estructura piramidal de valores, encontrar nuevas áreas de satisfacción […] El individuo con una orientación horizontal de valores, tiene varias áreas de ellos que coexisten de manera paralela unos con otros – carrera, familia, amistades, pasatiempos, actividades creativas, intereses especiales, fe -. Si un valor se pierde muchos permanecen. El hombre cuya carrera termina, la mujer cuyos lazos familiares se colapsan en una crisis de edad adulta, puede encontrar sentido en actividades que representan otros valores de importancia similar. Los valores horizontales son un seguro contra una vida vacía. […] Reorientarlos [a los valores] horizontalmente lo ayudará para percibir posibilidades más amplias de sentido, y lo pondrá en guardia para evitar el desarrollo de barreras espirituales. Fabry, J. (2003:164-165)
El adolescente, como expuse con anterioridad, es una persona que está dejando la infancia o se está convirtiendo en adulto, depende en qué punto del proceso se encuentre. Está sufriendo una crisis de cambio muy profunda, con ganancias y pérdidas, llena de situaciones nuevas. Estos cambios producen desconcierto, el joven ya no sabe quién es. Lo que ayer le divertía hoy no. Quiere pertenecer y no sabe a dónde. Se quiere divertir y no sabe cómo. No quiere ser niño. No quiere ser adulto. Y al mismo tiempo quiere ser ambos, niño y adulto a la vez. Esta confusión puede llevar al vacío. Un vacío que no es patológico, sino que, desde el punto de vista logoterapéutico, es una oportunidad de cambio. Este es un buen momento para que el joven, con la ayuda de un terapeuta pueda clarificar sus valores. También es importante que de su entorno familiar reciba una oferta de actividades con sentido; para que él pueda decidir si hacerlas suyas. De esta manera se logra una oferta de los valores que pudieran ser positivos para los jóvenes y que se opongan a los aspectos negativos que son promovidos por la sociedad a que se ven expuestos.
En cuanto a la oferta que promueve la sociedad y que podría ser cuestionable me parece oportuno reflexionar acerca del trabajo de Rojas, E.(2004: 13-14) quien describe al hombre light, el cual asimila a los productos light tan de moda, como tabaco, bebidas y alimentos. Este hombre resulta como producto de la cultura y sociedad actual, es una persona informada pero con escasa educación, entregado al pragmatismo por una parte, pero interesado en diversos tópicos, tantos que todos los toca de manera superficial. Es un sujeto trivial que no pude hacer una síntesis de lo que percibe. Ha visto tantos cambios en tan poco tiempo que ya no sabe a qué atenerse. Está atrapado en un mundo lleno de información, pero con un gran vacío moral. Rojas, en su obra enumeró, como cito a continuación, los aspectos negativos a los que se ve expuesto este hombre light, y por supuesto, también el adolescente light:
• Materialismo: hace que un individuo tenga cierto reconocimiento social por el único hecho de ganar mucho dinero.
• Hedonismo: pasarlo bien a costa de lo que sea es el nuevo código de comportamiento, lo que apunta hacia la muerte de los ideales, el vacio de sentido y la búsqueda de una seria de sensaciones cada vez más nuevas y excitantes.
• Permisividad: arrasa los mejores propósitos e ideales.
• Relativismo: todo es relativo, con lo que se cae en la absolutización de lo relativo; brotan así unas reglas presididas por la subjetividad.
• Consumismo: representa la formula posmoderna de la libertad.
Las consecuencias de vivir con este grupo de reglas del juego acarrean epidemias de crisis familiares y conyugales, problemas con drogas y marginación de los jóvenes, como otros hechos de la vida cotidiana, contra los que, aparentemente, no se podría hacer nada, como comenta Rojas (2004: 15). Al menos no, si nos quedamos atrapados en una estructura social que tiene las reglas enunciadas y no apelamos a los recursos espirituales del individuo.
Como he dicho con anterioridad, queda de parte de los integrantes de la familia hacer la oferta de valores que se consideren con la capacidad suficiente para compensar esta oferta social que puede llevar a una situación de bloqueo espiritual. El vacío existencial en la adolescencia terminará llenándose, lo interesante que el joven tenga una oferta variada de la que elegir lo más apropiado para sí mismo.
Encuentro valioso fomentar la reflexión en los jóvenes. Esto sería que, dada una situación, el joven pueda identificar la intencionalidad, “quiero ir al antro a divertirme”; La vivencia, “fui con mis amigos y baile, fume, bebí”; a continuación que pudiera darse cuenta de que “hice cosas que en realidad no quería, me deje llevar”; la reflexión podría ser, “no me gusto sentirme una oveja, me doy cuenta que debo pensar antes de decidir qué hacer, así no sentiré que me dejo llevar”, esa reflexión constituirá la experiencia de este joven. Es lo que le permite irse construyendo.
En el grupo de jóvenes de ambos sexos que no viven con su papá, José, Daniel, Darío, Carla, Marta, Lucia y Vicky resulta interesante analizar la respuesta a la pregunta:
¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?

Los varones respondieron que si, y las mujeres que no. Esto me mueve a preguntarme si la figura ausente del padre, tiene alguna influencia sobre esta situación de vacío existencial de los jóvenes encuestados de sexo masculino. Este estudio escapa a los alcances de este trabajo. Sin embargo voy a trabajar con los varones de este grupo para ver si se puede identificar alguna característica más.
Veamos que respondió cada uno de estos a las preguntas abiertas de la parte dos, relativa a cuanto hablan con su papá y su mamá:
José Daniel Darío

Relación con papá 35 33 26

Relación con mamá 35 37 23

Podemos apreciar que tanto José como Daniel tienen una percepción de que hablan bastante tanto con su papá como con su mamá. Nótese que de las respuestas al cuestionario de José se puede inferir que su papá falleció, suponemos que hace poco y por ello reporta que habla bastante con él, una posibilidad es que estuviera trayendo recuerdos de la vida con su papá al presente. Para saber más sobre la situación sería necesario entrevistar a José. Más adelante me ocupare del caso de José de manera más específica.
A las preguntas abiertas de la parte dos
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

Fueron, en el caso de José:
a) En la muerte de mi abuelo y la búsqueda de empleo.
b) Muerte de mi papá y problemas pequeños.
Daniel respondió:
a) Me ayudo a decidir en cuanto a mi carrera. Me dio información que me tranquilizó.
b) Me aconsejo terminar una relación depresiva y destructiva que tenia con mi novia.
Darío no respondió las peguntas abiertas de la parte dos, lo cual deja abiertas muchas opciones, por lo que no hare ninguna suposición.
Veamos que paso con las preguntas de la parte tres, que se refieren al sentido de sus vidas.
José Daniel Darío

56 18 43

Salvo Daniel, quien refleja en sus respuestas encontrar muy poco sentido en su vida, el resto parece encontrarse entre en una situación en la que encuentran ciertos sentidos.
En cuanto a las preguntas abiertas,
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) ¿En caso afirmativo podrías dar un ejemplo de esta situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que estaba ocurriendo?

José respondió, respectivamente:
a) Si.
b) Sin razón alguna, como les pasa a todos.
c) De nadie, a todos les ocurre sentirse mal.
Daniel respondió:
a) Muy seguido.
b) Hundiéndome en mis pensamientos. En la soledad. Ni mi existencia ni la de los otros tiene sentido. Desde adolescencia ocurre seguido me deprimo y nada tiene sentido .No quiero envejecer nunca.
c) Solamente de mí.
Darío respondió:
a) Si.
b) Ver tele. Perder el tiempo en general. Después de una fiesta, sobretodo, vuelves a casa tarde y piensas, ¿ahora qué?
c) De mi, probablemente.
En cuanto a la parte cuatro del cuestionario, vemos en primer término los valores que surgen de aplicar la escala de sensaciones de Zuckerman a las preguntas cerradas,

José Daniel Darío

BUSQUEDA DE EMOCIONES 9 3 7
BUSQUEDA DE EXCITACION 7 8 9
DESHINIBICION 6 10 10
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 3 6 6
TOTAL  25 27 32

Entre los varones el valor más alto corresponde a Darío, quien reporta que habla entre nunca y rara vez con su papá y la relación con su mamá aparece como aún menos satisfactoria y además identifica haber experimentado situaciones de vacío existencial.
Veamos qué pasa con las preguntas abiertas de esta parte:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

José respondió:
a) Si.
b) Esperar. El tiempo lo arregla todo.

Daniel respondió:
a) No. No veo que lo lograría.
Si tenemos en cuenta la escala de sensaciones de Zuckerman, este joven parece una persona con poco interés en las emociones, lo relacionado con peligro y rapidez. En cambio busca excitación lo cual indicaría un interés en experimentar cosas nuevas. De sus respuestas podríamos inferir que vive en una situación de vacío existencial y no se siente con recursos para salir. Más adelante volveré a tratar de manera individual el caso de Daniel.
Darío respondió:
a) Si.
b) No sé.
A la pregunta de si haría algo contesta que sí, pero finalmente no sabe qué hacer. La alta búsqueda de excitación (9/10) y gran desinhibición (10/10) que muestra la escala podría estar mostrando la forma en que Darío busca compensar su sensación de vacío, podría ser su forma de escape, esto se puede ver también en el resultado de las preguntas en la parte tres, basadas en el PIL, donde obtuvo 43/77, lo que indica una propensión a la falta de sentido, respuesta congruente con las preguntas abiertas.
Más adelante me detendré en forma específica sobre el caso de Darío.

José Daniel Darío Carla Marta Lucia Vicky

BUSQUEDA DE EMOCIONES 9 3 7 6 7 4 10
BUSQUEDA DE EXCITACION 7 8 9 9 5 9 3
DESHINIBICION 6 10 10 6 2 9 1
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 3 6 6 7 4 9 1
TOTAL  25 27 32 28 18 31 15

Si observamos por separado a los varones de las mujeres de este grupo, vemos que los primeros tienen una mayor tendencia a buscar experimentar sensaciones, lo cual es un resultado esperado en este tipo de evaluaciones, aunque los valores obtenidos por los hombres, promedio=28 son bastante más altos que los obtenidos por las mujeres promedio = 23. Esto me hace preguntarme si esta mayor tendencia a experimentar sensaciones podría ser la puerta para iniciarse en conductas de riesgo, este sería un buen punto de partida para una entrevista con estas personas.
2.3) LA INFLUENCIA DEL PADRE FISICAMENTE AUSENTE EN LAS HIJAS MUJERES
La sociedad maneja el estereotipo de que los papás no son tan buenos padres con sus hijas como lo son las madres, o que los padres no pueden brindar la misma educación que las madres. La autora Nielsen, L. (2007) abordo este tema, y de acuerdo a sus investigaciones, si:
¿Le preocupa el embarazo en la adolescencia? ¿Le preocupa si su hija conseguirá un buen empleo algún día y podrá hacerse cargo de ella misma? ¿Le preocupa que su hija elija novios o esposos que abusen de ella emocional o físicamente? ¿Le preocupa que los jóvenes se aprovechen sexualmente de tu hija? La investigación muestra que todas estas cosas están más asociadas con la relación que llevan con su padre que con la que llevan con su madre. Se trata de estudios de investigación reales que proporcionan hechos sobre cuán importantes son los padres en la vida de sus hijas.
También según la autora, las niñas cuyo padre este más involucrado en la educación de sus hijas:
Obtendrán cierta confianza que para las demás niñas es más difícil obtener. Hay que recordar que en esta cultura la mayoría de las personas a las que las niñas ven con poder y autoridad son hombres. Entonces, obtener elogios y reconocimiento del hombre de la familia es de cierta importancia para ellas. Si no hay un padre en su familia, buscarán esos elogios y reconocimiento en otro lugar. Al llegar a la adolescencia es probable que esas niñas estén desesperadas por obtener la aprobación masculina, pensando constantemente en su próximo novio o en qué piensan los jóvenes de ella o en cómo llamar su atención, pero una vez que lo consigan (novio, prometido, esposo) se preocuparán constantemente por que las vayan a dejar. Entonces se vuelven desconfiadas, demasiado dependientes; vuelven loco a su novio o esposo aferrándose a él. Nadie quiere que alguien dependa de uno todo el tiempo, como un niño. Existen algunas investigaciones fascinantes sobre las ventajas que los padres dan a sus hijas. Parte del problema es lograr que las personas les presten atención. Nielsen, L.(2007)
A mi entender es importante educar a los padres en estos contenidos, ya que en ocasiones, por ejemplo, los padres no expresan todo su afecto a las hijas mujeres debido a la confusión que les produce verlas convertidas en jóvenes mujeres, y con su reacción, al contenerse para no ser mal interpretados, están promoviendo lo que más temen, el distanciamiento de sus jóvenes hijas. El reconocimiento dado por el padre cumple un rol, fundamental en la formación de las adolescentes.
2.3.1) El caso de Carla y Marta. Dos jóvenes que no viven con su papá y no hablan con él
Tenemos el caso de Carla, con el puntaje mínimo (12) en las preguntas cerradas de la parte dos.
Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

Este puntaje, lo que indica, es que ella refiere que nunca habla con su papá. De la lectura de sus respuestas al cuestionario se desprende que no vive con él, además, dice que el novio de su mamá vive con la familia, lo que permite inferir una separación de los padres, o fallecimiento del papá.
Otra estudiante, con el mismo puntaje, es Marta, quien refiere que su papá se fue de la casa. Ambas son coincidentes al no responder la pregunta abierta de la parte dos en cuanto a si alguna vez se han sentido apoyadas por su papá.
En cuanto a la pregunta de la parte dos relativa a la mamá:
Carla responde: Cuando me bajó.
Marta responde: Cuando mi papá se fue de casa y cuando falleció mi abuelo.
Son situaciones que evidentemente resultan importantes en la vida de una jovencita y es relevante para ellas haber recibido apoyo de su mamá en estos casos. Sin embargo me llamó la atención que Marta obtuvo un puntaje muy bajo en las preguntas cerradas de la parte dos relativas a la mamá, el valor 14, muestra que en realidad la comunicación verbal con su mamá es muy pobre. Sin embargo vemos que el valor obtenido en el PIL, 51, indica que es una persona con un cierto grado de sentido en su vida. ¿Qué pasó con la pregunta abierta de la parte tres?
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?

No respondió a la pregunta a) ni b), pero a la c) respondió: De mi misma.
Este es un buen indicador de su responsabilidad.
Me llama la atención esta joven que no vive con su papá, no tiene comunicación verbal con él, que no puede dar un ejemplo en que se sintiera apoyada por su papá, lo cual es un síntoma reforzador de la ausencia paterna. Que además necesitó el apoyo de su mamá cuando su papá dejo la casa y cuando falleció su abuelo, lo cual indicaría que tenía edad suficiente para darse cuenta. La pregunta que surge ¿cómo es que no reporta haber vivido alguna situación sin sentido?
Al observar el resto del cuestionario, encuentro que, según la figura que se muestra a continuación:

Escala de Sensaciones de Zuckerman Marta

BUSQUEDA DE EMOCIONES 7
BUSQUEDA DE EXCITACION 5
DESHINIBICION 2
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 4
TOTAL  18

Es posible que la personalidad de Marta tienda a ser introvertida, ya que salvo el rubro búsqueda de emociones que tiene un valor destacado el resto son bastante menores y el total de 18 es un indicativo de poco interés en este aspecto.
Es posible que esta característica de introversión haya influido en ella para no responder la pregunta a) de la parte tres. Esto no es más que una suposición, en caso de requerirse un análisis más profundo hubiera sido recomendable entrevistar a Marta.
Finalmente veamos que respondió Marta a las preguntas abiertas de la parte cuatro:
Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
En caso afirmativo, ¿qué harías?

Sus respuestas fueron:

Marta: Si. Escuchar música.

Esta conducta parece consistente con la posible personalidad introvertida de Marta. Ella no eligió hablar con alguien. Su refugio es la música.
El estar con uno mismo puede ser una experiencia muy enriquecedora, citaré a Frankl, V. (2004: 68),
Mientras trabajaba, mi imaginación se escapó otra vez a conversar quedamente con mi esposa, o tal vez, intentaba escudriñar la razón de mis sufrimientos, de aquella lenta agonía. En la última y violenta protesta contra lo inexorable de una muerte inminente, sentí como si mi espíritu rasgara mi tristeza interior y se elevara por encima del aquel mundo acelerado, insensato, y por algún lugar escuche un victorioso “si” en respuesta a mi pregunta sobre si la vida escondía en último término algún sentido. En aquel mismo momento encendieron una luz en una granja lejana, una luz que se recortaba sobre el horizonte como una pincelada de color frente al gris miserable de aquel amanecer de Baviera.

El autor, mientras cava una zanja en un helado campo de concentración se reconforta en su mundo interior y encuentra un “si a la vida”. Sobreviviente de cuatro campos de concentración nazis, Frankl afirma que la vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia, aún en situaciones límite como el dolor, la enfermedad, la pérdida de un ser querido, u otras.
Cerrando el caso de Marta vemos que se trata de una joven cuyo padre biológico está ausente, no habla con él, su percepción es que no habla mucho con su mamá y presenta características de personalidad que podrían señalar que se trata de una persona introvertida. Al final del cuestionario, cuando se le plantea una situación en la que no se comunica con sus padres y siente que nada tiene sentido se refugia en la música, la cual puede ser una experiencia enriquecedora, o una simple evasión. Sería necesario entrevistarla para conocer más en detalle qué pasa con ella.
Retomando el caso de Carla, en la parte tres del cuestionario:
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?

Responde, a la pregunta a) No y deja en blanco la b) y la c).

Al observar el resto del cuestionario, encuentro que, según la figura que muestro a continuación:

Escala de Sensaciones de Zuckerman Carla
BUSQUEDA DE EMOCIONES 6
BUSQUEDA DE EXCITACION 9
DESHINIBICION 6
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 7
TOTAL  28

Carla se muestra interesada en la búsqueda de excitación y además se la ve como bastante susceptible al aburrimiento. El valor total de 28 la muestra como una persona con un interés en la búsqueda de sensaciones que se parece al de la mayoría de las personas.
Finalmente veamos que respondió Carla a las preguntas abiertas de la parte cuatro:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

Sus respuestas fueron:
Carla: Si. Marcarle a mi mejor amiga.
Su reacción fue la comunicarse con otra persona, buscar apoyo. Esta información concuerda con los resultados de la escala de sensaciones de Zuckerman.
Es evidente la diferencia de reacción entre Carla, y Marta. En caso de haber tenido la oportunidad de entrevistar a Carla me hubiera gustado investigar como es su relación con el novio de su mamá, para ver si esta persona está cumpliendo el rol del papá en su vida. Si esto fuese así podríamos inferir que la ausencia de la figura paterna afectó en mayor medida a Marta que a Carla y por ello vemos las diferencias.
2.3.2) El caso de Lucia y Vicky. Dos jóvenes que no viven con su papá pero hablan bastante con él
Observaré los casos de Lucia y Vicky, que son las que en este grupo reportan una mejor comunicación con su papá, ver la figura 8, incluso se puede apreciar que Lucía percibe que habla poco con su mamá, con quien convive. Al formularles las preguntas abiertas de la parte dos, responden de la siguiente manera:
Recordemos dichas preguntas abiertas:
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

Lucia respondió:
a) Mis papás se fueron a vivir a Tampico y mi papá siempre está al pendiente de mí.
b) En las vacaciones.
Así, en el contexto de la pregunta, daría la impresión que esta jovencita percibe un apoyo más concreto por el lado de su papá. Cuando dice que esta “pendiente de mi” está dando un ejemplo específico. En cambio la respuesta referida al apoyo que recibe de parte de su mamá la respuesta es mas vaga, se refiere al espacio de tiempo cuando recibe el apoyo, pero no da ningún ejemplo de este. ¿Por qué? ¿Cuál es el significado de esta respuesta? Sería necesario entrevistar a Lucía.
A las mismas preguntas Vicky respondió:
a) A elegir carrera.
b) No respondió.
Es interesante observar que ambas jóvenes dieron respuestas que se podrían interpretar como que perciben más apoyo de su papá, el cual recordemos, está físicamente ausente. Por lo tanto estamos en presencia de dos jóvenes que no viven con su papá y sin embargo ellas no perciben que él este no está ausente emocionalmente, incluso reflejan que se podrían sentir más apoyadas por él que por su mamá.
Revisando la parte tres del cuestionario, la cual se refiere a encontrar sentido en la vida, vemos que de acuerdo a los valores obtenidos por las respuestas a las preguntas cerradas, ambas, Lucia y Vicky, resultan ubicadas en el rango de personas que encuentran sentido en lo que están viviendo, ver la figura siguiente:
Lucia Vicky
55 68

Si nos remitimos a las preguntas abiertas de la parte tres, que se refieren al sentido:
¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
Ambas respondieron: No.
De lo visto hasta ahora que podemos inferir que aún cuando una adolescente de sexo femenino no viva con su papá, puede tener un nivel de comunicación verbal con él que ella perciba como aceptable, e incluso mayor que el que encuentra con su mamá. Además puede contar con el apoyo de padre, pudiendo ser estos dos aspectos un factor que favorece la no existencia de situaciones de vacío existencial.
¿Qué pasó con la parte cuatro del cuestionario?
Lucia Vicky

BUSQUEDA DE EMOCIONES  4 10
BUSQUEDA DE EXCITACION  9 3
DESHINIBICION 9 1
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 9 1
TOTAL  31 15

Finalmente veamos que respondieron a las preguntas abiertas de la parte cuatro:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

Lucia responde:
a) si.
b) escribir.
Lucía tuvo un valor más alto que Vicky en la escala de Zuckerman, se muestra muy interesada en la búsqueda de excitación, desinhibida y muy susceptible al aburrimiento. Ella vive con sus abuelos, sin embargo reporta una relación satisfactoria con su papá, habla con él y se siente apoyada. Al evaluar cuan llena de sentido percibe su vida, obtiene un puntaje de 55/77 que estaría mostrando un cierto grado de satisfacción en esta área. Ella no identifica haber vivido situaciones de vacío existencial y cuando le planteo las preguntas
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar con tus padres y parece que nada tiene sentido, te sienes vacío ¿Harías algo para sentirte mejor?
b) En caso afirmativo ¿qué harías?

Responde que sí haría algo para salir de la situación, escribir. Esta respuesta implica una persona que hace contacto consigo misma. Que posiblemente busca aclarar sus ideas o quizá tener un desahogo. Veo a una joven con fuerza espiritual, que está realizando sus valores de creación. Me parece oportuno traer a colación a Fabry (2003: 114):
Cada vez más gente trata de sobreponerse a la frustración y vacuidad escribiendo, pintando, trabajando el barro y realizando algunos pasatiempos de tipo artístico. Se dirigen instintivamente al arte, como una autocuración de las neurosis presentes en esta nuestra sociedad opulenta que busca de diversión y poder.
En cuanto a Vicky. En la escala de Zuckerman apreciamos que se muestra como una persona con un gran interés en la búsqueda de emociones y de una manera contrastante, muy baja búsqueda de excitación, poca desinhibición y poca susceptibilidad al aburrimiento. Sus respuestas dejan inferir que tiene una personalidad mucho más introvertida que Lucia.
Veamos sus respuestas a las preguntas abiertas de la parte cuatro:
Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar con tus padres y parece que nada tiene sentido, te sienes vacío ¿Harías algo para sentirte mejor?
En caso afirmativo ¿qué harías?
Vicky, responde:
a) Si.
b) Ver tele. Jugar con la computadora. Platicar con un amigo o mi hermano.
Es significativa su respuesta desde el punto de vista que ella presenta una mezcla de opciones, algunas, a primer golpe de vista se podrían interpretar como evasivas, me refiero a ver la televisión o jugar con la computadora, combinadas con hablar con otras personas que suponemos de su confianza y que le darían algún tipo de apoyo. Este es un buen ejemplo para darse cuenta que es importante no apresurarse a emitir juicios. Es probable que esta persona no use la televisión y la computadora como evasión, sino como un medio de relajarse. Recordemos que al evaluar sus respuestas a las preguntas cerradas de la parte cuatro y aplicando la Escala de Sensaciones de Zuckerman, surgió que se podría tratar de una persona introvertida. Lo ideal sería entrevistar a Vicky para preguntarle cómo se siente antes y después de ver la televisión o jugar con la computadora, que le aportan estas actividades, porque que lo hace.
Si vemos las respuestas de Vicky en forma global podemos conjeturar que ella nos muestra que percibe que habla bastante con su papá, aunque no más que con la mamá y se siente apoyada por él. Al no referir alguna situación donde se sintió apoyada por su mamá nos deja abierta la duda de que está pasando en ese aspecto. Refiere no haberse sentido en una situación, que en un contexto logoterapéutico, llamaríamos de vacío existencial y en el caso que le plantemos que haría en una situación ficticia de conflicto con sus papás y de posible vacío existencial, ella responde de una manera que da que pensar que está usando sus recursos para buscar ayuda dentro de sí y en los demás.
Luego de apreciar las similitudes y disparidades en el caso de Lucia y Vicky, podemos ver que ambas se muestran a través de sus respuestas al cuestionario como percibiendo que hablan bastante con su padre, el cual no vive con ellas, y se sienten apoyadas por él. Reportando además que no identifican haber vivido una situación que, desde el punto de vista logoterapéutico, podríamos llamar de vacío existencial. Observándose que al planteárseles una hipotética situación de incomunicación con sus padres y sin sentido en general, ambas responden haciendo uso de sus recursos para salir de ella, lo cual es una actitud responsable frente a la vida.
Recordemos que Lucia y Vicky son dos personas, de un grupo de siete, que en el grupo de personas que respondieron al cuestionario, no viven con su papá.
En cuanto al grupo de jóvenes que viven sin su papá pareciera que hay una influencia más marcada de esta situación sobre los adolescentes de sexo masculino. Esto se evidenciaría en la identificación de situaciones de vacío existencial y el no encontrar una manera satisfactoria de resolución para estas, también encontré una relación con una mayor tendencia a desear experimentar sensaciones, lo cual podría conducir a conductas de riesgo. Hubiera sido interesante aplicar una entrevista a estas personas para explorar este aspecto.

Capítulo III: Casos varios

En el desarrollo del trabajo de investigación me encontré con ciertos casos que me pareció relevante analizar de manera individual, ya sea porque así pude profundizar en los objetivos de mi trabajo, o por haber surgido como situaciones que no había previsto encontrar, pero que por su riqueza no quise dejar pasar sin revisar.
3.1) EL CASO DE JOSÉ. EL DUELO
Cuando eres consciente de la muerte
Acabas asumiendo tu propia soledad.
Rosa Regás.

“El proceso por el cual elaboramos las pérdidas de nuestras vidas es el duelo.” Viorst, J. (1999: 251)
El duelo en el adolescente, al igual que ocurre en los adultos, tendrá una intensidad mayor o menor dependiendo del grado de intimidad y vinculación con la persona fallecida, el tipo de relación que existía entre ambos y las circunstancias de la muerte.
También es verdad que los cambios y características propios de la edad hacen que los jóvenes puedan reaccionar de manera diferente a los adultos. Si por ejemplo, son ya habitualmente tendientes a la rebeldía y la emotividad, pueden vivir la experiencia de la muerte de forma más impetuosa. Por otro lado, si la muerte es en sí misma un tabú entre los adultos, suele ser mucho mayor en la adolescencia, donde además existe con frecuencia una negación de la muerte y un sentimiento fuerte de invulnerabilidad.
El adolescente tiene que hacer frente a la pérdida de un ser querido, al mismo tiempo que hace frente a todos los cambios, dificultades y conflictos propios de su edad. Aunque exteriormente parezca ya un adulto, el desarrollo del cuerpo no va siempre a la par con la madurez afectiva. Es por eso que puede necesitar mucho apoyo, comprensión y afecto para emprender el doloroso y difícil proceso. La muerte de un ser querido nos hace darnos cuenta de lo precario y transitorio de la vida. En el ámbito de la logoterapia tenemos que:
Duelo se concibe como la forma general de reaccionar a la perdida de una persona u objeto. Sin embargo, desde la logoterapia, el sentido del duelo por algo perdido en el plano del tiempo empírico es mantenerlo vivo en el plano del tiempo subjetivo, ya que el duelo se encarga de mantener presente y vivo aquello que amamos. Pérez, E. y Guberman, M. (2005: 46)
El dolor que se desprende de la muerte de un ser querido no puede anularse ni modificarse, se tiene que vivir.
Veamos el caso de José, en lo que se refiere a las preguntas cerradas de la parte dos, ver figura 12 de la página 79, se podría interpretar que habla tanto con su papá como su mamá de una manera que el percibe como satisfactoria.
En cuanto a las preguntas abiertas de la misma parte:
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

Responde:
José: a) En la muerte de mi abuelo y la búsqueda de empleo.
José: b) Muerte de mi papá y problemas pequeños.
En este punto del cuestionario se podría inferir que el padre de José podría haber muerto hace poco, pues el reporta que habla bastante con él y por otra parte dice que su mamá lo apoyo en el tema de la muerte de su papá. Al responder la parte uno el refiere que vive solamente con su mamá. Voy a asumir que su papá falleció recientemente a efectos del análisis posterior, pero evidentemente sería necesario hablar con él para saber exactamente cuál es la situación.
¿Cuál fue su respuesta a la pregunta abierta, detallada a continuación, que se refiere a una situación de vacío existencial de la parte tres?
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) ¿En caso afirmativo podrías dar un ejemplo de esta situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que estaba ocurriendo?

José respondió, respectivamente:
a) Si.
b) Sin razón alguna, como les pasa a todos.
c) De nadie, a todos les ocurre sentirse mal.
Apreciamos por sus respuestas que José no puede identificar el origen de su vacío y lo asimila a una situación común a todos. No hay que perder de vista que este joven pudo haber perdido a su padre hace poco. Y sopesar si se trata de esto o por el contrario pudiera ser un ejemplo de conformismo.
A diferencia que los animales, al hombre los impulsos e instintos no le dictan que hacer y a diferencia del hombre de épocas pasadas tampoco lo guían las tradiciones y los valores tradicionales de aquello que hay que hacer. Ahora al faltarle estas directrices, no sabe, en ocasiones, que es lo que desea hacer. ¿Cuál es el resultado? O bien hace lo mismo que los demás, lo cual es conformismo, o bien hace lo que otros quieren que haga, lo cual es totalitarismo. Frankl, V. (1994: 24)
El mismo autor hace referencia al mismo problema en otra obra, Frankl, V. (2007:85), explicando además que esta situación de pérdida de instintos y tradiciones son condiciones que siembran el terreno para la aparición del vacío existencial.
Es como en El hombre en busca de sentido, cuando Frankl dice que: “En el campo de concentración todos los prisioneros se conformaban con muy poco, ya que tenían que estar satisfechos de estar aún con vida”.
Además, siguiendo con José, él estaría poniendo la responsabilidad afuera de si, al decir que nadie puede hacer nada. Desde el punto de vista logoterapéutico siempre se puede hacer algo, mínimamente elegir nuestra actitud frente al sufrimiento. Citare nuevamente a Frankl, V. (2004: 90)
Los supervivientes de los campos de concentración aun recordamos a algunos hombres que visitaban los barracones consolando a los demás y ofreciéndoles su único mendrugo de pan. Quizá no fuesen muchos, pero esos pocos representaban una nuestra irrefutable de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino para decidir su propio camino.
Si este joven esta efectivamente procesando un duelo lo primero que necesitará es comprensión y tiempo para ir superando las etapas del mismo. En este contexto, si el fuese capaz de encontrar la actitud que le ayude a superar la muerte de su padre, sería de gran ayuda para salir adelante.
En cuanto a la parte cuatro del cuestionario, tenemos para José:
José
BUSQUEDA DE EMOCIONES  9
BUSQUEDA DE EXCITACION  7
DESHINIBICION 6
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 3
TOTAL  25

Vemos que se trata de un joven que tiene bastante interés en la búsqueda de emociones y excitación, no es muy desinhibido y tiene muy poca susceptibilidad al aburrimiento.
Finalmente veamos que respondió José a las preguntas abiertas de la parte cuatro:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

Sus respuestas fueron:
José: a) Si.
José: b) Esperar. El tiempo lo arregla todo.
Si fuese cierta nuestra presunción de que el papá de José falleció hace poco, podríamos ver en esta respuesta un ejemplo de resignación ante la muerte, quizá aceptación, uno de los pasos inevitables en un proceso de duelo. Si no fuese esta la situación entonces el caso de José podría ser el de un adolescente que pareciera que está viviendo en una situación de vacío existencial. Creo significativo reflexionar acerca de la aplicación de la logoterapia a situaciones como la de José:
La logoterapia ve al ser humano como multidimensional; la más alta dimensión, el espíritu, es específicamente humano y por tanto, relativamente independiente de otras, la física, psicológica y sociológica. Dentro de la dimensión del espíritu, existe la posibilidad de una actitud saludable en el cuerpo o en la psique, y esto puede ayudar a detener la enfermedad, o por lo menos hacerla soportable.
Si hay un síntoma nocivo en la psique (tristeza, depresión, ansiedad), en la dimensión espiritual los pacientes pueden lograr una postura saludable hacia el desorden (aceptar la tristeza, encontrar aspectos positivos para contrarrestar la depresión, desarrollar ironía para impedir la ansiedad) y tomar una actitud contra sus desordenes emocionales. Frankl llama a esto oposición a las restricciones biológicas, psicológicas y sociológicas del “poder desafiante del espíritu”. Lukas, E. (2006: 121)
3.2) EL CASO DE DANIEL. EL JOVEN QUE SE SIENTE APOYADO POR SU PAPA AUNQUE NO ESTE FISICAMENTE PRESENTE

En la parte dos del cuestionario Daniel, quien vive con su mamá y su hermana menor obtiene un puntaje de 33/48 en cuanto a su percepción de cuanto habla con su papá y 37/48 en cuanto a su percepción de cuanto habla con su mamá. Como hemos visto con anterioridad, estos valores indicarían que algunas veces habla de los temas propuestos con sus padres. En cuanto a las preguntas abiertas:
a) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
b) Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

Respondió de la siguiente manera:
a) Me ayudo a decidir en cuanto a mi carrera. Me dio información que me tranquilizó.
b) Me aconsejo terminar una relación depresiva y destructiva que tenia con mi novia.
Al apreciar estas respuestas tengo la impresión de que este joven percibe una buena relación con sus dos padres. Habla con ellos de bastantes temas y se ha sentido apoyado en situaciones que para él fueron muy importantes, pero que además, son de los temas clásicos en que los adolescentes necesitan apoyo. Son temas existenciales, las dudas respecto de la carrera y como enfrentar un noviazgo que le hacía daño.
En cuanto al cuestionario de la parte tres relativo a encontrar sentido en la vida, su respuestas permitieron asignar un puntaje de 18 a este ítem., que es el valor más bajo de todos los encuestados. Este puntaje podría funcionar como un llamado de atención respecto a una situación de falta de sentido que estaría viviendo este joven.
Dadas las preguntas abiertas de la parte tres
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) ¿En caso afirmativo podrías dar un ejemplo de esta situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que estaba ocurriendo?

Respondió:
Daniel: a) Muy seguido. Hundiéndome en mis pensamientos. En la soledad. Ni mi existencia ni la de los otros tiene sentido. Desde adolescencia ocurre seguido que me deprimo y nada tiene sentido. No quiero envejecer nunca.
Daniel: c) Solamente de mí.
El joven muestra autoconocimiento y responsabilidad ya que puede describir lo que le pasa y se declara como el único que podría haber evitado la situación. Aparentemente esta persona está más cerca de contactar con la fuerza desafiante de su espíritu. Incluso creo que esta persona, sin darse cuenta podría estar haciendo un pseudo-ejercicio de autodistanciamiento, por la forma que se describe. Hubiera sido interesante haber tenido la oportunidad de hablar al respecto con él. Definitivamente creo percibir que ya dio el primer paso hacia tomar la responsabilidad de su vida.
Veamos las respuestas de la parte cuatro. En primer lugar tenemos la escala de sensaciones de Zuckerman,
Escala de sensaciones de Zuckerman  Daniel
BUSQUEDA DE EMOCIONES  3
BUSQUEDA DE EXCITACION  8
DESHINIBICION 10
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 6
TOTAL  27

Las características más acentuadas son búsqueda de excitación y desinhibición. Creo que sería de interés explorar mediante una entrevista la búsqueda de excitación, recordemos que se trata de la búsqueda de sensaciones a través de nuevas experiencias y estilos de vida poco convencionales, ¿Qué significa para Daniel? ¿Le satisface? ¿Cómo? ¿Qué cosas poco convencionales probó? ¿Cómo se sintió? ¿Qué opina de consumir alcohol u otro tipo de sustancias? ¿Lo hace? Si es así, ¿Qué lo mueve? ¿Cómo se siente? En la misma línea exploraría su desinhibición, para descubrir junto con él que significa en su vida. Siguiendo con los resultados derivados de la aplicación de la escala de sensaciones de Zuckerman podemos ver que Daniel no se muestra muy susceptible al aburrimiento y está poco interesado en la búsqueda de emociones, por supuesto que estas son áreas que también valdría la pena explorar.
Finalmente veamos que respondió Daniel a las preguntas abiertas de la parte cuatro:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

Respondió:

Daniel: a) No. No veo que lo lograría.

Este caso resulta interesante porque se trata de una persona que parece tener una buena capacidad para describir lo que le pasa, lo cual intuyo que es la resultante de un cierto autoconocimiento y una buena capacidad de expresión, que por momentos resulta, además, casi poética. Posiblemente otros jóvenes que participaron en este estudio tuvieron vivencias semejantes a las de Daniel, pero carecen de la capacidad de ponerlas por escrito que posee este joven. Aunque a primera vista las respuestas de este adolescente podrían ser interpretadas como provenientes de una persona que vive un gran vacío existencial, yo opino que la situación no es necesariamente patológica. Definitivamente es una persona que me hubiera gustado entrevistar para poder explorar sus experiencias y sentimientos.
3.3) EL CASO DE DARÍO. LA NEUROSIS DE DESPUES DE LA FIESTA
En el Anexo IV presento una canción, cuya letra baje de internet, la cual me fue dada a conocer por mi maestra Lucia Armella, y se llama “Quiero ir al antro”. Me pareció interesante citarla pues muestra claramente un aspecto del estereotipo que la sociedad de hoy plantea a los jóvenes. Algunos se identifican y viven de acuerdo a este estereotipo, otros, probablemente, a partir de su unicidad lo rechazan. Ninguno está libre de conflicto. Todos buscan su propia identidad.
La letra cuenta la historia de la salida al antro de dos amigos, Santi y Fer. Las aventuras y desventuras son una instantánea de las salidas de muchísimos jóvenes.
Darío, el joven cuyo caso estamos viendo, no se siente muy satisfecho al regreso de la fiesta. Quizás ya quemo esta etapa, podría ser que ya no lo le alcance y por eso se pregunta, ¿y ahora qué?
A continuación me propongo revisar el caso de Darío.
De las respuestas cerradas de la parte dos, podemos inferir que habla poco con su papá y su mamá. Y no respondió a las preguntas abiertas de la misma parte, lo que no nos permite hacer conclusiones a este respecto.
En la parte tres obtiene un puntaje de 43 en el cuestionario que evalúa el encontrar sentido. Podríamos decir que esta persona todavía tiene camino por recorrer para encontrar sentidos en su vida. En cuanto a las preguntas abiertas de esta parte:
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) ¿En caso afirmativo podrías dar un ejemplo de esta situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que estaba ocurriendo?

Da una respuesta interesante a estas tres preguntas:
Darío: a) Si.
Darío: b) Ver tele. Perder el tiempo en general. Después de una fiesta, sobretodo, vuelves a casa tarde y piensas, ¿ahora qué?
Darío: c) De mi, probablemente.
La respuesta b) me hace pensar en vacío existencial, pero también, más específicamente en la “neurosis dominical”, que como dije en el marco teórico es la que se expresa en los individuos que acostumbran dedicar todo su tiempo a la actividad laboral. Estas personas llenan su vacío interior con trabajo y cuando les toca estar solos, se desesperan, sufren, se neurotizan, se sienten vacios. En el caso de Darío, su pregunta: “¿Ahora qué?” me induce a pensar que el también podría sentirse vacío, y como él se siente bien cuando esta ocupándose en la diversión de la fiesta, yo llamaría a lo que le pasa “neurosis de cuando se acaba la fiesta”. La tele, la fiesta, son formas de “diversión instantánea”, no espontánea, sino, por el contrario artificial. Su efecto caduca al momento que termina el disparador. Darío lo dice muy bien, se acabo la fiesta y ¿ahora qué? No es que este mal divertirse en una fiesta, el problema es que no haya nada mas cuando se acaba. Es maravillosa la intuición que tiene este joven, que le sugiere que debe que encontrar algo más. Me parece que sería interesante poder entrevistar a Darío para, mediante el dialogo socrático, descubrir que significa la fiesta para él, si tiene otros sentidos en su vida, si hace elecciones conscientes ¿Cómo se siente con ellas, si es que las hace? o ¿Qué le parece la idea de que podría hacerlas? ¿Existen otras cosas que le gustaría hacer? ¿Siempre que sale de fiesta lo pasa bien? ¿Qué otras formas de pasarlo bien se le ocurren? ¿Cuándo sale, lo hace en compañía de alguien? ¿Cómo es esa relación? ¿Quién, en esa relación, decide donde van? ¿Cómo se siente él con esa decisión? Y así, seguiría explorando, y descubriendo el mundo de este joven en relación a la fiesta y descubriendo también como se siente y si necesita descubrir y vivir otras cosas en su vida, otros sentidos.
Y que ¿pasa con la responsabilidad? , al responder la pregunta c) lo hace con cierta duda, dejando traslucir, quizá, un poco de confusión. Hubiera sido interesante hablar con él para ver por qué dice “probablemente”.
No puedo dejar de pensar en Francisco Bretones (2004, 11: 24) cuando dice que la vida es una tarea. Este joven necesita, que le ayuden a encontrar la suya. Esto se hace evidente en las respuestas al último juego de preguntas abiertas, parte cuatro:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar con tus padres y parece que nada tiene sentido, te sienes vacío ¿Harías algo para sentirte mejor?
b) En caso afirmativo ¿qué harías?
El joven dice:
Darío: a) Si.
Darío: b) No sé.
Darío no reconoce los recursos que puede disponer para resolver la hipotética situación de incomunicación con sus padres y falta de sentido. Un trabajo logoterapéutico interesante con él seria descubrir estos recursos, a partir del descubrimiento de sus valores y ver como estos le permiten encontrar el sentido que le estaría haciendo falta, qué hacer cuando se acaba la fiesta.
Quedan por revisar las respuestas a las preguntas cerradas de la parte cuatro.
Darío

BUSQUEDA DE EMOCIONES  7
BUSQUEDA DE EXCITACION  9
DESHINIBICION 10
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 6
TOTAL  32

Observamos en este joven una alta desinhibición (esto es deseo de liberarse a través de la desinhibición social, la bebida y las fiestas) y búsqueda de excitación (interés en experimentar nuevas sensaciones a partir de vivir experiencias nuevas y estilos de vida poco convencionales).
Me voy a referir al trabajo de Rojas, E. (2004: 22) quien enuncia dos cambios notorios en el mundo de las ideas y su reflejo en el comportamiento:
Las dos notas más peculiares son el hedonismo y la permisividad, ambos enhebrados por el materialismo. Esto hace que las aspiraciones más profundas del hombre vayan siendo gradualmente materiales y se deslicen hacia una decadencia moral con precedentes muy remotos[…].
Como dije con anterioridad, sería interesante explorar, por medio de dialogo socrático como se siente el joven Darío en relación a la fiesta, y su vida en general. Descubrir si hay alguna relación con la situación social descripta por Rojas y la de Darío. El mismo Rojas, E. (2004 : 23) comenta:
Porque una cosa es disfrutar de la vida y saborearla, en tantas vertientes como esta tiene, y otra muy distinta ese maximalismo cuyo objetivo ese el afán y el frenesí de diversión sin restricciones. Lo primero es psicológicamente sano y sacia una de las dimensiones de nuestra naturaleza; lo segundo, por el contrario, apunta a la muerte de los ideales.
Lo que me pregunto es si esa respuesta que dice “Después de una fiesta, sobretodo, vuelves a casa tarde y piensas ¿ahora qué?” Tiene que ver con las consecuencias de un comportamiento guiado por un afán o frenesí por la diversión. Como dije antes, la forma de descubrir esto es a través del dialogo socrático.
Darío vive, además de con su mamá, con una tía. Sería conveniente investigar el rol de la tía en la familia y en especial en cuanto a su relación con Darío.
3.4) EL CASO DE BELEM. LOS QUE NO RESPONDIERON LAS PREGUNTAS ABIERTAS RELATIVAS A LA RELACION CON LOS PADRES
La tarea del adolescente es monumental. Motivado por la energía liberada durante la pubertad, la necesidad psicológica de independencia y las expectativas sociales de alcanzar el éxito, el adolescente se encuentra sometido a una enorme presión mientras se abre paso en el nuevo mundo. Si sumamos a esto el hecho de que no hay senderos trazados que seguir, entenderás el asombro y el temor que suele provocar la adolescencia. Satir, V. (2006: 326)
Teniendo en mente las dificultades y presiones que enfrentan los jóvenes durante el transcurso de su adolescencia continuaré con el análisis de las respuestas que dieron los adolescentes que respondieron el cuestionario.
Encuentro significativo el hecho de encontrar jóvenes que decidieron no responder las preguntas abiertas de la parte dos.
Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu papá ¿cómo fue?
Nombra una o dos situaciones difíciles en las que te hayas apoyado en tu mamá ¿cómo fue?

En algunos casos se trata de personas que tuvieron un bajo puntaje en las preguntas cerradas de esta parte del cuestionario. Esto es congruente. Hablan poco o muy poco con su papá o su mamá y entonces no pueden referir una situación en la que se hayan sentido apoyados por estos. Pero ¿qué pasa con personas como Belem quien obtuvo un puntaje de 33/48 en las preguntas cerradas de esta parte dos referidas al papá y 38/48 en las preguntas de la misma parte referidas a la mamá, lo cual indicaría que habla bastante con sus padres y sin embargo no respondió las preguntas abiertas del mismo tema?, ¿Nunca tuvo un problema en el cual necesitara apoyo? Me parece poco probable en la adolescencia. Si analizamos sus respuestas a la parte tres del cuestionario observamos que ella obtuvo un puntaje de 49/77 en las preguntas relativas a encontrar sentido en la vida, este puntaje se podría interpretar como que ella encuentra cierto sentido en su vida. Además, en cuanto a las preguntas abiertas
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?
Da como respuesta a la pregunta a): No.
Por lo tanto a la pregunta b) no puede dar un ejemplo de situación en la que no encontrara sentido. Sin embargo es interesante ver que a la pregunta c) respondió: Dependería de mis familiares.
No refiere haber vivido una situación sin sentido, pero afirma que en caso de vivirla, los responsables de ayudarla a salir de ella serían sus familiares.
Vemos que esta joven necesita darse cuenta del concepto de responsabilidad, en el sentido de responder a la vida. Dice Frankl (1994: 65):
Del hombre de la calle podemos aprender que ser humano significa enfrentarse continuamente a situaciones – cada una de las cuales es a la par posibilidad y reto - que nos proporcionan ocasión de realizarnos a nosotros mismos aceptando el reto de cumplir con su sentido. Cada situación es una llamada que ha de escucharse y a la que hay que responder.
En la parte cuatro del cuestionario, la escala de Zuckerman revela:
Belem

BUSQUEDA DE EMOCIONES 6
BUSQUEDA DE EXCITACION 3
DESHINIBICION 1
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 5
TOTAL  15

Estos valores se podrían interpretar como describiendo una personalidad introvertida y por otro lado tenemos las respuestas a las preguntas:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?

Responde:
Belem: a) No.
Y por lo tanto no hay respuesta para la segunda.
Considero interesante el caso de Belem, pues percibo una cierta incongruencia en sus respuestas, que me hubiera gustado explorar con mayor profundidad. Ella obtiene resultados en la parte dos que reflejan que habla bastante con sus padres pero no refiere en qué situación se sintió apoyada por alguno de ellos. Pienso que esto se podría deber a una falta de conocimiento de sí misma, timidez, falta de asertividad, incluso carencia de sentido, podrían ser muchas razones. Habría que explorar con otra herramienta, por ejemplo una entrevista, para ver qué pasa con ella. Por otra parte al planteársele un problema de comunicación con sus padres dice que no lo enfrentaría y que salir de allí dependería de la intervención de sus familiares. Los que estoy viendo es que esta joven podría no tener desarrollada su responsabilidad. La escala de Zuckerman muestra una joven que busca pocas sensaciones o estímulos, es posible interpretar sus respuestas como las de una joven que se cierra sobre sí misma. Ya hacia el final del cuestionario, cuando se le pregunta qué haría al tener un problema de incomunicación con sus padres, dice que no haría nada. Sería interesante explorar por medio del dialogo socrático esta elección de Belem para descubrir que pasa con ella ante esta situación hipotética.
Otro caso interesante es el de Irene que respondió el cuestionario hasta las preguntas cerradas de la parte dos y a partir de allí, nada más. ¿Por qué abandonó? Podría que ser falta de interés, no querer exponerse, o se le acabo el tiempo de que disponía para responder, la única forma de descubrir lo que paso sería hablando con la joven. Nuevamente, no fue posible explorar esto debido a la modalidad de trabajo. Lo que observo es que de 26 personas a quienes les propuse responder el cuestionario hubo sólo una mujer que no acepto, y de las restantes 25, Irene no lo terminó.
3.5) EL CASO DE JUAN. SIENTE INCERTIDUMBRE EN CUANTO A SU FUTURO
Juan es un joven de 18 años que vive con su papá, su mamá y una hermana mayor. Es uno de los jóvenes que de acuerdo a las respuestas que dio a las preguntas cerradas de la parte dos nos permite inferir que habla muy poco con su papá y su mamá. Podemos apreciar que, de manera congruente, no respondió a las preguntas abiertas sobre el tema de si en alguna oportunidad se sintió apoyado por papá o su mamá respectivamente. Él muestra un nivel bastante bajo en la puntuación de las preguntas de la parte tres relativas al PIL, donde obtuvo 33/77, lo que estaría indicando que encuentra poco sentido en su vida. En la pregunta abierta asociada:
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?

Responde en concordancia con este puntaje:
Juan: a) Si.
Juan: b) Cuando empiezo a preguntarme sobre mi futuro al cual no llego a veces a encontrarle un propósito.
Juan: c) De mi mismo.
Sin embargo, Juan muestra un cierto grado de responsabilidad ya que sabe que salir de esta situación depende de sí mismo, esto se desprende de su respuesta a la pregunta c).
Finalmente, en la parte cuatro del cuestionario, veamos la aplicación de la escala de Zuckerman:
Juan
BUSQUEDA DE EMOCIONES  7
BUSQUEDA DE EXCITACION  8
DESHINIBICION 3
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 4
TOTAL  22

 

Habla de una persona con búsqueda de excitación y emociones bastante alta pero menor desinhibición y susceptibilidad al aburrimiento, estos podrían ser los rasgos de una persona introvertida, lo cual guarda concordancia con la respuesta a las preguntas abiertas de esta parte:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar con tus padres y parece que nada tiene sentido, te sienes vacío ¿Harías algo para sentirte mejor?
b) En caso afirmativo ¿qué harías?

Su respuesta es:
Juan: a) Si.
Juan: b) Salir de casa a caminar, ir con los amigos a platicar.
La primera parte de la respuesta a la pregunta b) podría interpretarse como una conducta de una persona introvertida. Por supuesto que se ve compensada por la segunda parte de la respuesta donde el joven busca el apoyo de sus amigos. Una mejor percepción de esta ambivalencia se lograría a partir de una entrevista posterior a este cuestionario.
Con base en la información obtenida puedo concluir que Juan es un joven que habla muy poco con sus padres y no refiere alguna situación en la que se haya sentido apoyado ya sea por su papá o su mamá; que reconoce haber vivido al menos una situación de vacío existencial, que de él dependería salir de esta situación y en caso de tener un mal día en la casa, saldría a caminar o a platicar con sus amigos. Yo infiero en este ejemplo la presencia de la fuerza de espíritu de este joven, que aunque aparentemente no se siente apoyado por sus padres tiene fuerza para buscar los recursos para salir adelante de una manera que pudiese resultarle positiva.
3.6) EL CASO DE LISA. BAJO AL BAR Y ME TOMO UNA COPITA
La razón básica que me impulsó a seleccionar el tema de esta investigación fue saber a qué grado los jóvenes se ponen en una situación de riesgo en relación a ciertas conductas que pudiesen ser perjudiciales para su salud mental o física, su integridad física, su vida en general y de ser posible detectar cualquier relación que hubiese entre este aspecto, una posible situación de vacío existencial y la comunicación con sus padres en términos de hablar con ellos y sentirse apoyado por los mismos.
En las preguntas abiertas de la parte cuatro del cuestionario deje abierto a los jóvenes responder a que recursos echaban mano para enfrentar una posible situación de incomunicación con sus padres que a la vez se les presenta con características de vacío existencial. Es aquí donde Lisa responde: “Bajo al bar y me tomo una copia”. Más adelante veremos en detalle su caso pero antes quisiera hacer algunas consideraciones.
Una persona puede beber una copita y no ser alcohólico ni poner su vida o salud en peligro, pero en ciertas condiciones puede ser un llamado de atención hacia una conducta que con el tiempo pueda derivar en un hábito y luego una adicción. Digo esto basándome entre otros en Martínez, E. (Sin Fecha: 31-33), a quien me he referido en el marco teórico. Según él, existen los factores de riesgo que él llama “aculturizantes”, son creencias que forman parte de la cultura, y tienen un efecto nocivo en los integrantes de la sociedad por ser erradas. Entre estos factores de riesgo, que pretenden justificar el consumo imprudente de alcohol, cito:
• Estoy triste, voy a ahogar la pena.
• Estoy alegre, voy a celebrar.
• Tengo rabia, necesito calmarme
• Tengo miedo, necesito valor.
Se trata de creencias populares, que no tienen un fundamento cierto. Analicemos por ejemplo: “estoy triste, voy a ahogar la pena”.
Si estoy triste y me tomo una copa ¿qué pasa, desaparecerá la tristeza?
Casi de inmediato, se siente un efecto estimulante, como una suave corriente de calor que recorre el cuerpo. No es extraño, pues una parte de ese alcohol va directamente a la sangre, desde el estómago, y empieza a recorrer con ella todo el cuerpo, esto debido a que la mucosa del estómago que es impermeable al agua y a las substancias nutritivas, es permeable al alcohol. Este primer efecto puede ser considerado placentero para muchas personas. Si se bebe una mayor cantidad sus efectos en el organismo van resultando cada vez más tóxicos. Una pequeña cantidad de alcohol produce el efecto descripto, si la cantidad de alcohol bebida es excesiva puede poner en peligro la salud y hasta la vida del bebedor, pasando por una gama de matices intermedios. Como no es mi propósito ahondar en esta cuestión fisiológica remito al lector al Anexo III, donde se puede leer la transcripción de un documento de Fundación de Investigaciones Sociales A.C. Alcohol-Infórmate (Sin Fecha 3) titulado “El Metabolismo del alcohol”. Lo que yo quiero destacar es que los efectos de beber una copa o más no implican de ninguna manera que desaparecerá la tristeza del bebedor. A lo sumo la persona se sentirá más desinhibida por un rato o perderá la conciencia si bebió de más, pero cuando se recupere, como las razones que motivaron su tristeza no fueron modificadas, este aspecto seguirá allí. Si el acto de beber se hace recurrente y excesivo, con el transcurso del tiempo se podría tener consecuencias negativas en diversos ámbitos de su vida como el familiar, social, laboral, salud, e incluso se podría arribar a una situación de alcoholismo.
Por otra parte y basándome en los antecedentes citados en este trabajo, es evidente que existe en la sociedad una preocupación por el aumento de consumo de alcohol entre los adolescentes, esto se nivel científico, en las instituciones y a nivel familiar. Existe lo que se podría llamar las construcciones sociales, al respecto, a continuación cito fragmentos de un artículo que encuentro significativo:
Qué significa hoy ser adolescente? ¿Qué se espera de un adolescente y qué presiones lo condicionan? Plantear estos interrogantes supone entender a la adolescencia como una construcción social, es decir, cada sociedad, cada tiempo y lugar, tiene un conjunto de ideas, imágenes y valores respecto a “ser adolescente” que condicionan sus acciones y aquello que los adultos realizan con relación a ellos. Una adolescente en el marco de un grupo focal sobre consumo de alcohol explicaba: “....De un día para el otro fuimos otras”. Con esta frase estaba graficando el paso de la infancia al mundo adulto donde el consumo de alcohol en el marco de la salida nocturna del fin de semana resultaba funcional a ese rito de pasaje, dando lugar a la idea de producción del yo. La idea de producción del yo se activa en determinadas situaciones, generalmente asociadas a la noche del fin de semana y el alcohol resulta un insumo central. Arizaga, C. (2005: 26)
Yo pregunto si la respuesta de Lisa, ante una hipotética situación de incomunicación con sus padres y sensación de vacío, pudiera responder también a una construcción social en la que la joven necesita de del alcohol como instrumento para resolver dicha situación.
El discurso del “yo soy yo” que emergió espontáneamente en las entrevistas, parte de una idea de identidad que se construye en tensión por un doble juego entre la idea de libertad que supone producirse según la elección de la identidad “que me va” y las exigencias de los modelos culturales vigentes como dos caras de la misma moneda. El modelo del “yo soy yo” es la configuración de una doble instancia: la propia del ciclo vital, la separación del mundo adulto y la consecuente búsqueda de identidad con relación al propio yo y al grupo de pares, y por otro lado, su articulación con un clima de época de individualización progresiva por el cual las constricciones y marcos regulativos de las instituciones tradicionales (familia, sector social, trabajo) son desplazados por el autocontrol. Este proceso instala en el individuo una tensión entre instancias de mayor libertad al tiempo que más inestables, entre subjetividades que se piensan más auténticas y se padecen más vulnerables. Frente a este panorama, el consumo de alcohol en los adolescentes resulta un insumo para la realización exitosa del modelo del “Yo soy yo”. La realización de la identidad mediante el alcohol nos está hablando de un adolescente que se siente exigido a “ser uno mismo” a la vez que se le impone un estricto menú de formas de ser en el mundo. La idea de alcohol como insumo resulta funcional a un sujeto que debe satisfacer altas exigencias sociales […].Arizaga, C. (2005:27)

Es probable que Lisa, al planteársele la situación de incomunicación con sus padres, este sintiendo también la exigencia de ser ella misma al elegir los medios con que va a vivir la solución de dicha situación. Tiene la libertad de decidir qué mecanismos utilizará para resolver esta situación y a la vez siente la tensión que lo produce el tener que elegir. Es posible que ella esté seleccionando el alcohol como un instrumento de solución de un menú que le provee la sociedad. Sería interesante entrevistar a Lisa para ver cómo percibe ella esta oferta. Saber si siente que puede elegir entre distintas opciones, cuales serian estas opciones y si se siente con la libertad de hacerlo.
La asociación de la desinhibición con el alcohol y su relación con sentimientos de integración social y fortalecimiento de la autoestima, cuando los adolescentes evocan los sentimientos que el alcohol les sugiere, está mostrando que esta característica pragmática e instrumental del consumo de alcohol en los adolescentes resulta un insumo para la realización exitosa del modelo del “Yo soy yo. Arizaga, C. (2005:27)

Hay que notar que en la lucha del adolescente por construir su propia identidad se ponen en juego muchos factores, entre los que la autoestima juega un papel relevante. La autora, en los resultados de su investigación, hace notar la asociación entre el consumo de alcohol y entre otras cosas, el fortalecimiento de autoestima. Pudiéramos, entonces, pensar que no son pocos los jóvenes que al elegir este instrumento, el alcohol, lo que hacen es buscar el fortalecimiento dicha autoestima.
Diversos estudios nacionales y extranjeros muestran una creciente equiparación del consumo femenino con el masculino. Los resultados del estudio hablan de una convivencia de los nuevos patrones de consumo con imaginarios asociados a tradicionales construcciones sociales de género. En este sentido, la imagen del chico que toma y de la chica que toma varía con relación a un eje en el que convergen los saberes, el gusto, el aguante y la percepción del riesgo. El varón es el portador del saber experto y del gusto legítimo, cuestiones que van de la mano de la idea de “aguante”: “precisa” una mayor concentración etílica que la mujer para lograr una producción del yo adecuada, es decir para llegar “desinhibido y entonado”. Por otro lado, emerge una construcción del riesgo diferenciada por el género. Si el aguante, o el no aguante femenino, como consecuencia de la precaria cultura alcohólica puede traer consecuencias de sentimientos negativos a nivel emocional y/o físico (las chicas suelen asociar al alcohol con sentirse deprimidas o descompuestas), […].Arizaga, C. (2005:27)

Nótese la observación de la autora en cuanto a que la mujer suele asociar el alcohol con el hecho de sentirse deprimida, esta asociación, volviendo a nuestro caso, podría ser la razón por la que Lisa elige bajar al bar a tomar una copita. Nuevamente salta a la vista la importancia de explorar esta situación junto con Lisa.
Lukas, E. (2004: 84-85) relata una anécdota que creo aclara mucho la situación que debemos prevenir:
Un hombre concurría diariamente al mostrador de un pequeño bar. Tenía una mirada con una profunda tristeza y hablaba poco. Los habitantes del pequeño pueblo español lo llamaban el “saboreador patituerto”, por su intensa sed y su extraña forma de caminar.
En el mostrador primero pedía un pequeño vaso de jerez, luego un vino tinto y al final un jarro lleno de sangría. Cuando había vaciado este, acostumbraba pagar y tan triste como había llegado, se iba por la cortina de perlas, arrastrando los pies, y con las rodillas muy flexionadas.
Un parroquiano que lo observaba desde hacía días, le preguntó: “¿Cómo puede ser, que nunca se pone alegre? Otros que toman tanto como Ud. se vuelven contentos, revoltosos, también bailan un poco cuando pasan por la puerta y se alejan. Pero Ud. entra como sale. ¿Porqué bebe?” La contestación llego titubeando “¡Bebo porque estoy triste!”. “Pero entonces debería volverse alegre después de haber bebido”. “No, ¡porque entonces estoy triste porque bebo!”.
Motivos para el consumo exagerado de alcohol hay millones y ninguno. Millones, porque cada día y cada etapa de la vida trae consigo frustraciones y cargas, que podrían ser tomados como una motivación para anestesiarse y para ahogar su pena. Y ninguno, porque de esa forma no desaparece ni una sola frustración del mundo y ni una sola carga realmente disminuye su peso.
El hombre del relato tiene un motivo para su excesivo beber: una tristeza. No nos enteramos de porque esta triste, pero esto no tiene importancia. Importancia tiene su manejo de la tristeza. Es importante que es lo que hace de su tristeza, o más bien, lo que el permite que la tristeza haga con él.
El problema que podría haber en el caso de Lisa, no es tanto que tome una copita, sino el significado que esta acción tiene para ella y si es el resultado de un manejo emocional inapropiado, ya esta situación se podría proyectar a futuro generando un hábito pernicioso para su salud física y emocional.
También creo pertinente en este caso recordar que según Frankl (2003 a: 133):
El hombre es una esencia en busca de sentido. En el fondo, está dominado por una voluntad de sentido. Pero hoy esta voluntad de sentido está ampliamente frustrada. Son cada vez más numerosos los pacientes que acuden a nosotros, los psiquiatras, aquejados de un complejo de vacuidad. Este complejo ha llegado a convertirse en neurosis masiva. Hoy ya no sufre el hombre tanto (como en tiempos de Freud) bajo la frustración sexual, sino bajo la frustración existencial. Hoy no le aflige tanto como en la época de Alfred Adler el complejo de inferioridad, sino más bien un complejo de falta de sentido, acompañado de un sentimiento de vacuidad, de un vacío existencial.
Debemos tener presente que, como manifiesta Frankl, la situación de frustración de la voluntad de sentido es muy común en esta época. Por ello nuestro trabajo debe consistir, entre otras cosas, en explorar mediante el diálogo socrático esta posibilidad, y ayudar al paciente a clarificar sus valores y tomar decisiones que conduzcan a realizar sus sentidos. Esta es una de las herramientas de prevención de adicciones con que cuenta la logoterapia. Lukas, E. (2002: 13-14)
Voy a construir a partir de las respuestas de Lisa al cuestionario que le presenté: Lisa es una joven de 17 años que vive con su papá y mamá y dos hermanas, una mayor y otra menor.
En la parte dos del cuestionario, su respuesta a las preguntas cerradas muestra una percepción de buena comunicación son su papá y su mamá. Obtuvo el mismo puntaje en ambos casos, 39/48. Sin embargo no respondió las preguntas abiertas de esta parte, lo cual muestra una posible falta de congruencia entre las respuestas a las preguntas cerradas y a las abiertas de esta parte del cuestionario.
En la parte tres las preguntas cerradas muestran un buen nivel de sentido en su vida 56/77 y ella refiere no haber vivido situaciones de vacío existencial y por lo tanto no da más respuestas.
En la parte cuatro, al aplicar la escala de Zuckerman, a partir de sus respuestas y los puntajes asignados podemos inferir que Lisa es una joven con muy poco interés por la búsqueda de emociones, un poco más interesada en la búsqueda de excitación, no muy desinhibida y poco susceptible al aburrimiento. En definitiva, se podría tratar de una persona con características de reservada. Esta podía ser la razón de la falta de respuesta a las preguntas abiertas de la parte dos y tres de este cuestionario.

Escala de Sensaciones de Zuckerman Lisa

BUSQUEDA DE EMOCIONES  3
BUSQUEDA DE EXCITACION  6
DESHINIBICION 5
SUSCEPTIBILIDAD HACIA EL ABURRIMIENTO 4
18

En cambio, decidió responder el último juego de preguntas abiertas, el de la parte cuatro.
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar con tus padres y parece que nada tiene sentido, te sienes vacío ¿Harías algo para sentirte mejor?
b) En caso afirmativo ¿qué harías?
Su respuesta es:
Lisa: a) Si, a la primera pregunta.
Y a continuación:
Lisa: b) Bajo al bar y me tomo una copita.
Después de leer las respuestas de Lisa me quedo con la impresión de que habría que tener más información de su caso, ya que percibo que ella, posiblemente debido a su naturaleza reservada, no se muestra totalmente, al menos en sus respuestas a las preguntas abiertas y cerradas de la parte dos y tres del cuestionario. En mi opinión sería bueno tener una segunda instancia de trabajo con ella, me refiero a una entrevista, para obtener elementos que permitan confirmar esta hipótesis o desecharla y obtener más información sobre ella en general.
Esta joven comenzó mostrando que su percepción es que habla bastante con ambos padres. Me llamó la atención que a las preguntas cerradas, respondió de manera exactamente igual el cuestionario referido a su papá y a su mamá, refiriendo que habla bastante de todos los temas con sus padres, excepto de sexualidad y novios, de los que no habla nunca. No deja de llamar mi atención que no haya respondido las preguntas abiertas de esa parte referidas a situaciones en las que se haya sentido apoyada por su papá y mamá, ya que, como dije con anterioridad en este trabajo, la adolescencia es una etapa de la vida en la que se presentan muchos conflictos derivados del paso de la infancia a la adultez y en general el adolescente necesita del apoyo de las personas cercanas a él para salir adelante. Si habla de tantos temas, se podría esperar que hubiera recibido apoyo en alguno. Se podrían hacer muchas especulaciones acerca de esta incongruencia, pero la única forma de resolverla es mediante una entrevista, en la que me gustaría preguntarle nuevamente si a ella le ha tocado enfrentar alguna situación en la que se hubiera sentido apoyada con sus padres y si continua diciendo que no le preguntaría si han existido situaciones en las que haya necesitado apoyo de alguien, y en caso afirmativo, de quien. Esto abriría una línea de trabajo en ese sentido. Si por el contrario, en la entrevista, ella optara por responder afirmativamente, exploraría como se sintió en la situación, si fue que pidió ayuda o se la ofrecieron, como se sintió, y las preguntas que considerara pertinentes.
Luego me gustaría trabajar la respuesta a las preguntas abiertas de la parte cuatro, ella respondió que sí haría algo: Bajo al bar y me todo una copita, fue su respuesta. Me gustaría explorar si podría pensar en un ejemplo de situación como la planteada en el cuestionario y que ella haya vivido, como se sintió antes de tomar la copita, como se sintió después, que cambio en cuanto a la situación que estaba viviendo, que otra cosa podría hacer en lugar de beber una copita, como cree que funcionaria esta segunda opción en relación a lo que eligió hacer, como cree que se sentiría luego de hacer eso, porque dice una copita y no una copa, ¿es una forma de minimizar?, si conoce a alguien que resuelva así una situación similar a la suya, como cree Lisa que le funciona a esta persona y seguiría en ese sentido de acuerdo a las respuestas de Lisa. Otro aspecto que encuentro interesante trabajar con Lisa son sus sentidos. Me gustaría hacer un trabajo, mediante dialogo socrático, que conduzca a descubrir cuáles son sus valores y sentidos y ayudarla a tomar decisiones orientadas a mantener esos sentidos. Como he dicho en el marco teórico, según Lukas, E. (2002: 13-14), este es un trabajo fundamental en la prevención de adicciones, ya que estamos fomentando un factor de protección en una joven que todavía no presenta un problema de adicción, a la vez que le damos la oportunidad de contactar su espíritu, un beneficio extraordinario para su vida en general.
Me parece relevante lo que dice Satir, V. (2006: 329)
Los adolescentes que presentan adicciones representan un porcentaje cada vez más alto de la población adolescente […]. Estas conductas son tan notorias, que podríamos recibir la impresión de que hay más personas afectadas de las que existen en realidad. Además de los porcentajes y estadísticas, […].Los progenitores que ignoran las señales de un posible alcoholismo o farmacodependencia, perpetúan el problema al recurrir a las conductas de evitación que caracterizan a los individuos que actúan de esta manera.
Se trata de que los padres tomen una actitud equilibrada para poder acompañar a sus hijos en el proceso de la adolescencia. Este acompañamiento se da en un compromiso que va desde una mirada atenta, supervisión, confianza hasta el reconocimiento de libertades y responsabilidades de los jóvenes.
3.7) COMPARACIÓN DEL CASO DE JUAN Y LISA
Comparando el caso de Juan y Lisa, podemos inferir que aún cuando pareciera que Lisa muestra tener mejor comunicación con sus padres y un sentido más claro en la vida, ella no expone el desarrollo de responsabilidad que muestra Juan.
La responsabilidad es esa capacidad de responder libremente a las preguntas que ofrece la vida, en cada situación en que nos encontramos, así como de asumir las consecuencias o efectos de nuestras elecciones. Noblejas (2000: 42)
Esta característica es una herramienta fundamental para dar sentido a la vida de Juan, ejercer su libertad de elegir es lo que le permitirá, a partir de sus valores, descubrir sus sentidos. Al asumir las consecuencias de sus decisiones le está diciendo si a la vida. Juan elige salir a caminar, platicar con los amigos. Uno podría imaginar que se conecta consigo mismo en la caminata y busca el apoyo de sus amigos, lo cual habla de una persona que apela a sus recursos para salir adelante de la situación que le planteamos.
Me parece interesante el abordaje de Fleming, A. (2000: 3), al tema de la responsabilidad y que nos acerca al pensamiento de William Glasser :
Vivir con responsabilidad es la consecuencia lógica de la libertad. Vivir con responsabilidad implica asumir la propia vida, los actos y sus consecuencias. Aquel que vive enfocado en lo que hacen o dejan de hacer los demás y justifica a partir de ello sus fracasos y desatinos, ansiedades y depresiones es un ser que no está viviendo responsablemente. William Glasser, psiquiatra que acuño el término y el método de “terapia de la realidad” basa su teoría y su técnica en la adquisición de responsabilidad. Bajo este enfoque la atención se centra en las consecuencias más que en las causas de la conducta humana, bajo la premisa de que el hombre siempre puede modificar su conducta hacia patrones más responsables que se traducen en autorrealización personal. Glasser define la responsabilidad como “la habilidad para satisfacer las propias necesidades sin privar a otros de la satisfacción de sus propias necesidades”. Glasser se enfoca en la satisfacción de dos necesidades básicas, comunes a toda la especie humana: “amar y ser amado” y “sentirse valioso ante sí mismo y ante otros”.
Este esquema sencillo muestra un camino de trabajo para lograr el desarrollo personal así como una guía para aquellos que interaccionan con seres humanos en los campos de la psicoterapia o de la educación.

Por otra parte, Lisa, a sus 17 años, recurre a una copita, a un agente externo, cuando tiene un problema con sus padres, lo cual no parece ser una buena fuente de solución al problema que se le propuso.
Si Ud. se siente triste y se toma un vaso de whisky este “causara” que su tristeza desaparezca, pero la razón de esta permanecerá. [...] Que tal cambiar su actitud… Frankl, V. (2009: 69)
Me pregunto si Lisa está consumiendo para tapar un vacio. Al respecto me parece relevante el pensamiento de Fleming, A. (2000: 1):
Desafortunadamente la sociedad de hoy en día, ofrece aspectos preocupantes en los que pareciera que el ser humano ha perdido la brújula de su existencia y la calidad de su esencia. No son raros los ejemplos que podrían llevarnos a cambiar el título “auto-otorgado” de “Homo Sapiens” por el de “Homo Consumens” u “Homo Violentis”.
Consumir es la regla de oro de hoy, no hasta la saciedad, sino hasta la indigestión. La creencia subyacente en este consumir ilimitado, es la de que todo aquello que se compra, que se usa, que se posee o que se ingiere va a contribuir a llenar el vacío. La prueba de que esto no es así es el hecho de que la satisfacción nunca llega. El “Homo Consumens” siempre requiere más de lo mismo, o bien del nuevo modelo, bajo la creencia de que una nueva variable va a representar la satisfacción deseada. El ejemplo más dramático de esta lógica insana la encontramos en el consumo compulsivo de drogas psicoactivas, mal creciente de nuestros tiempos, que solo contribuye a aumentar el vacío existencial, a pesar de los efímeros momentos de exaltación químicamente inducida. Pero no solo los consumidores de drogas son presa de que algo o alguien de afuera va a solucionar el problema existencial. Son muchos los que confunden el nutrimento o el complemento con la solución.

Del análisis de los casos de Juan y Lisa, se desprende que aunque un joven pudiera no mostrar una buena relación con sus padres, su responsabilidad, en el sentido de responder a la vida, le da la oportunidad de buscar caminos de crecimiento personal.
Me parece interesante detenerse en el enfoque existencial del problema de las adicciones que se hace en Fundación de Investigaciones Sociales A.C. Alcohol-Infórmate (Sin Fecha 1). Adicciones. Esclavitud existencial:
Nadie se acuesta abstemio y se levanta alcohólico. La entrada en el mundo adictivo es un proceso acumulativo. La conducta adictiva crece a medida que aumenta el aislamiento, la desintegración familiar, etcétera. Hay que estar alerta. De hecho, los programas de tratamiento de las comunidades terapéuticas, como Proyecto Hombre, son sobre todo programas que dan a las personas la educación que no recibieron de pequeños.

El adolescente vive el paso de la infancia a la madurez como un proceso que puede tomar distintas características. Como logoterapeuta que busca hacer una labor preventiva, y sobre todo de favorecimiento de los factores de protección, veo la importancia de los ingredientes que abonan el proceso de maduración de este joven. La cita anterior habla de un cierto proceso cuando dice que nadie se acuesta abstemio y se levanta alcohólico. Nos vamos construyendo en un cierto sentido y si avanzamos o nos desviamos de nuestro camino es algo gradual. El proceso que vive el adolescente en su camino a la madurez se puede superponer con otros procesos como el descripto en la cita, ambos procesos se conforman día a día. Hay que estar alertas, pero sobretodo hay que trabajar a diario en la construcción de estas jóvenes personas. Darles los elementos, la información/formación, iluminar los valores, mostrarles opciones, ofrecerles modelos y lo que puedan necesitar para encaminarlos a encontrar sentido en sus vidas. De esta manera contarán con la fuerza espiritual necesaria para encontrar formas auto-protectoras de transitar el camino de su vida. Camino en el que, en muchas oportunidades, se presentarán opciones que pudieran ser riesgosas para su integridad física y emocional. Es importante formar en estos jóvenes el concepto de responsabilidad para que puedan hacer en esos casos la mejor de las elecciones. Por supuesto, extender esta formación a las familias sería de gran provecho para todos los involucrados.
El camino hacia la adicción se va construyendo con base en el vacío. Retomando el trabajo publicado por Fundación de Investigaciones Sociales A.C. Alcohol-Infórmate (Sin Fecha 1). Adicciones. Esclavitud existencial:
Los terapeutas que trabajan con jóvenes adictos dicen que hay una palabra con la que sistemáticamente estos se sienten identificados y se les ilumina la expresión del rostro: vacío. El vacío lleva a la opción adictiva, y viceversa. La persona que busca el placer por el placer, vive de forma acrítica, sin creencias ni compromisos, sin horizonte vital, sin un proyecto más allá de lo inmediato, acaba por sentir que ella misma se ha perdido. Eso es el vacío. Sin embargo, no se responsabiliza de sus errores. Mientras no encuentre la raíz de su problema, no podrá rehumanizarse.
Aunque son muchas las motivaciones para caer en las drogas, en estudios humanistas actuales se apunta que la actitud de la persona es la que la hace ser adicta. La adicción es un síntoma de un problema, como la fiebre. En todos los adictos se observan rasgos de inestabilidad emocional, necesidad de afecto, problemas de comunicación y síntomas de incompetencia social porque no saben controlar su afectividad y la ponen al servicio de la obtención del placer por el placer.
De todas formas, la primera causa sigue siendo la falta de motivaciones profundas, la falta de puntos de referencia, el vacío de los valores y pensar que nada tiene sentido. Desde esta perspectiva, la droga en sí no importa; el problema es que la persona sienta su necesidad. El joven que fracasa en los estudios y se droga, o el adulto que fracasa profesionalmente y recurre al alcohol, se hacen adictos a algo que no modifica en nada su suerte, con el agravante de que cuanto más se evaden, menos fuerzas tienen para soportar la realidad.

Nuevamente se presenta ante nosotros la idea de que el vacio es el punto de partida para la elección de una adicción. Y la adicción lleva al vacio. También considero relevante destacar el hecho de que el autor de este texto considera que lo importante no es el consumo de la droga, sino que la persona sienta la necesidad de ella. A mi modo de ver este concepto abre la puerta a un enfoque más humano de la situación de estas personas, sean adolescentes o adultos.

Capítulo IV: Encontrar o no encontrar sentido
Los jóvenes que respondieron el cuestionario, al hacerlo, presentaron una variedad de respuestas muy consistentes con los postulados de la logoterapia, en el sentido de que los seres humanos se cuestionan el sentido de su vida y apelan a sus valores para encontrarlo.
4.1) EL CAMINO HACIA EL SENTIDO: ESPIRITU – LIBERTAD – VALORES
Las bases filosóficas de la logoterapia están apoyadas en pensadores del calibre de Max Scheler, quien fue un filósofo alemán, de gran importancia en el desarrollo de la filosofía de los valores, la sociología del saber y la antropología filosófica. (Múnich, 22 de agosto 1874 - Fráncfort del Meno, 19 de mayo 1928). Me parece relevante detenernos en parte de su obra, para ver como maneja el concepto de espíritu.
Yo sostengo que la esencia del hombre y lo que podríamos llamar su puesto singular están muy por encima de lo que llamamos inteligencia y facultad de elegir, […] Scheller, M. (Sin fecha: 21)

El autor nos está diciendo que el hombre es más que su mente y lo que esta puede lograr. Entonces ¿qué es lo que hace a un hombre? ¿Es algo más que lo físico y lo síquico?
El nuevo principio que hace del hombre un hombre, es ajeno a todo lo que podemos llamar vida, en el más amplio sentido, ya en el psíquico interno o en el vital externo. Lo que hace del hombre un hombre es un principio que se opone a toda vida en general; un principio que, como tal, no puede reducirse a la “evolución natural de la vida”, sino que, si ha de ser reducido a algo, sólo puede serlo al fundamento supremo de las cosas, o sea, al mismo fundamento de que también la “vida” es una manifestación parcial. Ya los griegos sostuvieron la existencia de tal principio y lo llamaron la “razón” [Cf. el articulo “El origen del concepto del espíritu entre los griegos”, por Julio Stenzel, en la revista Die Antike.] Scheller, M. Nosotros preferimos emplear, para designar esta X, una palabra más comprensiva, una palabra que comprende el concepto de la razón, pero que, junto al pensar ideas, comprende también una determinada especie de intuición, la intuición de los fenómenos primarios o esencias, y además una determinada clase de actos emocionales y volitivos que aún hemos de caracterizar: por ejemplo, la bondad, el amor, el arrepentimiento, la veneración, etc. Esa palabra es espíritu. Y denominaremos persona al centro activo en que el espíritu se manifiesta dentro de las esferas del ser finito, a rigurosa diferencia de todos los centros funcionales “de vida”, que, considerados por dentro, se llaman también centros “anímicos”. Scheller, M. (Sin fecha: 21-22)

Es importante detenerse en esta palabra usada por Scheller, espíritu, ya que como veremos en el siguiente párrafo el autor la asocia con una clase especial de saber, una función particular del conocimiento y este espíritu es el que a partir de allí puede dar la propiedad fundamental al ser espiritual : la libertad.
Pero, ¿qué es este “espíritu”, este nuevo principio tan decisivo? Pocas veces se han cometido tantos desafueros con una palabra —una palabra bajo la cual sólo pocos piensan algo preciso—. Si colocamos en el ápice del concepto de espíritu una función particular de conocimiento, una clase de saber, que sólo el espíritu puede dar entonces la propiedad fundamental de un ser “espiritual” es su independencia, libertad o autonomía existencial —o la del centro de su existencia— frente a los lazos y a la presión de lo orgánico, de la “vida”, de todo lo que pertenece a la “vida” y por ende también de la inteligencia impulsiva propia de ésta. Semejante ser “espiritual” ya no está vinculado a sus impulsos, ni al mundo circundante, sino que es “libre frente al mundo circundante”, está abierto al mundo, según expresión que nos place usar. Semejante ser espiritual tiene “mundo”. Scheller, M. (Sin fecha: 22)
En logoterapia se habla mucho de la libertad, es el recurso al que recurrimos para darle nuestro sello personal a los hechos que nos toca vivir, a nuestra historia y además esta libertad que ejercemos deja su huella en el entorno de nuestro lugar en el mundo. No somos unos seres pasivos que pasamos sin ser notados, muy por el contrario somos unos seres libres y responsables, capaces de vivir de acuerdo con un sentido que tiene significado para nosotros mismos y que deja una huella en los demás.
Hablar de libertad quiere decir considerar al hombre puesto en el mundo […] a menudo esta expresión es interpretada en el término de subjetivismo y relativismo cuando en realidad lo que quiere indicar es la fundamental capacidad del ser humano de estar abierto, vuelto y dirigido hacia un mundo de valores y de significados, hacia cualquier cosa diferente a sí mismo. […]. Es la radical orientación del hombre más allá de si mismo que Frankl define como “autotrascendencia”. Fizzotti, E. (2006: 105)
Vamos orientando lo que hacemos y nuestra vida en el sentido que elegimos, usando nuestra libertad para hacer esa elección, y en el proceso vamos aprendiendo a ser nosotros mismos, nos vamos conociendo y participamos en la construcción de nuestro destino. Noblejas, M. (2000: 20) cita este poema que refleja muy bien lo que nos toca vivir:
La vida

En el juego de naipes que es la vida
cada cual juega lo mejor que sabe
las cartas que le han tocado.
Quienes insisten en querer jugar
no las cartas que le han tocado
sino las que creen que debería haberles tocado,
son los que pierden el juego.
No se nos pregunta si queremos jugar.
No es esa la opción. Tenemos que jugar.
La opción es: cómo
(Autor Anónimo)

El juego de cartas que hemos recibido, es lo que la vida nos va presentando día a día y jugar es lo que esta nos demanda. Está en nosotros escuchar este requerimiento en la forma en que está siendo solicitado y responderlo en base a lo que tenemos en nuestras manos para hacerlo. Nuestra libertad consiste en elegir entre todas las opciones. Lo ideal, como dije, es que esta elección la hagamos en base a nuestros valores, así es como estaremos transitando el camino para encontrar el sentido de nuestra vida. Al hacer la elección de esta manera estaremos ejerciendo nuestra voluntad de sentido.
Con anterioridad me he referido a la siguiente clasificación de valores que hizo Frankl:
a) Los valores de creación: que son lo que aportamos como hombres al mundo, ya sea nuestro trabajo o cualquier otra obra (sea material o no).
b)  Los de experiencia, también llamados vivenciales: que son lo que el mundo, la vida, nos aportan a nosotros. Vivenciar una experiencia, tener un encuentro con alguien, el amor...
c) Los de actitud: es la postura que el hombre adopta ante un destino que no se puede cambiar. Estos valores son la fuente de la actitud ante el sufrimiento y ante la muerte. El primer camino que se suele seguir es el de la realización de valores de creación y de vivencia y cuando el sufrimiento es inevitable, entonces es cuando el hombre realiza su destino a partir de los valores de actitud. Profundicemos un poco en el significado de estos conceptos.
Desde Frankl sabemos que el hombre no solo no tiende a reducir sus tensiones (Teoría de la Homeostasis), sino que más bien las procura. (Teoría del Valor Esperado).
Esto significa que el hombre es un ser que vive tensionado entre los valores y la voluntad de sentido. Los valores lo atraen llamándolo a ser encarnados, y la voluntad de sentido, como motivación básica, lo mueve en procura del sentido, buscándolo no solo en lo que es, sino en lo que puede llegar a ser. Guberman, M. (2003: 13).
La autora hace una exploración de la forma en que nos afecta la captación de los valores, partiendo de la clasificación que hace de estos Viktor Frankl en: valores vivenciales, creativos y de actitud.
Según ella, en cuanto a los valores de experiencia: “Es la certeza de estar vivo la que nos conmueve, porque solo estando vivos, sintiéndonos vivos, podemos recibir lo que estamos recibiendo del mundo.” Guberman, M. (2003: 14).
Al referirse a los valores de creación, los que se refieren a la capacidad de dar al mundo el resultado del trabajo propio, Guberman, M. (2003: 14), cita a Frankl diciendo “La dignidad es opuesta a la utilidad, ya que mientras esta mide la productividad del individuo, la dignidad está por encima de ella describiendo a la persona por lo que es y no por lo que hace.” Dice Guberman (2003:14):
Sentirme capaz de dar al mundo mi modo peculiar de transformarlo hace que descubra y actualice todos los días mis potencialidades, elevando así el respeto por mí mismo.[…]
Finalmente se refiere a los que ella, al igual que Frankl, llamas los más sublimes:
Aquellos a los que debemos acudir en situaciones límite, los valores de actitud. Son los valores más altos, los más auténticamente humanos porque consisten en transformar un sufrimiento en sentido, logrando transmutar una tragedia personal en un triunfo.[…] Este proceso tiene como correlativo la paz interior. Guberman (2003: 15)
Tenemos como conclusión del análisis de Guberman que los valores vivenciales se relacionan con sentirse vivo, los de creación con la dignidad y los de actitud con sentirse en paz.
Con estos conceptos en mente hice la revisión de las respuestas que dieron los jóvenes a las preguntas de la parte cuatro del cuestionario, con el objeto de inferir a que valores apelan cuando les planteo lo siguiente:
a) Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar y parece que nada tiene sentido, te sientes vacío. ¿Harías algo para cambiar esta situación?
b) En caso afirmativo, ¿qué harías?
El planteamiento consiste en una situación de vacío existencial hipotética, y con la pregunta b) busco identificar a que recursos recurriría el joven para resolver esta situación. Voy a construir con base en las respuestas de los jóvenes, que en la mayoría de los casos son escuetas, (teniendo en mente que sería mucho mejor elaborar esta construcción con mayor información obtenida con una entrevista). Me parece significativo el hallazgo de que la mayoría de los jóvenes recurrió a sus valores de experiencia, en algunos casos combinados con valores de creación. Solo una respuesta corresponde a un valor de actitud, Mirta dice: “Hablaría con ellos y arreglaría las cosas”.
En cuanto a los valores de experiencia, también llamados vivenciales, en muchos casos los jóvenes manifiestan que platicarán con sus amigos, por ejemplo, Raúl dice: “Platicar con amigos o familiar cercano. Pedir ayuda”. Otros buscarán el contacto con la naturaleza, como Juan, que dice: “Salir de casa a caminar”, o Miguel que dice: “Jugar baloncesto o hockey de mesa”, nótese que si bien se trata de actividades recreativas, requieren de la participación de otra persona. Es una forma de estar acompañado, de estar con alguien y recibir mínimamente el calor de su compañía. Mario, escucharía música y Ana dice: “Me iría a tomar una clase de equitación”.
En cuanto a los valores de creación Lucia dijo que escribiría, lo cual es creación pura. También hubo varios jóvenes que eligieron practicar un deporte o bailar, lo cual a mi entender también es vivir un valor de creación combinado con uno de experiencia, es la puesta en marcha de la creatividad del que juega o baila mas la experiencia de interactuar con otros al hacerlo y recibir de ellos una retroalimentación. Un ejemplo de esto es Luisa que dice: “Saldría de mi casa a jugar football, desahogándome. Pondría música y bailaría. Saldría a caminar por el parque, relajada”.
Qué pasa con aquellos cuyas respuestas no pueden ser asimiladas a estar viviendo alguno de los valores con los que he estado trabajando.
Tenemos el caso de José que al preguntársele ¿qué harías? Dice: “Esperar. El tiempo lo arregla todo.” ¿Qué pasa con este joven? No lo podemos saber hasta no tener una entrevista con él y poder preguntarle ¿cómo es eso de que el tiempo lo arregla todo? ¿Qué cosas ha visto él que el tiempo arregle? Y ver a que conduce ese camino. Veamos que otras respuestas tuvimos:
César y Daniel no respondieron. ¿Querrá decir que no harían nada? o ¿que no saben qué hacer?
Darío respondió: “No lo sé”.
Pablo: “Dormir”. ¿Qué es dormir para Pablo? ¿Una evasión? ¿Una forma de relajarse? ¿Cómo le ayuda?
Inés: “Dormir y leer”. Esta es una combinación muy interesante, valen las preguntas a Pablo por la parte de dormir. En cambio al leer parece estar viviendo un valor de experiencia.
Lisa: “Bajo al bar y me tomo una copita”. Este caso es tocado de forma particular en otra sección de esta tesina. Nada mas diré que la forma que tiene Lisa de afrontar la situación que le presentamos amerita un trabajo posterior para ver ¿qué significa para ella lo que hace?¿cómo se siente?¿qué obtiene? y demás aspectos que surgieron.
De esta parte del análisis se desprende a mi modo de ver, que de forma intuitiva, la mayoría de los jóvenes han vivenciado valores, probablemente de manera inconsciente, para encontrar la salida de la situación que se les planteo. A partir de estos valores ellos encontrarían el sentido de esa situación.
Este capítulo comenzó refiriéndose a: espíritu, libertad, valores, sentido. Hemos tenido la oportunidad de ver cómo, ante la hipótesis planteada, el espíritu de estos jóvenes, y su propiedad fundamental, la libertad, permitieron por medio del ejercicio de esta última y basados en sus valores llevar a muchos de estos adolescentes a la realización de sus sentidos.

4.2) EL VACÍO EXISTENCIAL
La época Contemporánea está marcada por un sin fin de avances tecnológicos que han sido tanto beneficiosos como dañinos para el hombre. Entre los siglos XIX, XX y comienzos del XXI, la tecnología ha sido capaz de satisfacer la gran mayoría de las necesidades del ser humano, además de contribuir a crear una civilización y una cultura. Sin embargo, a esos enormes beneficios sólo han podido acceder algunos sectores generando diferencias sociales y económicas en todo el mundo.
La tecnología, si bien ha tenido efectos negativos, hizo que las personas ganaran en control sobre la naturaleza y construyeran una existencia civilizada. Gracias a ello, incrementaron la producción de bienes materiales y de servicios y redujeron la cantidad de trabajo necesario para fabricar una gran serie de cosas.
Una buena parte de la población de los países industrializados tiene un mejor nivel de vida (mejor alimentación, vestimenta, alojamiento y una variedad de aparatos para el uso doméstico y el ocio). En la actualidad, muchas personas viven más y de forma más sana como resultado de la tecnología.
Sin embargo hay una pregunta que todos se hacen, ricos y pobres, labradores y científicos. Es la misma pregunta que se viene haciendo la humanidad, y que se hacen nuestros jóvenes: ¿qué sentido tiene todo esto si nuestra vida es tan corta, si no somos más que un punto infinitamente pequeño en el universo?
Como dije en otro capítulo de este trabajo, el vacío existencial se puede asociar con la falta de respuesta a la pregunta que se hace el hombre acerca del sentido de la vida. ¿Que reflejaron las respuestas de los jóvenes que respondieron el cuestionario en cuanto a este aspecto?
De los veinticinco adolescentes que respondieron el cuestionario, trece dieron una respuesta afirmativa a la siguiente pregunta:
¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
Y nueve pudieron dar un ejemplo de dicha situación. Es interesante ver que la mayoría refiere el cuestionarse respecto al sentido de la vida, ya sea de manera implícita o explícita:
Juan: “Cuando empiezo a preguntarme sobre mi futuro al cual no llego a veces a encontrarle un propósito.”
César: “No saber porque estoy aquí (y los demás) y pensar que no sirve para nada la vida.”
Daniel: “Muy seguido. Hundiéndome en mis pensamientos. En la soledad. Ni mi existencia ni la de los demás tiene sentido. Desde la adolescencia ocurre seguido que me deprimo y nada tiene sentido. No quiero envejecer nunca.”
Darío: “Ver tele. Perder tiempo en general. Después de una fiesta sobretodo, vuelves a casa tarde y piensas ¿ahora qué?”
Luisa: “Una mañana que no tenga nada que hacer, que haya pasado una semana horrible, muy atareada y que me ponga a pensar en mí.”
Ángeles: “Cuando sientes que estás solo y que nada está bien.”
Estos jóvenes se preguntan por el sentido de sus vidas de una manera muy clara. Se trata de adolescentes sanos que están viviendo su crisis de identidad y se preguntan para qué están en el mundo.
Solo un ser libre, que cree y vive en libertad, tiene la posibilidad de preguntarse sobre el sentido de su vida y de llegar hasta el fondo de la pregunta evitando bloquearla con inútiles y contraproducentes tranquilizantes. Fizzotti, E. (2006: 108)
Por otra parte, los casos que se diferenciaron fueron:
José:  “Sin razón alguna, como les pasa a todos”.
Pablo: “Cuando estoy en un concierto de música clásica”.
Inés: “Malos resultados escolares. Al romper con mi novio luego de 4 años de relación”.
En estas respuestas se podría inferir, ya sea conformismo o frustración, depende el caso. Realmente cualquier construcción que se hiciera sería demasiado aventurada. Lo cierto que ellos también han sentido una sensación de vacío, de falta de significado, de estar viviendo lo que no les toca.
Con frecuencia, el vacío existencial se presenta bajo máscaras y disfraces. A veces la frustración de la voluntad de sentido se compensa mediante la voluntad de poder, hasta en su expresión más tosca: la voluntad de tener dinero. En otras ocasiones, el vacío de la voluntad de sentido se rellena con la voluntad de placer. Y esto explica que la frustración existencial suela provocar un desenfreno libidinoso, e incluso que las pulsaciones de la libido se mezclen con las agresivas. Frankl, V. (2004: 131)
Teniendo en mente la cita anterior, quisiera reflexionar sobre los cambios sociales que se están produciendo en nuestra civilización durante los últimos años. En las ciudades encontramos adolescentes que disponen de libertad y dinero y otros que no disponen de estos bienes, pero están dispuestos a conseguirlos a cualquier precio, esto es, en muchos casos, de manera ilegal. Los adolecentes de distintos sectores sociales de la ciudad están siendo bombardeados en diferentes grados con información que les presenta unas opciones de aparentes sucedáneos del ocio que años atrás no existían. Se trata de un ocio que no está ligado ni a la lectura, ni a la actividad cultural, el deporte o la simple contemplación de la naturaleza. Se trata de un ocio que necesita de dinero para poder ser llevado a cabo, ya sea con los videos juegos o en el antro. Todo manejado por un mercado que ve su target en la esfera de los jóvenes adolescentes. Esta manipulación los seduce hacia un falso placer que se desprendería del ocio que se vende. El mercado explota sus inseguridades, su crisis y el adolescente carente de valores y sentidos cae en una confusión y puede quedar atrapado en una situación de vacío existencial. Esta moda de ocio global, busca esclavizar de alguna manera a los jóvenes determinando sus comportamientos por medio de modelos que se introducen con la información. Estos modelos van más allá del mundo que le presentan los adultos de su entorno familiar, se trata de la noche, las fiestas, la música, el chateo, los mensajes por celular, el sexo como objeto de consumo, el mundo del alcohol y las drogas. Algunos no se dan cuenta de si están viviendo un video de MTV o una publicidad de Ipod.
Me parece interesante el abordaje que hace Bauman, Z. (2009) al tema del consumismo en la sociedad actual. Es fácil imaginarse la soledad y desesperación de aquel cuyo ocio está ligado a este mecanismo social. Según el autor esta lógica social se hace extensiva a las relaciones familiares, el amor, la sexualidad, la amistad, afectando a los individuos en los que se crea angustia e incertidumbre:
El consumismo no es acumular bienes (quien reúne bienes debe cargar también con valijas pesadas y casas atestadas), sino usarlos y disponer de ellos después de utilizarlos a fin de hacer lugar para nuevos bienes y su uso respectivo.
La vida del consumidor invita a la liviandad y a la velocidad, así como la novedad y variedad que se espera que estas alimenten y proporcionen. La medida del éxito en la vida del “homo consumens” no es el volumen de compras, sino el balance final.
La vida útil de los bienes por lo general sobrevive a la utilidad que tienen para el consumidor. Pero si son usados repetidamente, los bienes adquiridos frustran la búsqueda de la variedad, y el uso sostenido hace que pierdan su lustre y su brillo. Pobres aquellos que, por escasez de recursos, están condenados a usar bienes que ya no prometen sensaciones nuevas e inexploradas. Pobres aquellos que por la misma razón quedan pegados a uno solo de estos bienes sin poder acceder a la variedad aparentemente inagotable que los rodea. Ellos son los excluidos de la sociedad de los consumidores, son los consumidores fallidos, los inadecuados e incompetentes, los fracasados. Son los hambrientos consumidos en medio de la opulencia del festín consumista. Bauman, Z. (2009: 72)
Los jóvenes que queden atrapados en esta maraña, serán, probablemente victimas del vacío existencial. Y si no logran resolver la situación de una manera que les resulte satisfactoria para su crecimiento personal, su búsqueda de identidad, probablemente se queden atrapados en algún camino sin salida, verán desaparecer la posibilidad de realizar sus potencialidades. Este ocio es una de las máscaras o disfraces a los que se refiere Frankl en su última cita ( ver página anterior). Lo que los jóvenes no saben es que este ocio que les ofrece el mercado está en contradicción con las exigencias que les planteara la vida cuando lleguen a ser adultos. La pregunta que me formulo es ¿cómo se preparan estos jóvenes para realizar la tarea que les demandará la vida? ¿Como los está preparando la sociedad? ¿Cuáles de estos jóvenes podrán dar el paso hacia la elección responsable?
4.3) LA RESPONABILIDAD
Ya me he referido a la responsabilidad, como se entiende en el ámbito de la logoterapia:
La responsabilidad es la capacidad de responder libremente a las preguntas que ofrece la vida, en cada situación en que nos encontramos, así como asumir las consecuencias o efectos de nuestras elecciones. Noblejas, M. (2000: 42).
Cuando el hombre se descubre como libre, el paso siguiente es asumir la responsabilidad que se deriva de la libertad de elección. El hombre es responsable de sus actitudes y sus acciones, este, al vivir, tácitamente acepta la vida y es responsable de ella. Al aceptar su destino, lo que le ha sido dado, lo hace propio y le da forma.
Frankl, V. (2003 a: 32-33) hace un análisis muy interesante de la vinculación entre la moral, el sentido y la responsabilidad. El dice que: “El sentido no se debe dar sino que se debe encontrar: dar el sentido equivaldría a moralizar”. A continuación, da ejemplos de citas donde el psicoanálisis es definido por algunos de sus practicantes, incluso el propio Freud, como moralista. De igual manera lo hace con el conductismo. Esto lo usa Frankl como punto de partida para dar su propio punto de vista donde dice que moralizar no es tarea del psiquiatra ni del educador, introduciendo la idea de que la moral está cambiando y que las definiciones de lo bueno y lo malo serán cambiadas. Ya no se tratará de lo que debemos o no debemos hacer, sino que “nos parecerá bueno aquello que fomenta el cumplimiento del sentido que exige e impone la existencia y consideraremos malo todo lo que no permita colmar ese sentido”. En la vida no podemos darle a otro persona un sentido, lo que podemos hacer es darle un ejemplo de lo que somos. El problema del sentido es existencial, no intelectual, y por ello no podemos dar un sentido a la vida de los demás con palabras, sino con nuestra propia existencia. Esta es una respuesta existencial. Aquí es donde Frankl introduce la importancia de que se entienda la responsabilidad que tiene hombre frente a su deber, que es cumplir el sentido. “Si promovemos este sentido de responsabilidad por un sentido en el hombre, por su sentido, entonces hemos dado un paso decisivo hacia la superación del vacío existencial.”
Más adelante, en la misma obra, Frankl, V. (2003 a: 44-47), explica las diferentes maneras en que encararía el tratamiento de un hombre desesperado que se pregunta por el sentido de la vida, que duda que pueda encontrar respuesta a este interrogante, un enfermo del alma. Estas diferencias estarían dadas por el caso de que el paciente fuese un psicótico, donde requeriría de tratamiento psiquiátrico, un neurótico que requeriría de psicoterapia y un hombre común, que pregunta por el sentido de su existencia, lo que necesitaría es tratamiento logoterapéutico ya que este cuenta con las armas espirituales para ayudarlo a identificar lo que ocurre con su espíritu. “¿No consiste el deber del médico en llevar al paciente hasta un punto que pueda encontrar su propia cosmovisión y su particular concepto de vida, es decir, que con la responsabilidad propia encuentre un nuevo camino espiritual que lo guie por la vida?” Frankl, V. (2003 a: 46). A partir de este desarrollo, el autor, establece la importancia de que el paciente desarrolle su autorresponsabilidad. “Nada necesita el hombre, especialmente el neurótico, más urgentemente que la propia responsabilidad. Por eso toda psicoterapia, y muy especialmente la logoterapia, deben acentuar al máximo la importancia de la responsabilidad humana respecto de su libertad.” Frankl, V. (2003 a: 47).
El planteo, finalmente, es que el médico no debería ejercer influencia moral en su paciente, pero este, cuando se pregunta por el sentido de la vida necesita de la ayuda de otro hombre para poder salir de esa situación. Alguien con quien sostener una discusión objetiva, lo cual no es sicoterapia. Aquí se plantearía un problema sin solución si no existiera la logoterapia, que por medio de argumentos lógicos ayuda al hombre a construirse como autorresponsable para así poder asumir el control de su vida respondiendo el mismo sus preguntas.
Es interesante ver como el hombre común tiende a eludir su responsabilidad, en vez de asumirla. Esto ocurre en diferentes ámbitos: ante sí mismo, ante la comunidad, ante Dios. En el caso de los jóvenes, además de los anteriores, ante su familia, la escuela. El hombre que reprime la conciencia de su responsabilidad pierde su libertad al negarla, y su reacción es de disculpa aduciendo que se debe a condicionamientos del medio en que vive, sus familiares, la sociedad. Frankl, V. (2003 a: 47-48)
Así es como se puede concluir que, en el ámbito logoterapéutico, la responsabilidad de responder a la vida es una característica fundamental para el ser humano, es la libertad para ser. Esta libertad se diferencia de la libertad de ser así, como somos, que implica un cierto fatalismo. La libertad para la existencia, que lleva implícita la responsabilidad de la libertad de elección conduce al hombre a gozar de su capacidad para disponer de lo que le ofrece el destino para ir construyéndose.
Ser responsable no es tarea fácil, implica la tensión entre el mérito y la culpa, el sentido y el sin-sentido. Resultaría más cómodo responsabilizar a los demás de lo que hacemos. Decimos que la sociedad actual es mercantilista y nos empuja al consumo de bienes muchas veces innecesarios. La pregunta es ¿qué hacemos nosotros con esta presión social? ¿Elegimos? ¿Cuál es nuestra respuesta? ¿Cuál es nuestra responsabilidad?
Ahora pasaré a construir a partir de las respuestas de los jóvenes que respondieron al cuestionario.
Recordemos las preguntas abiertas de la parte tres:
a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacío, sin metas, extremadamente aburrido?
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo?
La pregunta c) pretende identificar a los jóvenes que son conscientes de que solo de ellos depende el responder frente a lo que la vida les presenta. De las 25 personas que aceptaron responder el cuestionario encontramos que 11, casi la mitad del grupo, dieron respuestas del tipo “De mí mismo”, “Solamente de mi”, que muestran claramente que estos adolescentes saben, probablemente, de manera intuitiva, que pueden y deben hacer uso de su libertad para elegir cuál será su actitud en la circunstancia que están viviendo para lograr una transformación que los haga crecer espiritualmente.
De las personas que no respondieron, 10 en total, 1 fue Irene que dejo de responder el cuestionario a partir de la parte dos. Las otras 9 personas respondieron no a la pregunta a) y por ello no respondieron la b) y la c). Por lo tanto podríamos suponer que no sabemos de este grupo cuantos harían uso de su libertad de elegir, pero es probable, en mi opinión, que sea al menos la mitad de los entrevistados.
Los que pusieron la responsabilidad en otros fueron 3 personas, que dieron estas respuestas :
Pablo: “De mis padres.”
Luisa: “De alguien más… nunca de mi”
Belem: “De mis familiares.”
Y Finalmente Darío, quien respondió de manera menos definitiva, dijo: “Probablemente de mi.”
A mi entender queda claro que la mayoría de los jóvenes tiene plena conciencia de su responsabilidad para salir de una situación de vacío existencial. Esto habla, nuevamente, de la capacidad del hombre común, en este caso los jóvenes que respondieron el cuestionario, de responder a la vida.

 

CONSIDERACIONES FINALES

Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros.
Sócrates
Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.
Sócrates
Los jóvenes de hoy no parecen tener respeto alguno por el pasado ni esperanza alguna para el porvenir.
Hipócrates

Las afirmaciones con que elegí encabezar este capítulo tienen muchos siglos de haber sido expresadas, y aunque muestran solo una faceta de la problemática del adolescente en la sociedad, es posible darse cuenta que no han perdido vigencia. Esto nos está diciendo que no es novedad que los jóvenes se comportan de una manera desconcertante para los adultos. Parece que la pregunta de ¿qué pasa con los jóvenes? es ancestral. Cada generación de padres y educadores se ha formulado esta pregunta en repetidas oportunidades con el pasar de los siglos. A lo largo de las sucesivas generaciones muchos son los adolescentes que se han dejado seducir por el lujo y el ocio, aun cuando no existieran la internet, los videos games, el Ipod, la Blakberry o el Facebook. Son los mismos adolescentes que se rebelan ante sus padres y sus maestros. Son tiranos. No tienen respeto por el pasado ni esperanza para el porvenir. Y esta es la clave, a mí entender, la falta de esperanza, la falta de sentido.
Los niños y jóvenes aprenden de manera natural tomando a sus padres, y los adultos en general, como modelos. Al nacer son un libro con sus páginas en blanco y a medida que van creciendo se van construyendo. Observan el mundo y casi sin saberlo, deciden que harán suyo de esos modelos.
Es probable que en la actualidad los jóvenes reciban muchos más estímulos que hace 2000 años. Si, es cierto, las actitudes de los jóvenes del siglo XXI son similares a las de los contemporáneos de Sócrates e Hipócrates, o mejor dicho, se pueden describir con las mismas palabras, pero el mundo en que vivimos es completamente diferente. Hoy tenemos a la mano elementos como la televisión que nos permite tomar conocimiento de una historia, sin necesidad de leerla, sin elaborar en nuestra mente, sin usar la imaginación; la internet, y más específicamente las redes sociales, que permiten reencontrarnos con personas que no veíamos, y de cuyas vidas no sabíamos nada , desde la más tierna infancia. Claro, esto se da sin contacto físico, no podemos ni tocar las manos, ni oler los aromas, no hay calor humano. También podemos comprar alimentos en cajas de bonitos colores, todo listo para consumir cuando nos sentemos frente a la computadora o la T.V., solos y comiendo, y bebiendo alguna bebida muy dulce que no aplaca la sed, pero que nos enseñaron que con ella ¡todo será mejor! ¡Qué aburrimiento! Somos seres sociales, nos gusta vivir en familia y rodeados de nuestra comunidad, ¿qué pasa cuando lo que tenemos no alcanza, cuando ya no nos satisfacen ni la computadora, ni la T.V. ni la comida? ¿Qué pasa cuando el aburrido y ocioso es un joven adolescente? ¿Cuáles son sus recursos para salir de allí? Muchos de los jóvenes de hoy día, así como conservan las características de rebeldía, de dejarse seducir por el lujo y el ocio también son receptores de los estímulos de la sociedad consumista que les dice que si usan ropa de cierta marca, beben cierta bebida gaseosa o alcohólica, fuman ciertos cigarrillos se convertirán en el prototipo del adolescente pleno, feliz. Aún más, serán objeto de seducción para el sexo opuesto y así también el sexo será un objeto más de consumo, y sus semejantes también lo serán. Los medios de comunicación transmiten el mensaje de que lo valioso es lo externo, lo que se usa y se descarta para conseguir algo mejor. No se vale por lo que uno es, sino por lo que usa y lleva. Todo esto es una espiral que conduce a muchos jóvenes a una vida de soledad, de aburrimiento, sin sentido. Algunos de estos jóvenes quedan atrapados en la maraña de una vida que les demanda consumir, pero no saben cómo responder, no aprendieron como ganar dinero, el modelo no los preparo. ¿Qué pasará con estos jóvenes cuando sean adultos? Es una buena pregunta que no muchos se hacen.
Resulta inmediato concluir que muchos jóvenes podrían quedar atrapados en situaciones que se pueden identificar claramente como de vacío existencial, y es probable que si no aprenden cuáles son sus recursos para superar este vacío se puedan confundir, y en lugar de salir, solo logren ahondar el problema ya que hay muchas formas de llenar el vacío, y algunas de ellas no hacen más que crear más vacio. Sería bueno mostrarle a los jóvenes que: si estas aburrido y ves tele, lo que obtendrás después de un rato, probablemente, sea más aburrimiento. Si estas vacio y comes o bebes, los motivos que generaron el vacio siguen allí. Si estas vacio y vas de compras, pasara lo mismo. Si estas vacio y saltas con un paracaídas desde un avión, para sentir la emoción, pasado el evento volverás a sentirte vacio. Sería de gran beneficio para los jóvenes contar con el modelo de personas que encuentran un sentido en la vida.
También sería de gran valor que hubiera a su alrededor personas que tuvieran la capacidad de iluminar los valores que a estos jóvenes, si optaran por hacerlos suyos, pudiesen ayudarlos a salir de su situación de vacío existencial. Inmediatamente pensamos en la familia y más específicamente en el papá y la mamá. Encuentro importante el rol de estos en la formación y auxilio de estos jóvenes. Los padres, por el solo hecho de convivir con sus hijos son su primer modelo. El punto importante aquí es, ¿Como es el modelo que estos padres dan? Muchas de estas personas se beneficiarían enormemente de una logoeducación, esto es, una educación en la búsqueda de sentido, ya que esto les permitiría tener una mejor calidad de vida, como consecuencia de tomar conciencia de sí mismos a través de su espiritualidad, y por lo tanto se convertirían en excelentes modelos para sus hijos.
Otro aspecto es el de la comunicación. El adolescente necesita saber que es amado y sus padres nunca deben asumir que este lo sabe. Un padre o una madre deben recordarle a su hijo, con mucha frecuencia, cuanto lo ama.
Una buena comunicación es aquella de dos vías donde los padres dan mensajes claros y escuchan atentamente a sus hijos.
Cuando el problema tiene que ver con el mundo de los adultos un mensaje claro implica informar al adolescente cuales comportamientos son inaceptables y que impacto emocional generan en el adulto involucrado. Es importante ser específico en cuanto a las consecuencias del comportamiento y además sobre lo que se necesita que el joven haga.
En cambio si el problema viene del adolescente es necesario escuchar con total atención, tratando de no interrumpir el relato a la vez que se pone atención al lenguaje corporal y el tono de voz. Finalmente es conveniente hacer preguntas que den lugar al diálogo para poder influir en su decisión final.
Es importante tener en cuenta que los adolescentes son muy emocionales y hay que permitirles expresar sus sentimientos, el escuchar atentamente facilita esta expresión.
Una forma de incrementar la confianza en sí mismos es señalando los comportamientos positivos.
Como adulto, los padres deben tratar de mantener la calma y el control ante cualquier situación que pudiera desembocar en enojo, y sobre todo es importante saber elegir lo que en verdad vale la pena discutir.
Volviendo al comienzo de esta investigación, el motivo que me impulso a elegir el tema que desarrolle en este trabajo fue averiguar cómo se vinculan las situaciones de vacío existencial de los adolescentes, si es que estas existen, con la propensión a tomar conductas de riesgo y la calidad de la relación con los padres en cuanto al poder hablar con ellos y sentirse apoyados en alguna situación difícil.
Al recopilar los antecedentes me di cuenta de que mi preocupación por la posible propensión de los jóvenes a tomar conductas de riesgo tiene fundamento, y además, no es solamente mi preocupación, es la de una gran parte de la sociedad. En esta etapa no dejaba de decirme cosas como:
• Quiero descubrir que impulsa a un joven adolescente a tomar conductas de riesgo.
• Quiero descubrir si hay ciertas características familiares que favorecen que un joven adolescente tome conductas de riesgo en exceso.
• Quiero saber si el joven adolescente que adopta conductas de riesgo en exceso tiene alguna característica personal que lo distinga de los jóvenes que no se exponen a esas conductas o lo hacen en menor grado.
• Quiero saber cuáles son las conductas de riesgo a las que se puede exponer un adolescente.
• Quiero saber que se puede hacer para ayudar a que un joven adolescente a darse cuenta de cuando poner un límite a un cierto riesgo excesivo que está tomando. Que el joven tenga elementos para darse cuenta de que su conducta puede resultarle dañina o perjudicial en algún sentido y pueda cambiarla por otra más segura para él, o al menos este informado y preparado para ello.
• Quiero saber cuál es el efecto del sexo, la edad y la escolarización en los adolescentes que tienen patrones de conducta de riesgo.
• Quiero saber que otros factores podrían incidir sobre un adolescente que elige tomar conductas de riesgo.
En la medida que avancé en el trabajo, incluí otras cuestiones que me inquietaban:
• Quiero saber cómo es la comunicación entre padres e hijos en el caso de los jóvenes adolescentes.
• Quiero saber si, en la vida de los adolescentes, se presentan situaciones de un vacío existencial.
• Quiero averiguar si los jóvenes pueden identificar cuando están viviendo una situación de vacío existencial.
• Quiero saber si los adolescentes, ante una situación de vacío existencial, sienten que depende de ellos salir, o de alguien más.
• Quiero descubrir cuáles son las opciones que existen para el adolescente como alternativa para salir de una situación de vacío existencial.
• Quiero descubrir si las conductas de riesgo son una de las opciones anteriores.
• Quiero saber si existe alguna relación entre las situaciones de vacío existencial que podrían experimentar los jóvenes y la percepción que tienen los jóvenes de la comunicación que tienen con sus padres.
• Quiero saber en qué valores se apoyan los jóvenes para buscar una salida a las situaciones de vacío existencial que se les pudieran presentar.
Las cuestiones planteadas reflejan el cambio que se fue produciendo dentro de mí, como se fue afinando el tema de mi trabajo. A esta altura comencé a definir y construir el cuestionario.
Cuando comencé a trabajar con las respuestas descubrí que había tenido la oportunidad de observar a esos jóvenes espíritus luchando por salir adelante. Algunos parecen, a mi juicio, muy bien orientados, otros no tanto, pero no puedo evitar sentir la emoción que me produce tanta vitalidad. También me sorprendió gratamente encontrar un buen número de personas con un cierto grado de acceso a su espiritualidad, entendido desde un enfoque logoterapéutico. Algo que posiblemente se haya alcanzado de manera intuitiva y por eso capta mi atención. Es la confirmación de lo que hemos estado estudiando a lo largo de estos años, la logoterapia es la forma que Víctor Frankl encontró para poner en orden, y desarrollar de una manera más amplia, una serie de conceptos que muchos seres humanos han estado aplicando a su vida de manera intuitiva, sin necesidad de haber conocido la logoterapia, como Bretones, F. (2004) lo dice en su obra, el hombre común es pobre en teorías y rico en vivencias. En vivencias del espíritu y de sentido de vida. Esto me llevó a preguntarme sobre las vivencias, sentidos y sin-sentidos de los jóvenes adolescentes a quienes les toca vivir en la sociedad de nuestro tiempo.
En relación al objetivo de este trabajo encuentro que los adolescentes que se sienten apoyados por sus padres, aún cuando enfrenten situaciones de vacío existencial, toman decisiones asertivas en cuanto a cómo resolverlas, en lugar de volcarse a tomar conductas de riesgo con el objeto de llenar este vacío. Lo interesante es que no es condición necesaria que los jóvenes sientan este apoyo paternal para poder tomar estas decisiones que los benefician. Es lo que hay dentro de ellos los que los impulsa, es su fuerza interior. En muchos casos es pura intuición, pura sabiduría.
Me parece importante recalcar que esta fuerza espiritual, la habilidad para detectar los valores y el sentido que de ellos se desprenda, se puede descubrir o perfeccionar con un trabajo adecuado desde el punto de vista logoterapéutico. He visto en este grupo de jóvenes un terreno rico y fértil para hacer un trabajo que los lleve a mejorar su calidad de vida.
Como logoterapeuta, veo que el hombre tiene una libertad de la que puede elegir hacer uso para tomar una posición ante los acontecimientos que la vida le presente.
Que algunas circunstancias, internas o externas, influyan, o no, en un individuo concreto o que su influencia tome una dirección u otra depende únicamente de la libre elección del individuo. Los condicionamientos no me determinan, sino que yo decido si me someto a ellos o los desafío. Frankl, V. (2003: 72)
Al evaluar las respuestas al cuestionario veo que, en algunos casos de manera más evidente, en otros no tanto, estos jóvenes muestran lo necesario para tener un proceso exitoso en la vida, son cuerpo, psique y espíritu, dispuestos a luchar por salir adelante. Por nuestra parte, para hacer una prevención eficaz en el área de las conductas que pudieran ponerlos en riesgo, un enfoque interesante sería hacer un trabajo, reforzando los factores de prevención. Una anticipación eficaz no debe concentrarse únicamente en hacer todo lo posible por evitar los factores de riesgo, sino que debe poner un límite a la perdida de factores de protección en la población, en este caso los jóvenes. La prevención de adicciones y otras conductas de riesgo, además de señalar los peligros, debe poner un acento en la protección y situarla por encima de la amenaza. La tarea con los adolescentes, desde un enfoque logoterapéutico, debería ser, al menos en parte, ocuparse de los aspectos de éxito, los cuales hay que anteponer al fracaso. Hacer énfasis en lo positivo, lo que si tiene cada uno. Además, realizar todas las acciones posibles, esto es darles oportunidad de recibir una logoeducación e incluso hacer un proceso terapéutico si fuera necesario. Brindarles información, educarlos, darles oportunidad de crecimiento personal, todo esto tendiente a abrir el camino al espíritu de estos jóvenes para que a través del descubrimiento y vivencia de sus valores tengan la oportunidad de hacer uso de su libertad de elección y vivir una vida con sentido.
Las anteriores serian acciones de prevención en cuanto a adicciones y otras conductas de riesgo que los adolescentes pudieran encontrar en el camino que les espera recorrer durante su vida. El proceso tendría el beneficio de conducir a un objetivo más amplio que el de prevenir adicciones, sería el de formarlos como personas integras y conscientes de sí mismas. Sería un trabajo de formación en lugar de una prevención.
En el proceso anterior veo importante señalar a los jóvenes el problema que se presenta en la sociedad actual donde se busca gratificar y satisfacer virtualmente toda necesidad excepto la necesidad de sentido, siendo esta ultima necesidad la más importante. La difundida propensión de los jóvenes adolescentes a las conductas citadas se debe en buena parte a la falta de metas positivas y constructivas. Vuelvo a citar a May, R. (1982: 19) quien dice:
El ser humano no puede vivir en un estado de vaciedad por mucho tiempo: si no se evoluciona en dirección a algo no es capaz de permanecer estancado: las potencialidades reprimidas se convierten en morbosidad y desesperación y eventualmente en actividades destructivas.
Ayudemos a nuestros jóvenes a encontrar sentido en la vida y estaremos haciendo una gran tarea de prevención, además de formarlos de manera integral para una vida mejor fundamentada en su fuerza espiritual.

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Rojas, E. (2004). El hombre light. México: Booket.
Satir, V. (2006). Nuevas relaciones humanas en el núcleo familiar. México: Pax
Scheller, M. (Sin fecha). El puesto del hombre en el cosmos. Disponible en línea en: http://www.librosgratisweb.com/pdf/scheller-max/el-puesto-del-hombre-en-el-cosmos.pdf [2010, 5 de febrero]
Viorst, J. (1999) El precio de la vida. Las pérdidas necesarias para vivir y crecer. (7ma. ed.) Buenos Aires: Emecé.
Unidad de Investigación Epidemiológica y en Servicios de Salud al Adolescente (2002) Estadística de Adolescentes – México Recolección, adaptación y realización por Coordinador de Estadística Joel Fonseca León, UIESSA-IMSS. Disponible en : http://www.adolec.org.mx/indicadores/AdolescenciaEstadistica.pdf [2009, 17 de noviembre]

ANEXO I

En la página siguiente presento, en una impresión mucho más pequeña a la que efectivamente usé, y a modo de ilustración, la versión condensada de la planilla de Excel que utilicé para ordenar y facilitar el análisis de la información recolectada por medio del cuestionario que completaron los adolescentes.

 

 

 

 

 

ANEXO II

En las páginas siguientes presento una copia del cuestionario que fue presentado a los jóvenes adolescentes.

El siguiente cuestionario es anónimo y tiene el objeto de conocer tu opinión sobre algunos aspectos de tu vida y saber cómo te sientes en ciertas circunstancias.
No hay buenas o malas respuestas.
Lo que te pido es que te tomes un poco de tiempo para pensar las respuestas y que estas sean sinceras.

Parte uno
Datos previos:
1.- Sexo: …… (F o M)
2.- Edad: ……

3.- ¿Quienes viven en tu casa? (si – no – cuantos)
Madre __________________
Padre __________________
Hermanos __________________
Abuela __________________
Abuelo __________________
Tías __________________
Tios __________________
Primos __________________
Otros __________________

4.- ¿Tienes hermanos? (cuantos)
Hermanas mayores __________________
Hermanos mayores __________________
Hermanas menores __________________
Hermanos menores __________________

Parte dos
El objeto de este cuestionario es saber con qué frecuencia hablas con tu papa y con tu mama de algunos temas, para ello responde rodea con un círculo el “1" si no hablas nunca de ese tema, el “2" si lo haces rara vez o en contadas ocasiones, el “3" si lo haces algunas veces, y el “4" si hablas muchas veces con ellos de ese asunto.

CON TU PAPA HABLAS:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CON TU PADRE HABLAS : Nunca Rara vez Algunas
veces Muchas
veces
5. 1. De tus amigos/as 1 2 3 4
6. 2. De lo que haces cuando estas fuera de casa 1 2 3 4
3. De tus gustos e intereses (deportes, música…)
1 2 3 4
4. De las normas en la familia (tareas en casa, hora de llegar……) 1 2 3 4
5. De tus planes para el futuro ( carrera a estudiar, profesión …) 1 2 3 4
6. De sexualidad en general 1 2 3 4
7. De tu conducta sexual 1 2 3 4
8. De tu novio/a o chicos/as que te gustan 1 2 3 4
9. De alcohol o tabaco 1 2 3 4
10. De droga 1 2 3 4
11. De política o religión 1 2 3 4
12. De cualquier problema que tengas, no importa cual sea. 1 2 3 4

CON TU MADRE HABLAS: 1 2 3 4
7. 1. De tus amigos/as 1 2 3 4
8. 2. De lo que haces cuando estas fuera de casa 1 2 3 4
3. De tus gustos e intereses (deportes, música…)
1 2 3 4
4. De las normas en la familia (tareas en casa, hora de llegar……) 1 2 3 4
5. De tus planes para el futuro ( carrera a estudiar, profesión …) 1 2 3 4
6. De sexualidad en general 1 2 3 4
7. De tu conducta sexual 1 2 3 4
8. De tu novio/a o chicos/as que te gustan 1 2 3 4
9. De alcohol o tabaco 1 2 3 4
10. De droga 1 2 3 4
11. De política o religión 1 2 3 4
12. De cualquier problema que tengas, no importa cual sea. 1 2 3 4

 

Nombra una o dos situaciones difíciles en que te hayas apoyado en tu papá ¿Como fue?
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………...……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Nombra una o dos situaciones difíciles en que te hayas apoyado en tu mamá ¿Como fue?
.………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………...……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

Parte tres
Para cada una de las siguientes frases, indica el número que con más certeza se acerque a lo que tú sientes. Ten en cuenta que los números van de un extremo del matiz de ese sentimiento hasta el extremo opuesto. Por lo tanto el valor=4 implica que no se emite opinión en ningún sentido; trate de usar esta calificación tan poco como sea posible.

1. Habitualmente yo estoy :

1 2 3 4 5 6 7
1= Completamente aburrido. 7= Exuberante, entusiasta.

 

2. La vida me parece:

7 6 5 4 3 2  1
1= Siempre excitante. 7=Completamente rutinaria.

3. En la vida yo tengo:

1 2 3 4 5 6  7
1= Ningún objetivo o meta en absoluto. 7=Objetivos y metas muy claras.
4. Mi existencia personal es:

1 2 3 4 5 6  7
1= Completamente sin significado o propósito. 7=Llena de significado y propósito.

5. Cada día es:

7 6 5 4 3 2 1
1= Constantemente nuevo. 7=Exactamente igual a los anteriores.

6. Si yo pudiera elegir, yo:

1 2 3 4 5 6 7
1= Preferiría nunca haber nacido. 7=Me gustaría tener otras nueve vidas mas, iguales a esta.

7. En cuanto a alcanzar mis metas en la vida:

1 2 3 4 5 6  7
1= Yo no he hecho progreso alguno. 7=He progresado hasta alcanzarlas satisfactoriamente.

8. Si yo muriera hoy, yo sentiría que mi vida ha sido:

7 6 5 4 3 2  1
1= Muy valiosa. 7=Completamente sin valor.

9. Al pensar en mi vida, yo:

1 2 3 4 5 6  7
1= Generalmente me pregunto porque existo.
7=Siempre veo una razón por la que estoy aquí.

10. Yo he descubierto:

1 2 3 4 5 6  7
1= Ninguna misión o propósito en mi vida.
7=Metas muy claras y un propósito en la vida muy satisfactorio.

11. Yo considero mi habilidad para encontrar un significado, propósito o misión en la vida como:

7 6 5 4 3 2 1
1= Muy grande. 7=Prácticamente inexistente.

 

 

a) ¿Has experimentado alguna vez en tu vida una situación de no encontrar sentido a lo que ocurre, que te sientas vacio, sin metas, extremadamente aburrido? …………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
b) En caso afirmativo, ¿podrías dar un ejemplo de esa situación?
.………………………………………………………………………………………………………………..………………………………………….…..
…………………………………………………………………………………………..………..………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….…………………………………………………………..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…………………………………………………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…………………………………………………………………………………………..……………………………...………………………………………………………………………………………………………………..………………..………………………….……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..………..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..………………………………………………………………………………………………………………………………..……………………………………………………..…………………………………………………………………………………………………………..……………………………………………………….…………………………………………………………..…………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….

c) ¿De quién dependía haber hecho algo para evitar lo que te estaba ocurriendo? ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Parte cuatro
A continuación te presentamos 40 frases. Por favor marca con una cruz en la casilla correspondiente si estás de acuerdo o no con dicha frase.

Si  No
1. A menudo desearía ser un escalador de montañas.

2. Me gustan algunos olores corporales.

3. Me gustan las fiestas desenfrenadas y desinhibidas.

4. No puedo permanecer en el cine cuando he visto la película.

5. Algunas veces me gusta hacer cosas que impliquen pequeños sobresaltos.

6. Me gusta explorar una ciudad o barrio desconocido aunque pueda perderme.

7. Me gusta la compañía de personas liberadas que practican el «cambio de parejas» .

 

8. Me aburro de ver las mismas caras de siempre.

9. Me gustaría practicar el esquí acuático.

10. He probado marihuana u otras hierbas, o me gustaría hacerlo .

 

11. A menudo me gusta ir colocado (bebiendo alcohol o fumando hierba).

12. Cuando puedes predecir casi todo lo que va a decir o hacer una persona, puedes considerarla como una persona aburrida.

13. Me gustaría practicar el wind-surfing.

14. He probado o me gustaría probar alguna droga que produce alucinaciones.

15. Me gusta tener experiencias y sensaciones nuevas y excitantes, aunque sean poco convencionales o incluso ilegales.

16. Generalmente no me divierten las películas o juegos en los que puedo predecir de antemano lo que va a suceder.

17. Me gustaría aprender a volar en avioneta.

18. Me gusta probar comidas nuevas que no he probado antes .

19. Me gusta salir con personas del sexo opuesto que sean físicamente excitantes.

20. Ver películas o diapositivas de viajes en casa de alguien me aburre tremendamente.

21. Me gustaría practicar el submarinismo.

22. Me gustaría hacer un viaje sin definir previamente el tiempo de duración ni su itinerario.

23. Tener muchas bebidas es la clave de una buena fiesta.

24. Prefiero los amigos que son impredecibles.

25. Me gustaría probar a lanzarme en paracaídas.

26. Me gustaría hacer amigos procedentes de grupos marginales .

27. Una persona debería tener considerable experiencia sexual antes del matrimonio .

28. Me siento intranquilo si no me puedo mover alrededor de mi casa durante un largo período de tiempo .

29. Me gusta saltar desde trampolines altos en piscinas.

30. Me gustaría conocer personas que son homosexuales (hombres o mujeres).

31. Me imagino buscando placeres alrededor del mundo de los famosos.

32. El peor pecado social es ser un aburrido.

33. Me gustaría recorrer una gran distancia en un pequeño velero.

34. Frecuentemente encuentro preciosos los colores chocantes y las formas irregulares de la pintura moderna.

35. Me gusta ver las escenas sexy de las películas.

36. Me gusta la gente aguda e ingeniosa aunque a veces ofenda a otros.

37. Me gustaría la sensación de bajar esquiando muy rápido por la pendiente de una gran montaña.

38. La gente puede vestirse como quiera aunque sea de una forma extravagante.

39. Me siento muy bien después de tomarme unas copas de alcohol.

40. No tengo paciencia con las personas grises o aburridas.

 

Supón que tuviste un mal día en la casa, no te puedes comunicar con tus padres, y parece que nada tiene sentido, te sientes vacio.
a) ¿Harías algo para sentirte mejor?
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
b) En caso afirmativo ¿qué harías? ………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….…………………………....………………………………………………………………….……………………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….…………………………………………………………………………………………….……………………..……………………….………………………………………………………………………………………………………………………..………………………………….………………………………………………………………………………….…………………………..…………………………………………….…………………………………………………………………………………………………..…..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………..…....………………………………………………………………….………………………………………………………………………………………………………..………………………………………………………………………………………………………………………………….……………………………………………….…………………………………………………………….……………………..……………………….…………………………………………………………………….…………………………………………………..………………………………….…………………………………………………………………………………………..

ANEXO III

En las paginas siguientes incluyo un artículo de la Fundación de Investigación Sociales A.C. Alcohol-Infórmate (Sin Fecha 3) Titulado “El Metabolismo del alcohol”. Mi objetivo es ofrecerle al lector la posibilidad de ampliar su información acerca de este tema, si es que fuese necesario.

METABOLÍSMO DEL ALCOHOL

Hemos comentado que el alcohol etílico o etanol, que se conoce como “alcohol”, tiene propiedades interesantes desde el punto de vista organoléptico, por dos razones fundamentalmente:
- Por actuar como soporte de la mayoría de los aromas que tienen los vinos, dotando a éstos de mayor persistencia en la fase aromática, y
- Por el juego de equilibrios que permite con el resto de los componentes sápidos de los vinos. Recordemos que el alcohol tiene sabor dulce y actúa en los equilibrios con los componentes de gusto ácido, salado y amargo. (Ver el epígrafe “mecanismos de la degustación” en nuestra sección “cata de vinos”.
Pero debemos reconocer que, cuando lo ingerimos en exceso, tiene propiedades negativas que pueden llegar a ser tóxicas. Por ello, somos los primeros en recomendar el consumo responsable e inteligente tanto del vino, como de cualquier bebida que tenga alcohol en su composición. Del mismo modo que, por ejemplo, un automóvil o un cuchillo nos facilita la vida cotidiana si hacemos uso racional de ellos, también pueden llegar a ser realmente peligrosos si no se utilizan de forma adecuada; esto mismo ocurre con el vino. Son numerosos los estudios (algunos de ellos tendrán cabida en enoforum ), que demuestran que un consumo moderado de vino por parte de personas sanas y adultas, tiene gran eficacia frente a determinadas patologías: colesterol, gastroenteritis, cardiopatía isquémica, u otras, pero si el consumo de vino es abusivo, además de perder todas las ventajas nos causará elevados inconvenientes.
Para comprender mejor esto, trataremos de explicar la forma en el que el alcohol es metabolizado por nuestro organismo. Una vez ingerido el vino, el alcohol es absorbido rápidamente en el aparato digestivo, especialmente en los primeros tramos del intestino. Si en el aparato digestivo hay alimentos, la absorción será más lenta. Una vez absorbido se distribuirá regularmente en la totalidad del agua corporal.
A diferencia de otras sustancias, como por ejemplo, las grasas, el alcohol no puede ser almacenado en el organismo, por lo que ha de ser eliminado de forma inmediata. Nuestro cuerpo dispone de diversas vías para ello. Entre el 5 y el 10% del alcohol se eliminará en los pulmones, a través del aire espirado, a través de la piel (en forma de sudor) y mediante la orina. El resto del alcohol, alrededor del 90% se eliminará a través del hígado por vía bioquímica. Según la bibliografía consultada, se conocen varias vías de eliminación bioquímica del alcohol:
1. Cuando hay pequeñas cantidades del alcohol en sangre, existe una enzima llamada alcoholdeshidrogenasa (ADH), que normalmente se encuentra en todos los mamíferos, que degrada el alcohol según la siguiente reacción química:
Etanol + Oxigeno------- Anhídrido carbónico + Agua
Esta reacción es exotérmica, es decir , que desprende 7 calorías por gramo de alcohol metabolizado. Se estima que sólo el 15% de las necesidades energéticas del individuo pueden utilizables por esta vía.
La capacidad de degradación por esta ruta, es constante para cada persona, y se denomina COEFICIENTE DE ETIL-OXIDACION (C.E.O), y se estima en 100 mg de alcohol, por kg (peso del individuo) ) y hora:
CEO: 100 miligramos/Kg/hora
Valga el siguiente ejemplo para entenderlo mejor. Supongamos una persona de 80 kg de peso, que ha tomado 400 cc de vino en ayunas de 12 grados (% de alcohol en volumen):

A/ Calculamos el CEO para esta persona:
CEO: 100 mg/80 kg/hora
Según esta ecuación la capacidad de degradación de esta persona sería de OCHO GRAMOS POR HORA (de alcohol puro) CEO:8 gr/hora.
B/ Calculamos los gramos de alcohol puro que tienen 400 cc de vino:
400 cc x 12% (grado) x 0.8 (Densidad del alcohol): 38,4 gramos

C/ Calculo del tiempo de degradación:
Simplemente dividimos los gramos de alcohol entre el valor CEO del individuo:
38,4 / 8 = 4,8 horas
Esto significa que este individuo tardaría prácticamente 5 horas desde que terminó de beber el vino (siempre que no hubiese bebido más alcohol después) en eliminar el alcohol de su cuerpo. Estos sencillos cálculos pueden ser tenidos en cuenta a la hora de tener que conducir después de haber tomado bebidas alcohólicas, aunque tampoco tienen una fiabilidad matemática, ya que la el valor CEO puede variar de unas personas a otras por diversos factores ( estado de salud, forma física, causas genéticas,...)

2. Puede ocurrir, que la ingesta de alcohol, sea superior a la capacidad de degradación de la via anterior. Entonces el organismo dispone de otra ruta metabólica para eliminar el exceso de alcohol. Se denomina X.O.C. o ruta de la Xantina-Oxidasa-Catalasa, que es infinitamente más compleja que la anterior, que no vamos a describir aquí, y que tiene muchos más efectos tóxicos para el organismo. A modo de resumen diremos que esta ruta metabólica consume proteínas, por ello podría explicarse la delgadez o poca masa muscular de las personas que consumen bebidas alcohólicas en exceso.

3. Además existe una tercera vía, para cuando la ingesta de alcohol es realmente excesiva. Esta otra ruta se le conoce como M.E.O.S o sistema microsomial enzimático de oxidación, que por el carácter divulgativo de este artículo tampoco vamos a detallar, pero que tiene una elevada toxicidad para el organismo. Incluso hay bibliografía que implican a esta vía en los fenómenos de dependencia del alcohol. Aparte de lo expuesto, tanto esta vía como la anterior consumen grandes cantidades de oxigeno.
DOSIFICACION DEL CONSUMO Y TASA DE ALCOHOLEMIA.
Si tenemos en cuenta la normativa de tráfico, y por nuestra propia salud y seguridad, vamos a exponer unos sencillos razonamientos para relacionar el consumo de vino con la tasa de alcoholemia en sangre.
Se estima que alrededor del 60% de nuestro peso lo constituye el agua, por lo que una persona de 80 kg estaría formada al menos por 48-50 lts de agua. En líneas anteriores decíamos que una vez absorbido el alcohol se va a distribuir regularmente, por medio de la sangre, por todo el agua corporal. Si bebemos el vino en ayunas, todo el alcohol que contiene éste será absorbido en una hora como máximo. Por el contrario, si tomamos el vino comiendo, la absorción será más lenta y el organismo lo irá degradando con más facilidad, con lo que el nivel de alcohol en sangre (tasa de alcoholemia) será más bajo. Siempre es recomendable tomar el vino acompañado de alimentos o una buena comida; además del placer gastronómico, el nivel de alcohol en sangre siempre será más bajo.

ALCOHOLEMIA: Gr. de alcohol tomado / litros de agua (60% del peso del individuo).
Ejemplo: Seguimos con la persona de ejemplo anterior, que pesa 80 kg., y toma 400 cc de vino de 12%. En el apartado B, habíamos deducido que había ingerido 38,4 gramos de alcohol. Al tener un peso de 80 kg, este individuo tendría 48 litros de agua en su organismo. El cálculo es sencillo:

ALCOHOLEMIA: 38,4 / 48 = O,8 gr/ litro
La tasa de alcohol en sangre guarda una relación constante con la del aire espirado de los pulmones. De ahí el fundamento del algunos alcoholímetros empleados por los agentes de la Dirección General de Tráfico.
Este nivel de alcoholemia se daría al tomar esa cantidad de vino en ayunas. Si esa misma cantidad de vino se tomase comiendo, el nivel de alcoholemia sería bastante más bajo, ya que tardaría entre 1 y 3 horas en pasar a la sangre y durante ese tiempo ya estarían funcionando los mecanismos de degradación que habrían eliminado parte de él. Pero según decíamos anteriormente, y sin ánimo de ser reiterativos, no pueden establecerse reglas ni parámetros fijos. Siempre es necesario apelar a la razón y a la moderación, y con más motivo si hemos de ponernos al volante.
Con estas líneas hemos tratado de proporcionar una información lo más realista posible sobre el metabolismo del alcohol. No pretendemos con ello asustar a nadie por el consumo de vino, ya que hay sobradas razones, tanto por placer como por salud, avaladas por multitud de profesionales, sobre los efectos beneficiosos del consumo inteligente de vinos de calidad

 

 

ANEXO IV

En las páginas siguientes transcribo la letra de una canción llamada “Quiero ir al antro”.
Esta canción, cantada por sus autores, Fer y Santi, fue subida al sitio de internet YOUTUBE.
Me pareció interesante incluir la transcripción de la letra de esta canción que muestra de una manera muy realista el mundo de los jóvenes y el antro.

 

QUIERO IR AL ANTRO

Hoy me desperté con una ilusión
Latiendo en el fondo de mi corazón
Mamá, no voy a ir a misa hoy
Lo que siento es una revelación
Saco el fon y le marco a Santi
- Igual como estas mi rey
- Que quieres hacer hoy
Y me contesta lo que tanto soñé
- Ir al antro wey
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
I wanna go to the club
I wanna go to the club
Vente a bañar a mi casa
Para vestirnos juntos
Quiero ver que te vas a poner
pa´ no ponernos lo mismo
Usa camisa rosa
Te ves de well en esa cosa
No me voy a abrochar el botón
Quiero que se me vea el pezón
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
I wanna go to the club
I wanna go to the club
Quiero llegar con mis guarros en dos carros
Tira ya la caminera, hoy viene llena mi cartera
Voy a pedir una mesa
No me la puedo sacar de la cabeza
Quiero pedir cuatro botellas
Porque no puedo vivir sin ellas
Toda la lana que voy a gastar
No es mía es de mi papá
Aunque se que me merezco todo
Nunca escatimo no soy codo
Soy heredero de grandes fortunas
Pero soy humilde le voy a los pumas
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
I wanna go to the club
I wanna go to the club
Hoy el mesero es mi amigo fiel
Aunque no sea de nuestro mismo nivel
Estoy bailando como Luis Miguel
No hay wey más padrote que él
Yo picho la de champaña
Para poderme agarrar a mariana
Me la jalé pensando en ella esta mañana
Pero sí la armo, huelo a dolce & galbana
Esa loba me mando al carajo
Yo quería que me tocara el de abajo
Ya no voy a buscar a las guapas
Mejor vamos por esas gatas
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
I wanna go to the club
I wanna go to the club
Ese gato nos esta viendo feo
Vamos a echarle pedo
Te voy a aventar a mis guaruras
Esta cuba me está dando agruras
Ya se acabo la noche
Y voy a wasquear en el coche
El último shot nos echamos
Y dormiremos abrazados
Estoy subiendo mis fotos a Facebook
Para que chequen mi nuevo look
Taggeo a muchas viejas en las fotos
Para que vean que no somos jotos
Día a día estamos contando
Pa´ cuando toque ir al antro
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
Quiero ir al antro Yeah¡
Quiero ir al antro Ho¡ Ho¡ Yeah¡
I wanna go to the club
I wanna go to the club