1) Introducción
La originalidad de Frankl no está
solamente a nivel teórico en el
sistema antropológico que ha elaborado.
También ofrece una contribución
eficaz en el campo de la técnica
psicoterapeutica a través sobre
todo de la intención paradójica
y de la desreflexión.
Obviamente, para la aplicación de
estas dos técnicas es de fundamental
importancia la perspectiva antropológica.
De hecho, solo una consideración
del hombre en su totalidad, en su
dimensión espiritual (donde se manifistan
el humorismos, el amor, la conciencia
y la tensión a los valores) está
en posibilidad de acentuar la capacidad
de auto-distanciamiento.
La toma de postura, realizada por
el hombre con la fuerza de su dimensión
espiritual no se dirige sólo hacia
las circunstancias externas o hacia
estados de ánimo particulares. Esta
se manifiesta también en la ironía,
en el humorismo, en la capacidad
para reírse de sí mismo.
Observando el comportamiento de
sus pacientes durante los estados
ansiosos, Frankl llegó a la determinación
de que existe un factor patógeno
en su etiología. Las reacciones
neuróticas de tipo ansiosas, compulsivas
y sexuales tienen en común el así
llamado "mecanismo de la ansiedad
anticipatoria". Esto quiere decir
que "el síntoma por sí mismo
sería efímero e inocuo, pero la
ansiedad lo fija, haciendo que la
atención del paciente se concentre
en torno a él"1 . Los movimientos
con los que se manifiesta este mecanismo
son: 1)un síntoma, que por sí mismo
es del todo inofensivo (por ej.
Una ocasional irregularidad del
ritmo cardiaco), produce una fobia
correspondiente (por ej. La ansiedad
de sufrir un infarto); 2) la fobia
refuerza o fija el sintoma del paciente:
la ansiedad intensifica los latidos
del corazón; 3)la consecuencia es
una mayor consolidación (del todo
justificado por el paciente) de
la fobia, que sigue en un reforzamiento
del síntoma; 4) el círculo diabólico,
en el cual el paciente ha caído,
hace que regrese continuamente sobre
el mismo. Y se vuelve necesaria
la intervención del terapeuta que
rompa ese circulo, dando al paciente
un espacio de libertad y de independencia.
Convencido que el miedo transforma
en realidad aquello a lo que se
le teme, Frankl considera necesario
"quitarle el viento a las velas
del miedo neurótico" y esto puede
suceder sólo si el sujeto aprende
a actuar por encima y fuera del
miedo.
2)
Reacciones ansiosas
Una de las cosas temidas casi en
forma paroxística por los pacientes
es la ansiedad. Tienen temor de
tener que soportar fenómenos ansiosos
y la preocupación de que tales fenómenos
en efecto se presenten hace que
se pueda hablar de la "ansiedad
por la ansiedad", en el sentido
de una expectativa angustiante y
enervante del regreso de una ataque
de ansiedad parecido al que experimentaron
con anterioridad.
Sin embargo, lo que estos temen
no es la ansiedad en sí misma. De
hecho el verdadero motivo se esconde
en otra parte, en el miedo a que
la excitación nerviosa pueda provocarles
un daño a la salud. Lo que de modo
específico temen es ser victimas
de un colapso, de un infarto o de
una apoplejía apenas salgan de casa.
Temen sentirse mal o desmayarse
en la calle y tal ansidead refuerza
eventuales fenómenos somáticos de
insuficiencia vegetativa.
La consecuencia es una reacción
agorafóbica que consiste en encerrarse
en casa, quedando inmóviles para
evitar cualquier ocasión de peligro.
Otro tipo de pacientes en cambio,
víctimas de una forma de despersonalización
(en relación con formas hipocorticales),
reacciona con angustia por los efectos
que pueden derivarse de sus actos.
"Y de verdad, la mayor parte de
los pacientes temen que el estado
en el que se encuentran sea el precursor
o directamente el inicio de la locura,
los prodromos o los síntomas de
una psicosis" . De manera particular
la ansiedad se manifiesta cuando
se piensa que se puede cometer algo
grave y espantoso en perjuicio de
uno mismo (fobia del suicidio) o
de los otros (fobia del homicidio).
Continúa...
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1 V.E. FRANKL, Teoria e terapia
delle nevrosi, p. 104. |