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Mauricio Battafarano

La Logoterapia en los Albores del Siglo XXI

Dios, aleja de mí la tentación de que lo pueda todo”
Moshe Ben Maimón
(Maimonides)

En este año 2005, en el que se recuerda en todo el mundo el centenario del nacimiento de Víctor Emil Frankl, citar una frase de uno de los más distinguidos médicos y filósofos judíos de todas las épocas, constituye a mi modo de ver, una manera de contribuir a su homenaje.
Maimonides nació en la España musulmana, allá por el año 1135, y al igual que Frankl fue perseguido durante su existencia por su condición de judío, y al igual que Frankl, fue finalmente reconocido en sus capacidades al punto de convertirse en médico de la corte de Saladino. La frase citada al comienzo de este artículo, corresponde a un pasaje de una invocación a Dios que diariamente efectuaba Maimonides, antes de visitar a sus enfermos. En ella, Maimonides le pedía a Dios, entre otras cosas, paciencia y amor hacia sus pacientes, desapego hacia lo material y casi hacia el final le hacía la solicitud de que lo ayudara a evitar caer en la tentación de la soberbia.
El peligro de pensar que se puede todo, no afecta solamente a las voluntades individuales, sino que emerge como un verdadero abismo en el que puede precipitarse una ciencia si pretende construir un discurso único y hegemónico, y es por lo tanto un riesgo, que obliga al hombre de ciencia en forma personal y a la disciplinas en general a estar permanentemente muy atentas.
Cuando se realiza un acercamiento amplio a la actualidad de una ciencia, lo primero que se impone es un detener el vértigo con el cual se desplazan los hombres y las ideas a fin de alcanzar un estado espiritual que facilite el pensar. Tal vez, haga falta retroceder a los griegos que rescataban el estado de ocio como una condición necesaria para el aprendizaje. De hecho ocio en griego deriva de una raíz sjole , de la cual han surgido palabras como escuela y su respectiva traducción en los diversos idiomas occidentales, donde como es evidente, se hace referencia a ese estar en ocio en un determinado espacio físico a fin de adquirir conocimientos. Ese predisposición especial para la adquisición de conocimiento que es el estado de ocio (en la acepción griega del término), facilita una forma particular del pensar humano que es la reflexión.
Helmut Plessner lo vincula con lo que llama la posicionalidad excéntrica del ser humano. Sostiene que el hombre,a diferencia del animal( que tiene una posición frontal respecto del medio ambiente que lo circunda), se halla siempre en una posición excéntrica con respecto a lo que lo rodea es decir, con respecto a su mundo. Pero no solo la posición del hombre es excéntrica en relación a su mundo, sino que ademas se desplaza de una posición a otra. Este desplazamiento le permite escapar a la frontalidad con la que el animal vive su medio ambiente para incorporar una visión de profundidad de su mundo, le permite, por lo tanto, adquirir una perspectiva. Esta ultima palabra tan representativa de la tridimensionalidad en el arte, refleja una capacidad especifica en el hombre. Cada ser humano tiene con respecto a la realidad que observa una perspectiva, una mirada que le muestra algunos aspectos y le esconde otros. Por ejemplo, si estoy sentado frente a un auditorio mi perspectiva del mismo será diferente de aquel que se encuentra sentado frente a mi. Yo veré cosas que el no verá y viceversa. Ambas perspectivas serán igualmente validas aunque difieran en algún aspecto.
Seguramente si intercambiamos el contenido de ambas miradas y tratamos de aunarlas en una mas completa que abarque a la del otro y a la mía, tendremos una idea mas acabada del auditorio en el que estamos . Si trasladamos este planteo al terreno de las ideas, diferentes escuelas de pensamiento pueden poseer perspectivas diversas de la misma realidad. La posibilidad de reconocer la existencia de las mismas y de sus divergencias, permite el intercambio comunicacional entre ellas.
Dicho intercambio debe tener como objetivo el conducir a un diálogo, pero no a cualquier diálogo sino a un diálogo crítico donde cada perspectiva encuentre su fundamento y enriquezca a la otra. Esto permite, como en el caso del ejemplo del auditorio, obtener a través de la integración de perspectivas diferentes una mirada mas completa de la realidad que se observa.

Por lo tanto, la logoterapia como disciplina que se ocupa de una perspectiva de la realidad humana, se encuentra invitada a entrar en dialogo con otras disciplinas .
Tomando en cuenta esta invitación al diálogo, debemos empezar por preguntarnos como se puede concebir en la actualidad a la logoterapia:

Porque hablar de sistema?

Este enfoque (el sistémico) se caracteriza por concebir todo objeto, o idea como una totalidad compleja o como un componente de tal. Los desarrollos actuales de la logoterapia que la han llevado a extenderse desde el campo de la psicoterapia al terreno de los social, de lo pedagógico ente otros, obligan a pensar a este ciencia como algo mas que una psicoterapia y a pensarla en términos que permitan al ampliar su concepción, mejorar las posibilidades de diálogo de las que hablábamos hace un momento. El enfoque sistémico, a un nivel filosófico general, facilita la comprensión de lo que hoy representa la logoterapia . A partir de aquí podemos efectuar tres afirmaciones básicas que apuntalen este planteo:

Ninguna idea o grupo de ideas surge sola o aislada sino que lo hace en relación con otras ideas que la preceden o la acompañan en ese momento histórico. En el caso de la logoterapia es innegable la influencia del psicoanálisis, las corrientes existecialistas, la ética material del los valores de Scheler, entre otras.
Podemos agregar, que también el desarrollo de un sistema de ideas se lleva acabo en permanente intercambio con otras ideas. Por otra parte, la complejidad de lo humano en términos de la filosofía de Edgar Morin, promueve estructuras dialógicas de acercamiento a dicha realidad, que dejan de lado especialismos estrechos.
Todo sistema esta compuesto por núcleos más pequeños o partes del sistema, a los que llamaremos componentes. Dichos componentes están inmersos en un entorno formado por el conjunto de ideas que sin pertenecer ellas mismas a los componentes del sistema, actúan sobre ellos. A la vez, los componentes de un sistema establecen relaciones conformando una estructura que llamaremos endoestructura, si nos referimos a las relaciones que los componentes establecen entre si y exoestructura a las relaciones que edifican con el entorno.
Si trasladamos este esquema a la logoterapia como sistema de ideas , los componentes estarían representados por los principales soportes conceptuales de la logoterapia; el entorno estaría constituido por el grupo de ideas o sistemas de ideas que rodean a la logoterapia; y la estructura tendría dos vertientes: una formada por las relaciones entre los componentes de la logoterapia y el entorno( que en un nivel no especifico podremos denominar diálogo transdisciplinario) y otra vertiente formada por las relaciones entre los propios componentes de la logoterapia(diálogo intra e interdisciplinario).

Esta frase del poeta argentino Jorge Luis Borges, a la par de introducirnos en el tercio final de este trabajo, nos recuerda también, la percepción negativa que los hombres en cada época tuvieron de su particular momento histórico. La nostalgia por un tiempo pasado fuertemente idealizado, ha sido un acompañante del ser humano a lo largo de los siglos como nos lo recordaba también el español Manrique : “Todo tiempo pasado fue mejor”. De allí, la escasa originalidad de nuestra percepción pesimista de la actualidad que tal vez sería bueno abandonar y dirigir nuestros pasos fuerzas con entusiasmo hacia el sendero que nos conduzca a tratar de enfrentar y resolver los desafíos del hoy.

Tomemos el primer punto: las fortalezas de la logoterapia. Muchos de sus soportes conceptuales, tanto por su carácter innovador como por las posibilidades practicas que de ellos derivan, constituyen verdaderas fortalezas. A modo de ejemplo, y sin pretender ser exhaustivos, podemos enunciar los siguientes:

La antropología frankleana, no solo tiene el merito de incorporar la dimensión espiritual a lo humano y las consecuencias prácticas que de ello derivan en términos médicos o psicológicos, sino que brinda una respuesta muy interesante al problema siempre vigente de la dualidad mente-cuerpo. Víctor Frankl escapa a la trampa del dualismo, proponiendo una idea de hombre que se sustenta en lo que el llama la unidad en la multiplicidad ; el hombre es uno pero tiene varias dimensionas a saber una biológica, una psicológica, una sociocultural, y una espiritual que coexisten en la unidad de lo humano.
La teoría de la motivación en Frankl es claramente superadora de las teorías freudianas de búsqueda de placer o Adlerianas de búsqueda de poder. Pero podríamos atrevernos a afirmar que es ademas un elemento de organización sensorio cognitivo ya que como afirma Acevedo, conocer es organizar buscando un sentido.
Víctor Frankl y sus seguidores, poseen el merito de haber superado la visión estática del proceso salud-enfermedad incorporando una mirada dinámica que entiende a la salud no solamente como la ausencia de síntomas sino como la presencia de un proyecto vital que incluya la posibilidad de participación comunitaria ,de creatividad ,de responsabilidad personal, familiar y social, de desarrollo de capacidades personales, junto con los aspectos preventivos y terapéuticos biopsicológicos que brindan soporte a este proyecto.
Ahora bien, ninguna ciencia o disciplina científica puede arrogarse, so pena de un fatal exclusionismo, la potestad de poder explicar o comprender la totalidad de la realidad humana desde su sola visión o enfoque. De allí, la importancia que tiene el construir una estructura dialógica que permita un intercambio necesario, complementario e integrador hacia adentro y hacia fuera de la disciplina.
Cuales son las condiciones que deben estar presentes para que el dialogo se produzca:

• Actitud Humilde.
• Conciencia de los propios límites.
• Superación de posturas excluyentes y reduccionistas.
• Articulación e Integración

La primera condición enunciada anteriormente, presupone el reconocimiento de los aportes que una determinada ciencia puede hacer y al mismo tiempo una actitud de apertura hacia aportes provenientes de otras disciplinas.
La segunda condición es continuación de la primera. Una ciencia que asume una actitud humilde es aquella, que ademas de estar abierta a otras posibilidades, reconoce los limites de su propio quehacer. Toda ciencia tiene un acercamiento parcial a la realidad que observa ,lo cual es imprescindible para profundizar sus conocimientos pero a la vez debe incluir la conciencia de esa parcialidad.
Solo a partir de una actitud humilde con conciencia de los propios limites puede una disciplina científica superar posturas excluyentes y reduccionistas y tender a articular e integrar sus saberes con otros saberes provenientes de otras disciplinas .De esta forma una ciencia puede reconocer lo que sabe, reconocer lo que ignora y estar abierta al aprendizaje.
La logoterapia tal cual fuera diseñada por Víctor Frankl, guarda estas posibilidades en su misma esencia, lo que la torna una ciencia particularmente dinámica y fecunda.

Detengámonos en este instante para analizar brevemente las potenciales debilidades de la logoterapia. Las enumeramos a continuación:

• Perder el carácter científico. La logoterapia no se agota en la ciencia pero puede agotarse sin la ciencia.
• Enamorarse excesivamente de sus aportes conceptuales. Riesgo de dogmatismo y/o ausencia o pérdida de actualización de sus propias ideas.
• Encerrarse en si misma. Conduce al aislamiento y al exclusionismo.

¿Qué significa perder carácter científico? La logoterapia al recuperar para el hombre su dimensión espiritual ha corrido desde sus inicios el riesgo de caer, si es mal comprendida, en una especie de vitalismo, que ignorando su antropología de base biopsicosocioespiritual, tome una parte por el todo. Esto la ha conducido a perder en algunos casos rigor y metodología científica, que la han desprestigiado en ciertos foros. Cada vez que tematizamos algo lo podemos hacer siguiendo un camino de manera ordenada, o bien en forma caótica y desordenada. Solo en el primer caso podemos reclamar para el conocimiento obtenido el titulo de científico por tratarse de un saber que se consigue recorriendo un sendero, tal es el sentido etimológico de la palabra método( odos camino).
Descartes en su Discurso del Método lo define como “ un sistema ordenado de medios para proceder en el conocimiento científico, aumentando gradualmente los conocimientos hasta llegar al mas alto grado posible”. Víctor Frankl al desarrollar su logoterapia lo hace precisamente afirmándose sobre diversas metodologías como la fenomenología en la práctica clínica o el método trascendental cuando se refiere a la ética material de los valores de Scheler. El legado Frankleano, de vasto reconocimiento internacional, invita a los continuadores de su obra a no confundirse y a continuar recorriendo el camino trazado por Frankl de manera seria y metódica a fin de no traicionar el espíritu de su fundador.
Cuando una ciencia realiza aportes notables, la logoterapia es claro ejemplo de ello, existe un cierto peligro de enamorarse en exceso de sus logros. Si recordamos el mito de Narciso, su extraordinaria belleza lo atrapó de tal manera que no pudo dejar de observar su imagen en un lago quedando presa de la misma, encarcelado y aislado del mundo hasta que los dioses piadosos lo convirtieron en una flor. Si una ciencia no mantiene abierta la posibilidad de un diálogo crítico con sus ideas y descubrimientos, se detiene en su crecimiento, no se actualiza, se aísla, y finalmente extravía sus fundamentos para convertirse en fundamentalista. Una vez alcanzado este punto, la rigidez dogmática se transforma en extrema, por lo que ninguna otra idea puede ser aceptad y por lo tanto se favorecen y estimulan posturas excluyentes. Si bien la logoterapia hoy esta lejos de esta situación, nunca está de más mantener una alerta sobre una eventualidad que esterilizaría muchos esfuerzos.
Finalmente ¿que oportunidades se le ofrecen actualmente a la logoterapia?

• La logoterapia como complemento de otras disciplinas.

• Contribuir desde sus aportes conceptuales y su estructura dialógica a generar respuestas mas abarcativas e integradoras a los complejos problemas humanos en los diversos campos en que su crecimiento le permita interactuar.

Cuando Frankl planteó que la logoterapia era un complemento a la psicoterapia convencional, no quiso restarle merito a la misma sino mostrar, que cualquier hallazgo científico por interesante que sea es siempre complementario de otros. En un mundo, que ha construido un discurso hegemónico de reducción de la realidad humana a lo psicofísico, probablemente por la fascinación causada por los notables avances de la ciencia positivista neurobiológica de los últimos años, el acento puesto por la logoterapia en reconocer la multidimensionalidad de lo humano y la enorme complejidad de los desafíos que enfrenta la humanidad como conjunto, ofrece la posibilidad de una mejor comprensión de estos fenómenos. También facilita un acercamiento a problemas para los cuales la ciencia positiva no tiene respuesta e ilumina con mayor claridad muchos descubrimientos que a través del enfoque logo terapéutico encuentran una mejor cabida en el universo de lo humano.

Finalmente, podemos concluir citando una frase de Víctor Frankl que sintetiza el espíritu de esta reflexión:

El ser humano no es una cosa más entre otras cosas; las cosas se determinan unas a las otras; pero el hombre, en última instancia es su propio determinante. Lo que llegue a ser -dentro de los límites de sus facultades y de su entorno- lo tiene que hacer por sí mismo.

Víctor Frankl.

Lo que la logoterapia llegue a ser no esta previamente determinado sino que dependerá del esfuerzo que aquellos que continúen la obra frankleana hagan por su más pleno desarrollo. Ese es el desafío y la recompensa.